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8- 9 D 7 LOS DOMINGOS DE en Madrid en un curso de verano. Al principio me convertí un poco presionada por el ambiente, pero con el tiempo me convencí y he experimentado una evolución De eso hace veintidós años. Vicente Mota Alfaro, 31 años, casado con una francesa de origen árabe, con tres hijos, es el imán de la mezquita del Centro Cultural Islámico de Valencia. Otro creyente de misa y evangelios que mudó su piel. Hoy es Mansur. El episodio de la crucifixión, cuando Jesús dice Dios mío, por qué me has abandonado me echó para atrás. El Jesús que había conocido en los Evangelios no era el de la cruz Su cataclismo personal duró un año, a los veinte. Flirteó con los Testigos de Jehová y otras confesiones, hasta que un día de charla con un conocido intuyó otro mundo. Leyó el Corán. Aprendió en el Instituto Europeo de Estudios Islámicos, en Château- Chinon (Francia) y hasta hoy, donde se reconoce exótico para los musulmanes (un imán español) y para sus vecinos. Con información de Carmen Echarri (Ceuta) y Luis Miranda (Córdoba) El título de este reportaje recrea el libro Párrafos de moro nuevo escrito por el converso Hashim Ibrahim Cabrera. RENEGADOS Y TORNADIZOS En 1502 los Reyes Católicos obligaron a los musulmanes a elegir entre la conversión o el destierro. Pero esa decisión no fue el final de una relación compleja POR RAFAEL VALLADARES HISTORIADOR DEL CSIC POBLACIÓN MUSULMANA EN LA UE TOTAL: 13.000.000 de musulmanes Rep. Checa Bélgica Chipre Dinamarca Suecia Grecia ESPAÑA Estonia Finlandia Hungría Irlanda Italia Letonia ABC Fuente: Observatorio Europeo del Racismo y la Xenofobia (EUMC) 3.700 360.000 4.182 150.000 400.000 360.000 xpulsados los judíos de España en 1492, la suerte que esperaba a los musulmanes no podía ser ya muy diferente. En 1502 los Reyes Católicos obligaron a esta minoría étnico- religiosa a escoger entre la conversión al catolicismo o el destierro. El decreto se aplicó primero en Castilla y en 1525 en la corona de Aragón. Se trató de una medida coherente con el objetivo de fortalecer la unidad política a costa de la diversidad confesional, y a la que se llegó tras una presión injusta y desequilibrada sobre unas gentes que, en su mayoría, acabaron por preferir la conversión forzosa antes que abandonar su tierra. A esta población- -los llamados moriscos- -se le concedió un plazo para abrazar el catolicismo con convicción e integrarse en la cultura hispano- cristiana (adoptando el modo de vestir español y de- E jando de hablar en árabe, por ejemplo) pero no sirvió de mucho. Tras la sublevación morisca en las Alpujarras de Granada en 1568, la corona barajó varios proyectos para terminar, más que para solucionar, con el problema: reparto de la población por Castilla, separación de los niños de sus padres, castración de los varones, etc. El radicalismo religioso de la época y la amenaza que suponían los turcos y los berberiscos norteafricanos acabaron de decidir la expulsión de todos los moriscos de España en 1609. Tretas para volver Desde entonces no hubo oficialmente musulmanes en el territorio español y, en caso de hallarse alguno, debía rendir cuentas ante la Inquisición. Pero esto no supuso que las relaciones entre los españoles y el mundo musulmán carecieran de complejidad. Hay sobrados testimonios de cómo algunos fieles súbditos del Rey de España vieron la deportación de 1609 como un acto cruel y excesivo. A su vez, hubo moriscos expatriados que buscaron mil y una tretas para regresar a la Península. Es en medio de esta frontera porosa, que los gobernantes trataron de dibujar firme e impermeable, donde se situaron unos personajes fascinantes: los españoles católicos convertidos al islam. Los cristianos de Alá en palabras de los historiadores Bartolomé y Lucile Bennassar. Pese a ser el islam una religión estigmatizada por la mayoría 1.064.904 1.387 2.833 5.777 17.979 723.188 355 2.860 8.898 3.000 945.000 338.988 5.123 12.014 3.000 47.488 Lituania Luxemburgo Malta Países Bajos Austria Polonia Portugal Eslovaquia Eslovenia Alemania Francia Reino Unido cristiano- vieja, sin embargo fue abrazada por unos 10.000 o 12.000 españoles (las cifras son aproximadas) entre los siglos XVI y XVIII. Ahora eran renegados En un país que había convertido la Reconquista contra los moros en seña de identidad, este fenómeno podría sorprender, pero obedecía a una lógica bien comprensible: la mayoría de estos conversos eran los prisioneros de guerra que los turcos o los berberiscos del Magreb capturaban en sus ataques contra naves cristianas o los pueblos de la costa. Los famosos cautivos que, como Miguel de Cervantes, iban a parar a los baños o cárceles de Argel, Túnez y Trípoli comenzaban una experiencia que sacudiría sus vidas para siempre. Reducidos a la esclavitud, sólo los más afortunados llegaban a ser rescatados gracias al dinero de su familia en España o al canje por un fraile mercedario. El único escape para el resto consistía en convertirse al Islam. Quienes optaron por este camino se hallaban en los extremos o de la pobreza, o del arrojo. Pragmáticos u oportunistas o, simplemente, escépticos ante cualquier forma definida de religión (pero seguramente creyentes) el caso es que miles de ellos rompieron con Roma. El ritual de conversión era sencillo: en privado- -salvo que se tratara de un cristiano importante- el cautivo debía exclamar la célebre máxima El único Dios es Alá y Mahoma es su profeta adoptar un nombre y ropas árabes y, si era hombre, circuncidarse. El nuevo musulmán no dejaba de ser esclavo, pero cuando terminara de pagar su redención podría iniciar un ascenso social y económico que algunos culminaron con éxito en la marina, el ejército o la administración turca, argelina o marroquí. Lo cual tampoco decidía nada: hubo quienes volvieron a España (los tornadizos aun a riesgo de ser castigados por la Inquisición por el delito de... apostasía. Cabe dudar si tras esta condena sólo había celo por la ortodoxia o una admiración resentida ante un ejercicio de libertad. La Unión de Comunidades Islámicas calcula que en España hay entre 5.000 y 10.000 conversos. La cifra crece considerablemente, hasta 68.000, si se tienen en cuenta los hijos de matrimonios mixtos 3.400.000 3.516.824 1.588.890