Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
2- 3 D 7 LOS DOMINGOS DE LA CONSTITUCIÓN EUROPEA Y LOS ESTADOS Países que la ratificaron Países que la rechazaron Países dispuestos a aprobarla Países en los que podría ser rechazada lógica por la que apostaba la olvidada Agenda de Lisboa, que Berlín ya ha puesto en marcha en Alemania. Se espera que el desarrollo y la cooperación con África sea una prioridad que ayude a estabilizar la inmigración desordenada en el Mediterráneo. Y se cuenta, por último, con un esfuerzo en el avance hacia un espacio común europeo de libertad y justicia. Merkel, para quien los valores europeos es algo más que lo que cotiza en las bolsas de Fráncfort y Londres, sabe que el Viejo Continente necesita un nuevo aliento. Sus diplomáticos reconocen que, una vez concluida la fundación de la Unión y el desarrollo de políticas comunes, poco hay que pueda seguir entusiasmando a las nuevas generaciones de europeos: del libre movimiento al euro y al carné de conducir europeo, casi todo está ya vendido al ciudadano. Pero Berlín quiere insistir, al coronarse en 2007 el medio siglo de vida del Tratado de Roma, en que los europeos disfrutan de los mejores de 50 años de la historia de una Europa con casi 2.500 años de existencia. El Viejo Continente se mueve a su propio ritmo, más lento de lo que quisieran sus hiperactivos dirigentes, con citas electorales cada cuatro años. Pero, como apuntaba hace días el ex comisario europeo Denis Macshane, Europa debe recordarse a sí misma su historia con sus logros y errores, con honestidad y esperanza. SUECIA FINLANDIA NORUEGA Países con dudas Nuevos socios ESTONIA RUSIA LETONIA DINAMARCA LITUANIA IRLANDA REINO UNIDO PAÍSES BAJOS ALEMANIA BÉLGICA LUXEMBURGO FRANCIA SUIZA ESLOVENIA REP. CHECA ESLOVAQUIA AUSTRIA HUNGRÍA RUMANÍA YUGOSLAVIA BULGARIA ALBANIA PORTUGAL ESPAÑA GRECIA TURQUÍA UCRANIA BIELORRUSIA POLONIA CROACIA BOS. HERZ. ITALIA MALTA CHIPRE Los Otros Industria y ecología Parece primordial esta vez realizar avances en materia energética, un área implica cuestiones tan prácticas como la garantía de los futuros suministros. La canciller, cuyo salto a la gran política fue precisamente como ministra de Medio Ambiente con el ex canciller Kohl, se ha comprometido en público a hacer de la lucha contra el cambio de clima una de las prioridades de la presidencia de la UE y del G 8, aunque algunos medioambientalistas critican que Berlín carece en estos momentos de credibilidad para exigir acuerdos. Según denuncia el dirigente verde Hans Josef Fell, bajo la presión del poderoso sector industrial y con la ambigüedad socialdemócrata hacia las plantas de carbón, el gobierno alemán está poniendo trabas a la adopción de nuevas limitaciones en la emisión de dióxido de carbono a partir de 2012, que propugna el comisario europeo Stavros Dimas, con el objetivo de reducir las emisiones tóxicas en un 30 por ciento (Pasa a la página siguiente) Blair, en las últimas El primer ministro británico no está para muchos líos europeos. En tiempos de crisis en la UE, al jefe de Gobierno británico de turno se le suele pedir que lidere y se las arregle para que sus euroescépticos compatriotas acepten los compromisos imprescindibles para dar el salto adelante. Pero Blair sólo es un superviviente, nada dispuesto a aceptar sacrificios ni una Constitución más o menos maquillada. Zapatero, pasota Zapatero se ha convertido en algo así como el euroentusiasta pasota del club. Pregona una fe ilimitada en Europa, pero sigue sin presentar grandes iniciativas. Cuenta, eso sí, con la política de inmigración como prioridad nacional. Pero el actual momento no es para proyectos particulares, sino para resolver una crisis global y para la que sería necesaria una visión de conjunto. Demasiado para su cuerpo. Durao, líder débil El presidente de la Comisión Europea está obligado a ser el provocador el inventor el despertador de conciencias en tiempos de crisis. Pero Durao no es un líder para crisis. Puede ser un buen gestor en tiempos de estabilidad, pero ni provocador ni inventor Es lo que buscaban los jefes de Gobierno cuando le eligieron: un líder que no liderase demasiado y que les complicara lo menos posible la vida. Chirac, en el pasado Es el único francés que aún no parece haberse dado cuenta de que el presidente galo ya pertenece al pasado. Cuando los socios discutan el futuro de Europa no será en Chirac en quien piensen, sino en Sarkozy o en Ségolène Royal. Será a ellos a quienes pidan que comiencen su presidencia con un acto de liderazgo por Europa y sin populismos de por medio. Lo que es mucho pedir para un presidente de estreno.