Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
8- 9 D 7 LOS DOMINGOS DE Jean- Paul Nerrière, un francés dedicado a la tarea de crear un nuevo inglés más simple, pensado para los viajes y los negocios ABC carse con eficacia. En globish, el objetivo es que se entienda el mensaje, hacerse comprender Según un informe de la Comisión Europea, sólo el 30 por ciento de los ingleses puede mantener una conversación en otro idioma. Y tal como contaba la semana pasada The Economist el estudio de idiomas en los colegios británicos es ruinoso, opcional y poco seguido. Un cuarto de la población mundial habla un cierto inglés, unos 400 millones de personas como lengua materna y muchos otros como su segunda lengua. Este sector es un público perfecto para Nerrière, además de otros millones de personas que se afanan en estudiar un inglés descafeinado para salir por el mundo, para no sentirse perdidos en la facturación del aeropuerto. Entre el esperanto y las mil y una formas de aprender inglés Uno de los anuncios más populares en la radio española es ése en el que el profesor Maurer trata de convencernos de que es posible aprender inglés con mil palabras. Más del 85 por ciento del idioma está formado por sólo mil palabras, un dato recogido en un estudio que financió el Gobierno de Estados Unidos asegura. Nerrière ha creado un diccionario un poco más amplio, 1.500 palabras, y un proyecto que tiene más que ver con el sueño de un idioma universal que con el negocio de la enseñanza. Un nuevo esperanto, quizá, aunque esta vez basado en un idioma que ya existe. El esperanto fue inventado a finales del siglo XIX por un hombre muy ingenioso que tenía un sueño. Quería hacer una lengua planetaria en la que todas las letras se pronuncian y todas se pronuncian de la misma manera. La gramática parece también muy lógica y tiene pocas excepciones. Sin embargo, conozco a gente que la ha estudiado y que asegura que es muy complicada. A pesar de que hay dos millones de personas que hablan esperantoo, es una lengua artificial que no ha conseguido calar; si usted acaba por casualidad en una estación de tren de Shangai pretendiendo encontrar a alguien que hable esperanto, lo tiene difícil. Sin embargo, en el mismo lugar, si habla en inglés o en globish le entenderá todo el mundo. El promotor del esperanto también pensó que crearía una cultura universal, y en ese caso se evitarían las guerras. Pero tampoco en eso acertó Trucos de comunicación En globish hay que repetir dos o más veces las mismas cosas- -dice Jean- Paul Nerrière- hay que reformular las frases con palabras diferentes; hay que evitar las bromas, porque no pueden traducirse; también hay que eludir las siglas, o bien explicarlas... Y es bueno incluir gestos, mímica, expresión, el llamado lenguaje corporal. De hecho, con estos procedimientos aumenta la eficacia de la lengua extranjera, aunque el conocimiento real sea el mismo Nerrière, francés, está convencido del triunfo del inglés sobre su idioma natal y sobre el español. Ha ganado la batalla. No habrá retorno. Por primera vez en la historia, hay una comunicación mundial. Hasta hace veinte o treinta años, era sobre todo regional, pero estos días, con la televisión e internet, ya no es así. A partir de ahora, o todo el mundo habla inglés o aceleramos el movimiento con una lengua limitada como el globish. Si eso ocurriera, tendríamos un idioma culto, el inglés de Wilde, Orwell o Shakespeare, y un instrumento de comunicación internacional que no es exactamente inglés. Eso no significa abandonar a Shakespeare, Cervantes o García Lorca. El globish es el idioma de los negocios y del turismo, pero no podemos dejar de lado el resto. Hay que familiarizarse con un inglés suficiente pero limitado (globish) y aprender otra lengua de cultura El globish, para el turismo y los negocios; el español, francés, portugués, chino, o el inglés verdadero, para la cultura. Ese es el reparto de la tarta que propone Nerrière, mientras observa un mapamundi en el que anota el avance de sus seguidores, el difícil camino hacia un idioma global. Aunque, en su caso, siente que puede funcionar mejor que en otros intentos: al cabo, el globish, cierto que limitado y sencillo, es inglés. AFP Reglas de juego Utilice sólo las 1.500 palabras que componen el diccionario de globish. Las oraciones cortas facilitan la conversación. Evite las metáforas y las expresiones rebuscadas. Se trata de comunicarse, no de hablar con un estilo literario. También deberá evitar las preguntas formuladas en negativo. Y los acrónimos. No haga bromas. El humor, habitualmente lleno de giros locales, suele ser difícil de traducir. Un ejemplo. En inglés existe una palabra, nephew que significa el hijo de mi hermano; es decir sobrino. En globish lo que hay que decir es the son of my brother El diccionario completo se puede obtener en esta página web: www. jpn- globish. com download. php? lng fr El libro Don t speak English, hable globish ha sido editado en España por Gestion 2000. En globish, el objetivo es que se entienda el mensaje, y para ello hay que utilizar un glosario de términos limitado y trucos de comuniación como el lenguaje corporal con los japoneses era mucho más fácil que la suya con los anglófonos. Era maravilloso porque conmigo no tenían miedo de hacer el ridículo. Si ellos cometían errores, yo también. Su vocabulario era limitado, pero el mío también: estábamos en igualdad de condiciones. A mis compañeros en EE. UU. les expliqué que lo que hablábamos para hacernos entender era globish. Así nació todo Desde entonces, la idea ha crecido poco a poco. Nerrière creó un glosario de 1.500 palabras, ha publicado dos libros en diferentes idiomas, incluido el chino, y su web suma más de doscientas mil visitas. Me di cuenta de que el inglés que se hablaba en Madrid, Montevideo, Seúl o Tokio no es el de Boston o Londres. Es mucho más simple, lo que permite a todos los no anglófonos comuni-