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24 12 06 CLAVES DE ACTUALIDAD Mediación Paz en la guerra del divorcio Por cada dos matrimonios hay un divorcio. La fórmula de la separación es clave para los hijos: puede decidir el juez o pueden sentarse los padres y llegar a un acuerdo. La mediación se abre paso POR PILAR QUIJADA n 1981 se aprobó en España la ley de divorcio. En estos veinticinco años el número de rupturas ha ido en progresivo aumento, hasta alcanzar un total de dos millones. En la actualidad por cada dos matrimonios que se celebran otro se rompe. Y las previsiones señalan que en 2010 la proporción será de uno a uno. Datos que corroboran que las rupturas matrimoniales son tan habituales como las bodas. Si en las cifras referentes a rupturas coincidimos con el resto de Europa, nos diferencia la manera de abordarlas, que en España sigue siendo la vía judicial, que se limita a acoger la pretensión de una parte de condenar a la otra, imponiendo unas reglas rígidas para regular las consecuencias de la ruptura explica Pascual Ortuño, magistrado de la Audiencia de Barcelona. En el Juzgado se fija un convenio regulador por el que se regirán los interesados a partir de la separación y los juristas- -continúa el magistrado- -pasamos a actuar como agentes esenciales en la resolución de unos problemas sumamente complejos que los ciudadanos padecen, y respecto de los que merecerían una ayuda profesional especializada Una ayuda especializada que la ley 15 2005- -conocida también como del divorcio exprés -recoge: Con el fin de reducir las consecuencias derivadas de la separación y divorcio para todos los miembros de la familia, mantener la comunicación y el diálogo, y en especial garantizar la protección del interés superior del menor, se establece la mediación como un recurso voluntario y alternativo de solución de los litigios familiares por vía del mutuo acuerdo, con la intervención de un mediador imparcial y neutral E A diferencia de los procedimientos judiciales, basados en el enfrentamiento, la mediación facilita el diálogo, para que la propia pareja, de mutuo acuerdo, decida sobre la custodia de los hijos y cómo harán frente en el futuro a las necesidades económicas de éstos; la atribución de la vivienda o en qué momento se liquidará el régimen económico matrimonial. Acuerdos que luego recogerá el convenio regulador. Cuando el juez decide En opinión de Ignacio Bolaños, psicólogo y mediador, una de las claves de la mediación consiste en que apela a la responsabilidad de las personas, que pese a las dificultades que plantea la separación tienen que tomar decisiones importantes, la mayoría de las veces referentes a los hijos. De ahí se saca la capacidad de dejar de lado las diferencias y lograr un acuerdo. La ventaja frente a un contencioso son claras para Bolaños: En el Juzgado las soluciones vienen impuestas desde fuera, con muy poco protagonismo de las partes. Y si una solución no está decidida por sus protagonistas hay menor tendencia a comprometerse con ella. Por eso las medidas judiciales se incumplen más que los acuerdos de mediación La mediación familiar se viene utilizando con éxito desde hace años en países como Inglaterra, Francia, Suiza, Bélgica, Italia, Argentina, Canadá o Estados Unidos. En California, por ejemplo, una campaña publicitaria a favor de la mediación advertía que el divorcio contencioso es nocivo para la salud por el alto coste emocional que supone. Sin embargo, muchas parejas en proceso de separación desconocen esta alternativa a pesar de que la reciente reforma de la ley del divorcio establece que pueden recurrir a la mediación en cualquier momento del proceso judicial. Javier Gómez sí conocía esta opción y la propuso a su pareja para que la separación afectara lo menos posible a sus dos hijos, consciente de que seguirían siendo de sus padres toda la vida. No quería que el tiempo con mis hijos se redujera a dos fines de semana al mes y un día entre semana, como se establece en el juzgado explica. La custodia compartida, recientemnte recogida en la ley, les facilitó las cosas. aunque aclara La mediación apela a la responsabilidad de las personas, que, tras la separación, tienen que tomar decisiones importantes, la mayoría de las veces referentes a los hijos Aunque vayan pensando que sea el juez quien decida, el hecho de sentarse juntos media hora hace a muchos llegar a un acuerdo antes de terminar el contencioso