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4- 5 D 7 LOS DOMINGOS DE Los emigrantes han expresado su desesperación en diversos aeropuertos suramericanos, como el de la fotografía, en Buenos Aires EFE El difícil regreso ¿De dónde voy a sacar mil euros más para volver? Eran unas felices vacaciones de Navidad en casa. Como en un anuncio. Pero el viaje terminó en una ardua búsqueda de un billete de vuelta a España POR A. DE VENGOECHEA M. TERESA ESCOBAR BOGOTÁ QUITO n el aeropuerto El Dorado, Bogotá, a los 106 pasajeros de Air Madrid se les reconoce desde lejos por unas hojas blancas que agitan entre sus manos. Nos estafaron, ahora nos toca pagar de nuestro bolsillo el tiquete de regreso. Nos obligaron a firmar esto antes de abordar denuncian a gritos. El papel, entregado pocas horas antes de tomar el vuelo de Air Plus que les consiguió la embajadora de Colombia en España, Noemí Sanín, dice que el pasajero deberá pagar el billete de regreso a España y que la aerolínea no es responsable de gastos ocasionados por la suspensión de actividades a partir del 15 de diciembre E La rabia es profunda. Vamos a crear la Asociación para la Defensa del Pasajero. Quiero a España porque es mi segundo hogar, pero esto que nos ha pasado ha superado todos los límites. Hemos renunciado momentáneamente al derecho del billete de regreso. Pero volveremos, y con abogados asegura Hugo Triviño, convertido en líder de los colombianos afectados. Dice que en Barajas durmió varios días sobre el suelo. Que organizó el grupo que bloqueó las entradas y salidas del aeropuerto, aburrido de que atendieran a argentinos, ecuatorianos, bolivianos, a todos, menos a los colombianos Pero el colmo es que ahora nos toca pagar más Ya se ven ahorrando los 1.000 euros que como media cuesta un billete de regreso a España en enero. ¿Cómo voy a pagar el tiquete de regreso si ya me gasté 1.300 euros en éste? se queja María Eugenia Gallego. Reconocen que eligieron viajar con Air Madrid porque ahorraban cerca de 300 euros. Además podíamos pagar por cuotas mensuales Y es que, como cuenta Nancy, pese a los retrasos y las versiones de que los aviones estaban en pésimo estado, me decían que valía la pena el ahorro Espera en Quito y Guayaquil No menos caóticas han sido las escenas vividas en los aeropuertos ecuatorianos de Quito y Guayaquil, donde decenas de familias se agolpaban a la espera de conseguir uno de los 280 asientos del último chárter enviado por el Ministerio de Fomento para regresar a España. Durante varios días y noches los familiares del carpintero Giovanny se han turnado en el aeropuerto a la espera de información. Hace ocho años que Giovanny se fue a España. Desde entonces ésta es la primera vez que vuelve a su país. Su intención era pasar la Navidad y el Año Nuevo con la familia, pero ha tenido que cancelar sus planes, pues teme que esta será la última oportunidad disponible para volver a Barcelona. El carpintero teme perder su trabajo, el sustento de su familia, si no regresa en los primeros días de enero. No tengo ninguna garantía de que podremos subir a ese avión, pero no pienso irme sin intentarlo dice. Tiene por delante al menos cinco horas de espera en los pasillos del aeropuerto. En Guayaquil, el drama es el mismo, aunque empeorado por las quejas de los pasajeros que venían de España y se toparon con la sorpresa de que su equipaje había sido saqueado en el trayecto. También con sus niños en brazos, la empleada doméstica Mireya Intriago aguardaba el vuelo final de Fomento, en medio del caluroso verano guayaquileño, el cansancio, el hambre y la angustia. Mireya dice que ha estado esperando día y noche, desde el domingo último, acomodada con su marido, sus dos niños de uno y tres años, más las voluminosas maletas, en un rincón de la sala de preembarque internacional. La noche anterior al anuncio del cierre, la compañía festejó con una novillada en la Plaza de Toros de Quito sus tres primeros años de actividades en el país. La fiesta estuvo prácticamente desierta. La mayor parte de los invitados nunca llegó a la velada, que más que una celebración parecía la anticipación de un funeral.