Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
22- 23 D 7 LOS DOMINGOS DE El mejor tesoro de la Biblioteca Alejandrina es el espectacular edificio que la alberga Alejandría hay que perderse por sus calles sin tiempo, posarse en sus cafés adormecidos, en sus muelles acunados por las olas del pasado. Esa es la única manera de hallar sus encantos, de descubrir la generosidad de sus gentes, que pueden invitarte a comer para subrayar una hospitalidad ancestral que salta cualquier barrera idiomática o religiosa. El espectáculo de los autos locos que no respetan las leyes del tráfico en el bulevar de La Corniche (el infinito paseo marítimo) no es menos singular que el del mercado cercano a las catacumbas de Kom el Shokafa, abierto casi a cualquier hora. Porque en Alejandría, a las tres de la madrugada, uno puede comprarse unos zapatos o afeitarse en una barbería mientras enfrente algún personaje salido de un cuento exótico fuma la chicha (pipa de agua) con una mirada tan inmensa y oscura como el mar. Gracias a la inauguración hace cuatro años de la flamante biblioteca, en un edificio realmente espectacular, hoy esta ciudad, acamada en las aguas del Mediterráneo, intenta recuperar parte de su esplendor, despertarse de una siesta de años. En el nuevo recinto, que cuenta con 500.000 volúmenes y tiene capacidad para almacenar 8 millones de ejemplares, no se guarda ninguno de los tesoros de la antigua sabiduría, pues prácticamente todos sus papiros fueron pasto de las llamas y de distintas contiendas. El incendio más célebre AFP 1- Forlateza Qaitbey 2- Mezquita Abu el- Abbas 3- Necrópolis de Anfuchi 4- Mezquita Ibrahim Terbana 1 5- Mezquita Nabi Daniel 6- Teatro romano 7- Museo greco- romano 8- Biblioteca de Alejandría MAR MEDITERRÁNEO 8 Alejandría Egipto ÁFRICA 2 Puerto Este 4 7 3 ALEJANDRÍA 5 6 del que se tienen noticias fue el que aconteció en el año 48 a. de C. En aquel tiempo había una guerra entre Cleopatra y su hermano y esposo Ptolomeo XIII. Ella pidió ayuda a Julio César, que estaba cerca de la ciudad, y éste atacó las naves de Ptolomeo ancladas en el mar, cerca de la biblioteca. Parece ser que las naves se incendiaron y el viento hizo el resto. Datos prácticos Moneda. Libra egipcia, también denominada pound (1 euro 7,5 pounds, aproximadamente) Dónde comer. El Corfú del Club Griego, junto a la fortaleza de Qaitbey, es una buena opción para comer pescado, el manjar más solicitado de la ciudad. Para dormir. Windsor Palace (sharia el- Shohada, 17) Sofitel Cecil (midan Saad Zaghloul, 16) Ambos en el paseo marítimo y cerca de la Biblioteca. Más. Oficina de Turismo de Egipto en España www. egipto. com turismo Biblioteca Alejandrina www. bibalex. org Vestigios del pasado Ahora cualquier visita a la ciudad comienza en la Biblioteca Alejandrina y luego sigue por distintas rutas donde se encuentran los lugares que no deben dejar de visitarse. Uno de ellos es el museo Grecorromano, donde hay verdaderas joyas, entre las que están mosaicos, estatuas y una singular colección numismática en la cual, a través de monedas de diferentes periodos, puede descubrirse una buena parte de la historia de la ciudad. Por desgracia, este museo se está restaurando actualmente y uno deberá dejar su visita para otra ocasión. Sí pueden visitarse sin embargo la casa- museo de Kavafis, el gran poeta griego que nació y murió en Alejandría, o las catacumbas de Kom el Shokafa colina de los trozos de vasijas descubiertas en 1900 y que son únicas por su forma y decoración. Datan del siglo II a. de C. y en ellas conviven elementos egipcios y grecorromanos. No muy lejos se halla la columna de Pompeyo, un enorme pilar de 30 metros procedente de las canteras de granito rosa de Asuán. Según algunas versiones, esta columna es la única conservada de un templo situado junto a la antigua biblioteca. Según otras, es un regalo realizado al emperador Diocleciano por haber alimentado a la ciudad durante una hambruna. El teatro romano, del siglo III d. C. es otra pequeña joya. Descubierto en 1961 durante unas obras urbanísticas, sus graderíos tenían una capacidad para 800 personas. A la salida del recinto uno puede acercarse a Pastroudis, café que hizo célebre la novela de Durrell El cuarteto de Alejandría También merece un paseo bajo el sol la fortaleza de Qaitbey, levantada en el lugar donde se cree que estuvo el antiguo faro, cuya luz se distinguía a más de 30 Km a la redonda. Los restos arqueológicos encontrados en las aguas cercanas así lo confirman. En esas mismas aguas parece que se hallan sumergidas las ruinas del barrio imperial, donde moró, entre otros históricos personajes, la sin par Cleopatra. Poco después, en el mercado de Kom el Shokafa, nos sorprende un rebaño de carneros pintados de color rosa. Pensamos por un momento que estamos soñando, pero nos avisan de que su dueño las ha pintado así para reconocerlos si los roban. Y siguiendo la misma ruta de los rumiantes nos llegamos a la tienda de un carbonero, que, cual rey Baltasar salido del fondo de una cueva, nos ofrece un presente de las profundidades. Tras él surge una niña, bonita y sucia como una moneda, que ya dejara escrito Juan Ramón Jiménez. Y esa evocación urgente se nos antoja como la mejor descripción de la Alejandría que nos ha sobrecogido con su caos bien ordenado y con su encanto decadente, siempre a la deriva.