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2- 3 D 7 LOS DOMINGOS DE Mikel Albizu, Antxa La vida de Ternera dentro de la ley duró dos años, hasta que en 2002 se reactivó el sumario por el atentado contra la casa cuartel de Zaragoza (14 muertos) y se fugó En una reunión preparatoria de la última tregua, y frente a la inquietud de los representantes del Ejecutivo por el papel de Txeroki Ternera dijo: Ése no es nadie El 3 de octubre de 2004, Mikel Antxa número uno de la banda es detenido junto a su compañera sentimental, Soledad Iparaguirre, Anboto otra histórica. Antxa es el dirigente que más tiempo ha estado en la cúpula de ETA, desde que asumiera la dirección política en 1993, tras la caída de Artapalo en Bidart. Acudió a las conversaciones con el Gobierno en Suiza, en 1999. Vicente Goikoetxea, Willy Detenido en Francia en octubre de 2001, era la mano derecha de Mikel Antxa dentro del aparato político de ETA. Tuvo un papel destacado en las conversaciones con dirigentes nacionalistas que dieron lugar al acuerdo de Estella y a al posterior tregua. Participó en la preparación de la reunión de Suiza, aunque no llegó a estar presente en la misma. Txeroki jefe de los comandos y cabecilla de los radicales Íñigo Iruin Abogado y ex parlamentario de Herri Batasuna, desde enero de 1989 asesoró a Eugenio Etxebeste en Argel. Los interlocutores del Gobierno destacan su defensa de la línea dura cada vez que Antxon pretendía suavizar el texto impuesto por la cúpula. En los últimos años ha ejercido como abogado defensor de presuntos etarras y miembros de Jarrai uniones preparatorias de la tregua mantenidas entre el veterano dirigente etarra y representantes del Gobierno, éstos mostraron ante Ternera su inquietud por el papel que pudiera jugar su compañero. Txeroki ¿quién es ése? Ese no es nadie respondió Urrutikoetxea con gesto displicente, dando a entender que el jefe de los comandos no representaba ningún problema frente a su autoridad de veterano. En efecto, ningún otro miembro en activo de la organización terrorista puede presumir de tener el historial y el carisma de Urrutikoetxea. Ingresó en ETA en 1968, justo cuando la banda terrorista comenzó a matar, y desde entonces- -con un paréntesis dos años en los que fue parlamentario autonómico de Batasuna- -ha sido uno de los dirigentes de más peso en el seno del grupo. rigida por Ternera había tratado de reforzar su posición negociadora con sangrientos atentados tales como los de Hipercor, con veintiún muertos, o los de la casa cuartel de Zaragoza, con catorce, entre otros muchos. Al final, Ternera dio el visto bueno a la tregua. El comunicado fue difundido el día 8 de enero de 1989, pero tres días más tarde, el 11, la policía francesa procedió a su captura y detención. Sobre su arresto planeó la sombra de la traición interna. Se temió entonces que el encarcelamiento del máximo dirigente de ETA pudiera dar al traste con la recién iniciada tregua, pero no fue así. El proceso de Argel se puso en marcha, duró tres meses y terminó cuando la organización terrorista presentó como acuerdos lo que no eran sino sus propias demandas. Una de esas demandas era, precisamente, que Urrutikoetxea y otros dos dirigentes, Juan Lorenzo Lasa Mitxelena, Txikierdi e Isidro Garalde, Mamarru que se encontraban encarcelados en Francia, fueran trasladados a Argelia para encabezar la representación de la banda en su negociación con el Ejecutivo de Felipe González. El Gobierno español no aceptó las exigencias de ETA que, después de un ultimátum, dio por rota la tregua y reanudó la actividad terrorista. La segunda oportunidad Cuando se anunció la segunda tregua, la de 1998, Urrutikoetxea había terminado de cumplir la condena que le habían impuesto los tribunales de París y se encontraba desde dos años antes en prisión preventiva en España a la espera de juicio. Un mes después de iniciada la tregua, el diario Euskadi Información sucesor temporal del cerrado Egin publicaba una entrevista hecha desde la cárcel en la que Ternera lanzaba un mensaje peligroso ya que advertía que la tregua estaría en peligro si no se avanzaba hacia la autodeterminación y hacia la integración de Navarra en el País Vasco, un mensaje, por otro lado, similar al que ETA ha venido sosteniendo durante los nueve meses transcurridos desde que el 22 de marzo de 2006 se anunció el inicio de la tregua hasta que estalló el coche bomba junto a la Terminal 4 del Aeropuerto de Barajas. También en 1999 ETA intentó que Josu Ternera se incorporara a una delegación que debía negociar con el Gobierno español, pero la propuesta no tuvo ninguna viabilidad. Apenas rota la tregua, en enero de 2000, Josu Ternera recuperó la libertad porque las causas judiciales abiertas (Pasa a la página siguiente) Rafael Díez Usabiaga Secretario general del sindicato abertzale LAB, es informático e hijo de guardia civil. Fue uno de los asesores de ETA en Argel. El juez Grande Marlaska le impuso una fianza de 100.000 euros el pasado 16 de marzo y le imputó un delito de colaboración con organización terrorista, en relación a los actos violentos de la huelga del 9 de marzo en el País Vasco y Navarra. Dos treguas perdidas El azar había querido que Ternera se perdiera las dos treguas anteriores y sus correspondientes intentos negociadores, a pesar de que parecía llamado a ser el protagonista principal. En enero de 1989, Urrutikoetxea ordenó a su colaboradora Elena Beloki que redactara un comunicando anunciando una tregua de quince días para hacer posible abrir el camino a las negociaciones de Argel. Había transcurrido más de dos años desde que se iniciaron los primeros tanteos en el país magrebí, dos años en los que ETA, di- rar la tregua, aunque también entonces había perdido frente a las tesis que defendía Urrutikoetxea. Txeroki ya había tenido sus conflictos con la dirección de ETA a principios de 2004, cuando todavía no formaba parte de este órgano, ya que formuló por escrito duras acusaciones a los dirigentes de la banda. Hay una gran distancia entre la dirección y los taldes (comandos) -opinaba Txeroki en aquel escrito- No se tienen en cuenta (demasiado al menos) los criterios de los taldes Por formular aquellas opiniones había sido expedientado y suspendido de militancia, aunque más tarde fue recuperado para entrar en la cúpula de la banda. Se cuenta que, en una de las re-