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30- 31 D 7 LOS DOMINGOS DE ROSA BELMONTE Expediente Ñ Logística de la porquería ta Oreo. No lo digo yo, lo dice un señor que se llama Cincuenta Centavos (o más exactamente, 50 Cents. Con ese nombre, claro, es rapero y no registrador de la propiedad. Hace esas declaraciones en una entrevista que publicará en enero la edición estadounidense de Elle Lo que manifiesta el señor 50 Cents. es que la millonaria presentadora es negra por fuera y blanca por dentro. Algo así como que ha sido abducida por el pensamiento (seguramente único) de la señora blanca, americana y rica de mediana edad. Supongo que para no ser una Oreo, o en cualquier caso, ser una de esas cubiertas del todo de chocolate (negro) hay que ser, no sé, Mahalia Jackson y cantar en el entierro de Imitación a la vida O llevar los pelos de Tony Morrison. O ser activista y gorda, como ese personaje de Sobre la belleza la novela de Zadie Smith. Te sales un poco del guión y la gente se lleva las manos a la cabeza. En un pie de foto del ¡HOLA! con las niñas Preysler posando en la biblioteca, que parece una librería de viejo, se aclara que es la biblioteca de Miguel Boyer. Anda, como si hubiéramos pensado que esos libros de mecánica cuántica fueran de Isabel. Eso sí sería salirse del guión. Por ello me ha gustado tanto que la ahora tan reivindicada por los coolturetas Françoise Hardy haya salido con lo de que Julio Iglesias es fantástico y que los seudointelectuales no quieren admitir que es muy bueno porque tiene éxito. Pero si eso es lo mismo que pasaba con Blasco Ibáñez y Azorín o Valle Inclán. Bueno, éste sostenía (véase Escritores contra escritores de Albert Angelo) que la fortuna de Blasco Ibáñez se debía a los favores de una millonaria dama francesa y no a la venta de sus libros. O sea, que sufría los mismos ataques que Javier Rigau, el novio de la Lollo. ¿Alguien se O prah Winfrey es una galle- Carla Goyanes lució en la presentación de una cucharilla de plata diseñada para que las botellas de champán no pierdan burbujas Alucinado es como se ha quedado el empresario José María Ruiz Mateos con los rumores que cada dos por tres aparecen en algunos mentideros sobre su salud y sus dolencias. Ruiz Mateos ni está gravemente enfermo ni tiene nada de lo que preocuparse salvo las empresas que controla con su prole de hijos y los viajes que emprende cada dos por tres. Por eso no entiende de dónde surgen esas historias sobre su salud cuando él está dispuesto a a seguir al pie del cañón y mantener su frenético ritmo de vida. ABC Relación consolidada También feliz con su nuevo trabajo como presentador en Cuatro a pesar de los datos de la audiencia está Gonzalo Miró. Días atrás presentó un nuevo espacio de la firma Rebecca con la que trabaja y allí confesó que está satisfecho, ilusionado y que, de momento, esta Navidad no vendrá acompañada de un anillo de pedida. Su relación con Eugenia Martínez de Irujo se consolida a medida que pasan los meses, y eso que fueron muchos los que no apostaban por su continuidad una vez que Miró regresara a España. Pues ya va para siete meses y las cosas no pueden irles mejor. Uno de los trucos caseros de toda la vida para evitar que el champán se quedara sin burbujas una vez abierta la botella era colocar una cucharilla en lugar del tapón. Por efecto químico el gas no se iba y el champán aguantaba. Ahora Ruinart ha presentado en sociedad la versión de lujo de este socorrido recurso y que ha diseñado la arquitecto francesa India Madhavi. La cucharilla es de plata y sus medidas se adaptan perfectamente al cuello de la botella hasta el punto de que estéticamente resulta de lo más chic Carla Goyanes, los hijos de Nati Abascal, Carlos Ochoa, Carmen March o la duquesa de Fernandina, entre otros, brindaron una noche más en un Madrid que es una auténtica fiesta. Esa misma noche en Feriarte los anticuarios celebraban su cena de gala a beneficio de la Ciudad de la Alegría. María Moreno y Marilé Zaera se encargaron de que la velada fuera un éxito. Para tal fin tuvieron al escritor Javier Moro, que ya a ha pasado todos los records de venta con su novela La pasión india y que ahora está más que ilusionado con el interés que Penélope Cruz ha mostrado en llevar al cine la historia de amor de la bailarina y el marahá. acuerda de que Marguerite Yourcenar se enamoró locamente a los 80 años de Jerry Wilson, fotógrafo homosexual? En cualquier caso, lo de Valle demuestra que no es que ahora seamos cotillas. Antes también lo eran. Y los intelectuales no se libraban de la curiosidad por el dinero de los demás. El de Esperanza Aguirre, el de Isabel Pantoja o el de Nicole Kidman. Ésta gana 17 millones de dólares por película, dinero por el que no tiene que pedir perdón, cosa que sí les pasa a otras menos afortunadas pero más expuestas al bicho de la opinión pública (es lo que tiene dedicarse a la política, que acaba una cediendo a la demagogia más populista) En España ¿han visto la Mastercard España? hay que pedir perdón por la pasta. Lo decía González Ruano, de la pasta literaria, en su conversación con Somerset Maugham, otro afortunado despreciado por los intelectuales de la época: Pienso si en esta mala prensa que él ha tenido entre nosotros no puede haber influido el hecho desgraciado de que en general la vida económica de nuestra literatura sea tan pobre, lógicamente resentida y poco propicia a admitir, así como así, que un señor que gana mucho dinero, que lleva una vida de lujo y goza de una popularidad que da la vuelta al mundo, tenga, además, un gran talento literario Es preciso dar lástima de cualquier cosa, seguía. Pues eso la Pantoja sí lo hace bien. Los que no lo consiguen, por mucho que lo intenten, son los de ETA. Independientemente de sus actividades multidelictivas, estos tíos son unos marranos (cochinos, no judíos conversos) ¿Cómo se les va a sacar algún partido? Encima de todo lo demás, delincuencia de uñas negras. Vamos, cómo han dejado la casa de Quèzat, en el sur de Francia, que tenían alquilada, que parecía uno de esos pisos de viejos afectados por el síndrome de Diógenes (a mí me da la impresión de que es un eufemismo para no llamarle síndrome del guarro) Se presentan allí las tías del programa británico de televisión How clean is your house? y hay que darles sales, azucarillos y aguardiente. Porque una cosa es ser hippy (según Ronald Reagan, o quien se lo escribiera, alguien que se parece a Tarzán, anda como Jane y huele como Chita) y otra ser un cochino de manual. Los del comando inquilino el aparato de logística tiene narices; de logística de la porquería será) los terroristas, digo, contaron a sus caseros que eran escritores. Desde luego no de la especie bon vivant de Blasco Ibáñez o Somerset Maugham. Más bien de la de Valle, que si se hubiera lavado la herida del bastonazo lo mismo hubiera conservado su brazo.