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17 12 06 VIAJES Edimburgo El barrio de las almas en pena Debajo de la Milla Real de la capital escocesa subsiste un laberinto de escondidos callejones donde resuenan los ecos de dramáticos episodios de otro tiempo. Los fantasmas habitan hoy en el vecindario POR MIGUEL ÁNGEL BARROSO n Mary King s Close, callejón de la vieja ciudad sepultada bajo los señoriales edificios de High Street, reina el silencio. El guía, un tipo severo y vestido de época que no permite bromas con las cámaras fotográficas, ha pedido un momento de recogimiento a la tropa de turistas. Existe una creencia bastante extendida de que las almas descarriadas se presentan si la cosa está en calma y los vivos se concentran en la convocatoria, E cuando en realidad aparecen cuando les da la gana o, simplemente, no aparecen. ¿A quién esperamos? Las paredes descarnadas lanzan mensajes engañosos; las sombras se confunden con manchas de humedad que asemejan caras. Pocos se atreverían a recorrer a solas este mundo subterráneo, que permaneció oculto durante mucho tiempo mientras las leyendas urbanas pasaban de boca en boca en la superficie haciéndose un hueco en la memoria colectiva: bajo el pavimento existía la cara B de Edimburgo, habitada por fantasmas e influencias malignas, un intrincado laberinto donde habrían sucedido cosas terribles. El trabajo de los arqueólogos en Mary King s Close a principios de este siglo destapó que algunas de aquellas historias eran ciertas. Annie... ¿estás ahí? En un rincón de la sala donde el grupo respira con silenciador hay algo que no debería estar ahí, algo absolutamente sorprendente: una especie de arcón donde se acumulan... ¡juguetes! ¿A quién pertenecen? A Annie, el fantasma más célebre de Edimburgo. Hace unos años el parapsicólogo japonés Aiko Gibo, que rodaba un documental sobre lugares encantados de Gran Bretaña, contactó aquí con un ser atormentado: el espíritu de una niña que fue abandonada por su madre en 1644, cuando la peste se enseñoreó de la ciudad, y que deseaba volver a casa para reunirse con su familia. Gibo regresó con una muñeca y declaró que mientras el juguete estuviera allí el fantasma no volvería a disturbar el lugar. Por si acaso, cientos de visitantes de todo el mundo han contribuido a engordar el ajuar de Annie con peluches, monedas y bisutería. En esta ocasión, el silencio no atrajo a la pequeña; tal vez las muestras de cariño hayan bastado para que su alma descanse en paz. O tal vez no. Las apariciones en Mary King s Close están documentadas desde finales del siglo XVII. Los que entienden de estas cosas creen que la gran plaga sembró de espectros el barrio. Un procurador llamado Thomas Coltheart se mudó aquí con su mujer en 1685. Su estancia no fue apacible: la cabeza de un viejo flotando en el aire fue el desagradable aperitivo para una orgía espectral en la que participaron misteriosas criaturas danzantes y un Las apariciones en Mary King s Close están documentadas desde 1685: la cabeza de un viejo flotando en el aire, espectros de animales bailando o persiguiéndose... Gentes de todo el mundo regalan juguetes a Annie, el fantasma de una niña que fue abandonada por su madre cuando la peste sembraba la muerte en Edimburgo Los guías de Mary King s Close sonríen tras salir de las sombras GONZALO CRUZ JR.