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17 12 06 OPINIÓN y decencia política. Apostaba por ideas- fuerza y las defendía con una energía que nunca flaqueó. La veías cruzando un aeropuerto, con sus zapatos planos y un bolso sobrecargado de dossiers que ladeaba su caminar y anunciaba cualquiera otra de sus batallas. Buen rollo E l cantante Javier Gurruchaga le sugiere a Pasqual Maragall- -según la nueva publicación informática elsingulardigital -que adopte como lema político y vital el All you need is love de los Beatles. Puede ser también la música de fondo cuando los mossos d esquadra desalojen okupas con buen rollo. Las gentes de Amsterdam saben lo caro que les ha salido ser durante un buen tiempo una ciudad de tan buen rollo. Vuelve Hannibal Loyola de Palacio, con su hermana Ana, con la que compartió experiencias políticas dentro y fuera de España EFE E LA SEMANA EN UN BLOC Talibanes de Ceuta ma derecha, la derecha impenitente y guerracivilista. Mitterrand rectificó el sistema electoral francés para que Le Pen cogiera fuerza. Mucho depende de la fortaleza y consistencia del PP y de Mariano Rajoy. El votante potencial de extrema derecha oculta su intención a los encuestadores. A Le Pen, en las presidenciales de 2002, se le suponía un 12 por ciento y luego pasó a la segunda vuelta, frente a Chirac y sin candidato de la izquierda. Un primor. Claro que Le Pen lleva largo tiempo en la cancha. Fue el diputado más joven de la Asamblea. Aquí haría falta un líder, dinero, tribunas mediáticas. Las elecciones municipales serán una cata. En Francia, incluso Le Monde cifra un 26 por ciento los votantes que están de acuerdo con Le Pen. Si se quiere entenderlo hay que reconocer un hecho: Europa tiene miedo E VALENTÍ PUIG s rápida la opinión pública española para perder instinto de reacción ante hechos recientes que la hayan lastimado. La detención de un grupo de islamistas radicales en Ceuta es ilustrativa: son individuos que están en el núcleo de una ofensiva muy peligrosa, reincidentes a los que tan fácilmente dejamos sueltos, dispuestos a atentar en seguida que pudieran. Pero nos negamos a reconocer el rostro de ese enemigo, su realidad tentacular y su potencial mortífero. Quizás se deba a la oscura herida del 11- M o a que preferimos ir negando lo concreta que es la amenaza. Es como si no importase que en Ceuta se estaba predicando una guerra santa a sangre y fuego ni que haya talibanes en casa. Mientras, un nuevo frente de la jihad global toma Somalia y está dispuesto a entrar en guerra con Etiopía. Puesto que no parece que haya tiempo ni margen de maniobra para la democratización del islamismo, la prioridad es defenderse en casa contra la jihad hostil. Creer y decir n cada uno de sus retornos la mala bestia de Hannibal Lecter se supera en horror y maldad. Ahora resulta que si toda su vida ha sido un catálogo de crimen y sadismo eso es debido a un trauma de infancia. Puesto que unos bárbaros cocieron y se comieron a su hermana, Aníbal se sintió impulsado a practicar el canibalismo con el prójimo. No cabe duda que la novela y el film serán un éxito: un trauma de infancia lo justifica todo, incluso en época de post- freudismo. Esa clave traumática legitima lo peor y Lecter- -el Lecter anterior al trauma- -pasa a ser un cervatillo asustado por la vida, candoroso y quebradizo. Un trauma lo explica universalmente: a Hitler le trató mal su tata, Stalin tuvo un abuelo que le pegaba en los nudillos y a Pol Pot su madre le racionaba la salsa de soja. Por eso han sido grandes monstruos de la Historia. Lo que no nos dice la hipótesis del trauma total es porque otros millones de seres humanos maltratados por la tata, golpeados en los nudillos o puestos a ración no han llegado a ser como Aníbal o Hitler sino gentes de bien. A Extrema derecha o que digo yo es que si apareció una extrema derecha en casi todos los países con sistema proporcional, ¿para cuándo en España? Desde luego, ya le gustaría a Zapatero aunque vaya diciendo que el PP ya es la extre- L mitad de una cena notablemente liberal, la noticia de la muerte de Loyola de Palacio deja un surco de silencio. Daba gusto verla con su traje- chaqueta pantalón, con uno de los dos brazos en posición de jarra, articulando con pasión obstinada las cosas en que creía. A la larga generaba un proceso de empatía fácilmente comprobable: incluso quienes más distantes se sentían de ella acababan por apreciar aquella mezcla de argumentación frontal Flamencos y valones E l canal belga RTBF interrumpió su programación para anunciar que el parlamento flamenco había votado la secesión flamenca del conjunto de Bélgica. Se decía incluso que el Rey dejaba el país. El ejercicio de política- ficción sacudió toda Bélgica. Que no nos dé malas ideas la televisión belga. Qué nos dejen con la salsa rosa. vpuig abc. es