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19 11 06 CLAVES DE ACTUALIDAD Señora presidenta os militantes del socialismo francés ponen a Ségolène Royal en la ruta del Elíseo. Es dama de rostro asimétrico, más duro y atezado de lo que refiere una mirada clara y a veces fulminante. Domina la retórica del sentimentalismo socialista y le añade unas gotas de sentido de la autoridad. Incluso parece que escuche. Es solo en parte la gauche caviar y sobre todo la rosa en un puño de hierro. Demuestra soltura, amplios paréntesis de inexperiencia y adecua su dureza táctica con trajes crema, una sonrisa notable y ese impulso de luchador de sumo de las mujeres que dejan a sus colegas masculinos en la chatarrería. Extraño repuesto para el cartujano Lionel Jospin. Las elecciones presidenciales de abril están al caer. Reaparecerán como zombies De Gaulle y Mitterrand. Hasta enero el centro- derecha no elige candidato, presumiblemente Sarkozy. Temporada perfume Royal. L Ségolène Royal es, en parte, la gauche caviar y sobre todo la rosa en un puño de hierro AP LA SEMANA EN UN BLOC Ricos de hormigonera E VALENTÍ PUIG scalan titulares los promotores urbanísticos, constructores, buenas gentes del cemento y la hormigonera. Algunos actúan en complicidad corrupta con políticos y gestores municipales; los más crean riqueza y empleo. Son self made men se hicieron a sí mismos, por su propio esfuerzo, de cuna humilde. La sátira les prefiere por su mal gusto y vulgaridad de maneras, pero esos nuevos ricos representan un salto cualitativo a la ética del trabajo y del esfuerzo, frente a la gomina de la hidalguía. Les elegimos para ironizar porque no aciertan en el tapizado del deportivo, en dar propinas ni en el lifting de la esposa. Es como suele decirse: en Estados Unidos se admira a quien comienza vendiendo periódicos y acaba millonario, mientras que en España nos deleita que alguien comience de millonario y acabe de vendedor de periódicos. Denigren al nuevo rico y será como echar al bebé con el agua de la bañera y el crecimiento económico. dina declara ante el juez con la solidez del tímido valeroso, con la transparencia de lo que no puede ser derrotado. No hay énfasis en su ejemplaridad, formulada con la llaneza de quien regresó de la muerte. Eso es: sostener el honor de vivir frente los mastines de la muerte, no perder la hegemonía de la palabra, ser hombre de paz, dejar de jugar al voleibol por las lesiones recibidas y ser el primer hincha de su equipo. Una buena frase M uere Bertrand Poirot- Delpech, novelista muy menor, crítico secundario. Su único mérito fue escribir para Le Monde y una frase: Los jóvenes seguramente harían menos tonterías si se les mostrase que, al cometerlas, no inventan nada Adiós a Moneypenny Sin nostalgia E E El hombre tranquilo a nobleza de la vocación política representa en la personalidad de Eduardo Madina la imposibilidad de que toda una sociedad vaya a rendirse o a encenagarse en la concesión al terror. Está vivo de milagro, y ahí están quienes intentaron asesinarles, físicamente vivos, moralmente en la nada destructora. El diputado socialista Eduardo Ma- L ntra con una especie de sombrero tirolés pero ya no lleva el loden de otros tiempos. Maldice la lluvia, sin mucho encono. Toma el whisky con agua de Vichy Ha perdido peso y ha ganado en majestuosidad. Es como si tuviera tiempo- -demasiado- -para ensayar sus golpes de efecto desde que una parte de la derecha se hundió entre el eclipse de UCD y la metamorfosis del PP. No, el país no está crispado, hay políticos crispados, opinantes que crispan y gente crispada por naturaleza, pero no somos un país crispado, a pesar de la deriva respecto a ETA. Dice que Aznar tal vez fue un paréntesis y que Rajoy por ahora representa tres puntos suspensivos. Ah, en qué poco quedan aquellos grandes conspiradores de la transición. Solo falta que diga que Zapatero es un doble interrogante o que Rubalcaba es la letra cursiva del nuevo sistema. Apuñalar a César, esa vieja propensión de la vieja derecha en España. l nuevo James Bond tiene rostro de púgil telonero. Daniel Craig estrena Casino Royale -convertido hace años en una mêlée rocambolesca con David Niven- -mientras Sean Connery se dedica a la patria escocesa y Roger Moore promociona los poemas de Kipling en las escuelas británicas. El nuevo Bond desdeña el martini con vodka y ya no le acompañan la secretaria Moneypenny ni el célebre Q que tenía alma de Silvestre Paradox. Ian Fleming escribió las novelas de 007 en Jamaica y para Casino Royale recurrió a una aventura personal en el casino de un Estoril abarrotado de espías alemanes, en la mesa de Chemin de fer Por transposición, esa sería la cara más alegre de la Guerra Fría. Bond, James Bond: se añora el biquini de Ursula Andrews y también la lealtad tan cariñosa de la buena de Moneypenny, tan inolvidable como Barbara Dalle, la secretaria de Perry Mason que aparecía con su cuaderno de notas y sus ojazos fatales para solventar cualquier crimen espeluznante y dinástico. vpuig abc. es