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19 11 06 CLAVES DE ACTUALIDAD Expo Zaragoza Poner en pie una provocación En Zaragoza ha empezado a levantarse una provocación: el umbroso bosque de terracota, madera y cristal con el que el arquitecto Patxi Mangado ha soñado el pabellón de España en la Expo del Agua POR VIRGINIA RÓDENAS al y como andan los ánimos en la contienda por el agua que divide España en dos bandos irreconciliables- -el de los que la ven pasar hacia el mar y el de los que ni la otean- decir optimismo en mitad de semejante batalla es todo un desafío, aunque sea pensando en una exposición internacional, al fin y al cabo entregada al líquido tesoro, y por boca de un arquitecto. Pero es que optimista y provocador son los dos elementos, casi químicos, que impulsan a Patxi Mangado a levantar una ensoñación, escaparate de nuestro país para la Expo zaragozana de 2008, y que amén de auras y céfiros, será posible con una inversión de cerca de 18 millones de euros contantes y sonantes. Javier Conde, presidente de la Sociedad Estatal de Exposiciones Internacionales, que es quien organiza el evento- -y pone el dinero- -cuenta cómo el pabellón, que acaba de iniciar su transformación de evocación a realidad, es una apuesta por la ciencia y la creatividad, por una arquitectura ética y comprometida con el medio ambiente y el desarrollo sostenible. El pabellón explicará por qué el agua es hoy uno de los elementos centrales para nuestro futuro y el del planeta, y situará a España en el contexto científico mundial para presentar sus aportaciones y planteamientos frente a los problemas y amenazas que conlleva el cambio climático. Un pabellón, en definitiva, acorde con el mensaje que España quiere dar al mundo en la Expo Mangado entonces pensó en un bosque. Fue ocho días antes de presentarme al concurso, porque hasta entonces no había tenido una idea rotunda. Un pabellón es algo muy distinto de la arquitectura tradicional de los edificios. Hay que pensar que lo van a visi- T Croquis del pabellón hecho a mano alzada por Mangado tar cuatro millones de personas en tres meses y por lo tanto tiene que comunicar a través de su arquitectura de una manera clara porque la idea- -aunque en este caso el edificio vaya a perdurar con otros usos- -no es la de que se pueda expresar a lo largo del tiempo. No soy de los que creen que la arquitectura tenga que tener una componente inmediata desde el punto de vista mediático e icónico, pero que si en algún caso está justificado es en el del pabellón de una exposición. De ahí que la provocación sea un fin: Pretendo que cuando uno atraviese esta construcción haya tenido una experiencia muy intensa en muy poco tiempo. Por eso, en términos instrumentales, recurrí a una metáfora que me parecía muy atractiva: volviendo a Pamplona de una conferencia que había dado en Tolousse, pasé al atardecer por un bosque de chopos sobre el que incidían los rayos del sol de una manera muy tamizada por la copa de los árboles. Fue una experiencia espacial muy bonita En un bosque de este tipo- -pinta el artífice- -tienes la geometría y la repetición que son argumentos perfectamente arquitectónicos y que definen realmente un espacio, y tienes también cosas tan importantes como la ma- El agua llega al suelo por los pilares