Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
20- 21 D 7 LOS DOMINGOS DE M. FRANCISCO REINA Cultura La Herencia Recibida tiro de piedra de Madrid, a sólo un suspiro vía AVE, la ciudad imperial de Toledo se erige como referente cultural recomendable. A la consabida y secular monumentalidad de sus calles, enseñoreadas de historia en sus piedras desde su época íbera y romana a nuestros días, se añaden hoy iniciativas culturales dignas de ser destacadas ante la inercia e inanición creativa, aunque se diga lo contrario, de la Concejalía de las Artes de la capital del Reino. Bajo el significativo título de La Herencia Recibida en el restaurado Monasterio de San Clemente, se ofrece una magnífica exposición inaugurada por la Consejera, Blanca Calvo, que recoge piezas arqueológicas de época precristiana restauradas por el Centro de Conservación y Restauración de Castilla- La Mancha, así como un excepcional patrimonio de imaginería sacra, gótica, flamenca y barroca. Menos usual, sin embargo, ha sido la iniciativa de la Diputación de Toledo, presidida por José Manuel Tofiño, el Delegado de Cultura de la Junta, Jesús Nicolás Ruiz, y la directora del Archivo Histórico Provincial, Rita García Lozano, que con el motivo del setenta y cinco aniversario del archivo, han apostado por el arte contemporáneo. Iniciativa atrevida por la seriedad del espacio, un antiguo convento y, después, sede del riguroso organismo que propuso a Ignacio Llamas la difícil labor de adecuar una exposición conmemorativa, armonizando espacio, sentido del organismo, y la modernidad plástica de su concepción artística. El resultado ha sido sorprendente e inmejorable. En palabras de la directora del Archivo: Toda una provincia por andar, un mundo por descubrir, pueblos viejos con A esencia medieval, pueblos nuevos que tienen mucho que compartir Con el título Memoria de Presencia, Memoria de Ausencia Llamas nos propone un inteligente viaje inverso, de la muerte a la vida, utilizando los legajos centenarios del Archivo, a veces tal cual, o serigrafiados en pendones enormes, a modo de laberinto de papel y letras del pasado, pasando por todo un juego de esculturas orgánicas y sonidos, integradas en el organismo omnipresente del Archivo. Pilar Cabañas se refiere a la obra de Llamas como un viaje iniciático cuando apunta: Despachos, papeles y legajos, pero tras ellos son muchas las existencias acumuladas. Generaciones que se han dado el relevo hasta llegar al presente. Pasado y presente, muerte y vida, vida y muerte. Por eso suenan las campanas pero creo que acierta, sobre todo, cuando dice: Tras él, una nueva llamada de atención sobre el verdadero protagonista, ese hombre que en el pasado y el presente se enfrenta a la vida desde una intimidad habitada tan solo por sus luces y sus sombras, y donde aquello que no es esencial no tiene cabida ya que, en mi modesta opinión, la obra de Llamas, sin renunciar un ápice a la modernidad, apela al más sustancial de los temas del hombre, que es su búsqueda, ascendente y descendente, por eso la presencia de tantas escaleras, su propia interioridad, la construcción de su realidad a través de sus vestigios y la palabra, y su relación con el medio. Un acierto esta unión de tiempos, de contemporaneizar lo pasado, e insertar en la tradición, lo presente. Termina también esta semana en Madrid en la March, la exposición La Destrucción Creadora. Gustave Klimt, el Friso de Beethoven y la lucha por la Libertad en el Arte un auténtico hito gracias a la labor privada, con gran asistencia de publico, y los elogiose de la crítica. Gustav Klimt, simbolizó la paradójica destrucción creadora expresión de Joseph Schumpeter, a finales del XIX, en una Viena escenario de un gran cambio de época, en el que convivieron la destrucción y disolución de lo antiguo y la creación de lo nuevo. Las polémicas sobre las monumentales pinturas encargadas a Klimt para la Universidad de Viena, y su pintura mural dedicada a Beethoven, marcaron su catarsis y la del siglo, y resonaron tanto que algunas de sus obras fueron quemadas en la Segunda Guerra Mundial. Lo que queda es celebrar estas iniciativas de encuentro entre la tradición y la modernidad, y esperar a que no sean excepciones. Entretanto, siempre nos quedará Klimt; siempre nos quedará Toledo. JESÚS GARCÍA Economía ¿Kilovatios españoles o alemanes? o hay mal que cien años dure, ni opas eternas. Dieciséis meses después de que Salvador Gabarró pusiera la desafortunada semillita de Gas Natural en Endesa, la eléctrica va camino de quedar como oveja parida que diría Manuel Conthe, de un subvencionado millonario alemán. Siempre que se estire, que matizaría un castizo. Porque los 34,5 euros siguen siendo escasos para el mercado soberano. 2007 será el año del kilovatio. El Gobierno aprieta pero no ahoga con sus globos sonda que explotan cuando aterrizan en el BOE, como el último decreto de tarifas de la luz y el próximo destinado a las transportistas de gas y electricidad. E. On se frota las manos y se frotará el bolsillo en su puja final. Los hombres de Wulf Bernotat van a gastar incluso en publicidad, algo que sólo habían hecho hasta ahora para los anuncios oficiales. Bernotat está a favor, cómo no, de grandes grupos eléctricos, decía en Sudeustche Zeitung para negociar con más ventajas frente a productores como Gazprom y Statoil. Bernotat no pierde de vista la presidencia europea de Merkel, que apuesta por un mercado único energético tan dispar como las reglas de juego entre lo público y lo privado. Gazprom, la mano de hierro de Putin, impone sus criterios a Bielorrusia, a la vez que acongoja a Europa con sus contratos y la llave del grifo del gas. Y en Noruega nace un gigante llamado Statoil. 67 por ciento de papá Estado. Es la gran liga energética europea, repleta de híbridos, como E. On. Creada de las ubres del estado alemán y privatizada, pelea ahora en aparente igualdad de condiciones. Tiene la suerte de que el Gobier- N no español no sabe dónde va desde el punto de vista energético. Joan Clos diría algo así como es muy complicado explicarlo Igual que la tarifa y la media verdad de la subida inferior al IPC. E. On se enfrenta a múltiples obstáculos. El primero, el precio de la OPA. A Bernotat se le fue la mano cuando adelantó los 35 euros, tras la entrada de Acciona, que ahora quiere rebajar por aquello del dividendo. Resulta increíble para el mercado, que exige mucho más. Lo curioso es que Gas Natural, lejos de abandonar, mientras se soluciona el embrollo judicial montado por Endesa y azuzado por el resto, ha iniciado otra guerra a ambos lados del Atlántico a cuenta de la relación, casi íntima ya, entre E. On y Endesa. Una extraña relación hecha pública gracias a las denuncias en Estados Unidos. Porque aquí los sistemas son distintos. Gas Natural no pudo soñar, ni de lejos, semejante fuente de información. E. On también ha denunciado a Acciona ante un juzgado de Nueva York. Lo cierto es que la ley de opas española es de rechifla. Dureza absoluta con los contendientes y laxitud de laxante con los terceros que compran lo que quieren y dicen lo que les viene en gana. Y Gas que sigue sin retirar la oferta obsoleta sobre Endesa mientras La Caixa es una máquina de hacer plusvalías. Caja Madrid sigue deshojando la margarita, igual que lo hacen en el PP madrileño y en el nacional. Que si Endesa española, que si Endesa alemana, que si plusvalías y a otra cosa. Acciona avanza hacia el 24,9 por ciento de Endesa con un crédito que supera su capitalización de 8.700 millones y, plusvalías acumuladas, más los últimos 120 millones del dividendo de Endesa El mismo que resta E. On de su opa. Todos quieren que acaben los blindajes de Endesa en la próxima junta, una vez levantado el complicado velo judicial. Mientras tanto, Manuel Pizarro trata de amarrar el precio más alto porque una retirada de E. On, sin otra opa, sería una hecatombe. Y sus hombres insisten en que si Acciona quiere mandar, que lance una oferta, que se moje. Vamos, casi un imposible a solas. Los accionistas desean el fin del trayecto de la enmarañada opa este 2007. En juego, la primera eléctrica española, con contendientes multinacionales privados y públicos atentos al resultado. Igual que Angela Merkel se afila las uñas recordando el traicionero brindis de vino bávaro, del desternillante final feliz ¿Kilovatios de propiedad española o alemana?