Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
7 1 07 VIAJES El paraíso la mayor pintura del mundo (7 por 22 metros) en el Palacio Ducal de Venecia Venecia Todos los canales llevan a Tintoretto (Viene de la página anterior) ella. Para subsanar la ofensa, debía retocar la composición y pagar los gastos. La solución del artista fue genial: cambiar el título de la obra. Se acabó el problema. Este excepcional cuadro preside el sancta sanctorum de la Galería de la Academia, siguiente parada de nuestro recorrido. Le acompañan obras maestras absolutas de la Historia del Arte. Dos de ellas de Tintoretto, que no han podido viajar a Madrid. Nunca se prestan. Por un lado, El milagro del esclavo de 1548. Fue la obra que colocó a Tintoretto como el gran pintor veneciano del momento. Su audacia, la transgresión de las convenciones clásicas, su carácter provocador... causaron un escándalo. Este cuadro supuso el punto de no retorno de la pintura veneciana. Incluso Vasari, que le despreciaba, reconoce que se trata de una obra excepcional. Decía de él que era un pintor extravagante, caprichoso, que trabaja sin preparación, pintando al azar y por impulso en lugar de emplear el dibujo y el buen juicio porque, debido a su talento, el maestro le puso en la calle. Quizá sea sólo una leyenda. Tres iglesias prestarán una obra cada una a la exposición del Prado. Acudimos a ver dos de ellas. La tercera, La deposición del cuerpo de Cristo está en la capilla de los muertos de San Giorgio Maggiore, una zona sin acceso público. Es el último cuadro que pintó. Siguiente parada: San Trovaso. En una capilla hay una insólita Última Cena La composición es muy expresiva. Pura escenografía, cien por cien cinematográfica. Tintoretto utiliza el color y el movimiento, explica Falomir, en detrimento de las expresiones de los rostros. Hay escorzos forzados y espléndidos claroscuros. Tintoretto hizo más de media docena de obras con la misma temática, pero las dos mejores, apunta Miguel Falomir, son ésta y la de San Marcuola. Hasta allí nos dirigimos para ver una Última Cena completamente distinta a la anterior. En ésta- -firmada y fechada en el banco que hay en el centro del óleo- -sigue más el modelo leonardesco; es más tradicional y comedida. Fue su primer encargo público. En la iglesia se exhibe frente a un Lavatorio que es una copia. El original está en el Prado. Será éste uno de los momentos cumbres de la exposición. Por primera vez en 400 años se verán juntas estas dos obras maestras. Es la primera vez que sale esta Última Cena de Venecia. Habrá en la muestra una tercera Última Cena que se ha hallado en la Academia de Bellas Artes (estuvo en El Escorial en el siglo XVII) réplica de la de San Marcuola. Si Tintoretto nunca tuvo problemas por sus re- El milagro del esclavo Al lado de El milagro del esclavo se exhibe El traslado del cuerpo de San Marcos un extraño cuadro, con una atmósfera fantasmal. En la misma sala llama la atención un sobrecogedor cuadro de Tiziano, La Piedad que pintó para colocarlo en su tumba. La obra quedó inconclusa. La terminó su discípulo Palma el Joven. Las tres obras que este museo presta al Prado son: Los santos Jerónimo y Andrea San Luis, San Jorge y la princesa y La circuncisión de Cristo Acabamos el recorrido en el Palacio Ducal. Sufrió un espectacular incendio en 1577: se perdieron importantes obras de Tiziano, Giorgione, Bellini... En la Sala del Mayor Consejo, sobre el trono del Dux, había un gran lienzo de Guariento. Para decorar la pared más emblemática de Venecia y pintar el mayor lienzo del mundo (7 por 22 metros) hubo una competición, en la que Tintoretto fue el protagonista. Aunque el concurso lo ganaron Veronés y Bassano, la muerte del primero facilitó que fuese Tintoretto quien pintase finalmente El paraíso En el Prado se verán sólo obras muy selectas. De los 15 tintorettos que atesora el museo se han seleccionado sólo nueve por motivos de calidad. Les acompañarán obras de los principales museos del mundo. Habrá pintura religiosa, mitológica, retratos... La muestra servirá para esclarecer problemas de atribución y reordenar cronológicamente su producción. Una exposición que hará historia, pero que no elude la visita obligada a Venecia para ver a Tintoretto en estado puro. El Juicio Final (14,5 metros de altura) Se halla en la iglesia de la Madonna dell Orto presentaciones de La Última Cena quien sí los tuvo fue Veronés. En 1573 debió comparecer ante la Inquisición a causa de La Última Cena que pintó para el refectorio de los dominicos de la iglesia de San Juan y San Pablo, conocida como La cena en casa de Levy Se le acusaba de falta al decoro por haber pintado bufones, soldados alemanes borrachos, enanos y otras vulgaridades en Tintoretto fue capaz de reventar el mercado y hundir los precios con un marketing muy agresivo. Fue un pintor ambicioso e irregular, capaz de lo mejor, pero también de lo peor