Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
7 1 07 EN PORTADA El hombre equivocado Ternera pierde el pulso POR VÍCTOR ORTEGA LOS OTROS NEGOCIADORES DE ETA Domingo Iturbe, Txomin El líder histórico de ETA nació en Mondragón (Guipúzcoa) en 1943. Su participación en el proceso de diálogo de Argel acabó bruscamente por su muerte el 27 de febrero de 1987, según la versión argelina, en un accidente de tráfico. Otra hipótesis sugiere que el óbito se produjo dos días antes y en un campo de entrenamiento, como consecuencia de una inesperada explosión. A mediados de junio del pasado año, la Comisión Ejecutiva de ETA al completo, con sus diez miembros, mantuvieron una de las reuniones que con una periodicidad mensual acostumbran a celebrar. En el argot de ETA a ese órgano se le llama Zuba, abreviatura de Zuzendaritza Batzordea, comisión de dirección. Aquella reunión clandestina tuvo algunos momentos de tensión interna. Se iban a cumplir tres meses desde el inicio de la tregua y las policías francesa y española acababan de realizar una operación a ambos lados de la frontera que había desmantelado una red de extorsión de la organización terrorista que llevaba muchos años enviando cartas a los empresarios y recogiendo el dinero del chantaje. La operación se había realizado por impulso de dos jueces, la francesa Laurence Le Vert y el español Fernando Grande Marlaska. Algunos sectores habían intentado torpedearla mediante un chivatazo dado a uno de los principales implicados, a Joseba Imanol Elosua, propietario del bar Faisán, de Behobia, el mismo bar en el que al entonces comandante Enrique Rodríguez Galindo le había pagado una consumición un parroquiano que se encontraba al otro extremo de la barra y que era el ex jefe militar de ETA Juan José Etxabe. De aquella invitación improvisada se iniciaría una relación entre Etxabe y Galindo que conduciría al guardia civil a mantener contactos con Txomin Iturbe en Andorra a mediados de los ochenta. Pese al chivatazo, en la operación se había conseguido realizar una docena de detenciones que neutralizaban una de las vías de financiación de la banda cuando más falta hacía el dinero. Con la tregua había disminuido la capacidad de intimidación y eso siempre se traduce en menos ingresos para una organización que no estaba precisamente sobrada de reservas. Eugenio Etxebeste, Antxon El Gobierno lo trasladó desde Santo Domingo a Argel para que tomara el relevo de Txomin Después del fracaso, fue confinado de nuevo en la República Dominicana. En 1995 la Audiencia Nacional solicitó su extradición. Fue juzgado y condenado por un delito de pertenencia a banda armada. Quedó en libertad en 2004 tras seis años y medio de prisión. Belén González Peñalba, Carmen Miembro del comando Madrid participó en las dos mesas de diálogo (Argel y Suiza) aunque se limitó a tomar notas. De Argel salió como compañera sentimental de Antxon y fue deportada a Santo Domingo. Se fugó y regresó a Francia con el propósito de seguir con los atentados. Fue detenida y extraditada en noviembre de 2005 Ignacio Aracama Mendía, Macario Miembro de los comandos Madrid y Araba se le atribuyen 18 asesinatos. Acompañó en silencio a Antxon en sus reuniones. Fue extraditado desde la República Dominicana. Actualmente en prisión, firmó en 2004, junto a otros históricos etarras, una carta dirigida a la dirección de la banda en la que abogaba por el abandono de las armas. El cabreo de Txeroki A Garikoitz Aspiazu, Txeroki el jefe de los comandos de ETA, la operación policial le cabreó y así lo expuso ante sus compañeros de la dirección de la banda. Sostenía que no se podía permitir que ellos estuvieran parados por la declaración de tregua y, en cambio, la policía pudiera practicar detenciones y seguir con sus operaciones antiterroristas. El veterano José Antonio Urrutikoetxea, Josu Ternera fue el encargado de darle réplica y defender en aquella reunión el man- tenimiento de la tregua. Las dos tendencias existentes en el seno de ETA quedaron reflejadas en el transcurso de la ejecutiva de junio: Urrutikoetxea contra Aspiazu, Ternera contra Txeroki los políticos contra los militares Al final, Txeroki se la tuvo que envainar en la pugna contra Josu Ternera indicó una fuente de la lucha antiterrorista conocedora del desarrollo de aquel encuentro. El jefe del Aparato Político logró el respaldo de la mayoría de la dirección etarra para frenar al jefe de los comandos en su propósito de responder a las actuaciones de la policía. Las discrepancias entre los dos no eran nuevas puesto que Aspiazu había sido uno de los dirigentes más reacios a decla-