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30- 31 D 7 LOS DOMINGOS DE ROSA BELMONTE Expediente Ñ Más que animal de compañía s común, al menos en mi casa a la hora del té, decir que los tipos que matan a su mujer y luego se suicidan deberían probar a cambiar el orden de las acciones. José Bono ha ido a soltar una cosa parecida, pero delante de un montón de micrófonos y cámaras. Eso de lamentar que José Ignacio de Juana Chaos (demasiado nombre para tan poco pollo) no hubiera hecho la huelga de hambre antes de matar a 25 inocentes debe de haber puesto a algunos a tomar sales. Quiero decir a todos esos que ponen el grito en el cielo por la condena a muerte de Saddam Hussein. Oiga, que esto es Europa y respetamos los derechos humanos. José Bono no es André Gide así que en el ex ministro no se da la circunstancia de que note que las cosas que no hay por qué decir aumenten día a día. Si no fuera por ese tufillo medio fascista disfrazado de observación sarcástica de la actualidad me parecería tan gracioso como el Dick de la serie Cosas de marcianos ese tipo absolutamente desprejuiciado que es capaz de acercarse en una fiesta a una señora y con el fin de adularla le dice: La he estado mirando y para ser tan gorda suda usted muy poco E son muy listos. Pueden usar herramientas y sienten dolor (lo mismo que yo cuando uso un martillo) Si ya sostenía William Burroughs que eran criaturas altamente emocionales. Pero como no sabemos qué se había tomado cuando hizo esa observación, pues ni caso. En fin, que a lo mejor va a resultar que sí van a ser animales de compañía y vamos a poder llevarlos en el avión dentro de un bolso de Vuitton. Bueno, me temo que es demasiado líquido (ahora los que se miman menos son los derechos de las personas que todavía montan en avión) Una profesora universitaria canadiense (que no es Eva Hache) asegura que los pulpos juegan de la misma forma que los mamíferos jóvenes. Y unos científicos australianos han descubierto un grupo de pulpos a los que han llamado pulpos imitadores. Aseguran que cambian de forma y simulan ser lenguados, camarones, serpientes marinas, rayas, estrellas de mar y cangrejos, actividad que utilizan para cazar (será pescar) mejor. Lo malo son las confusiones Por partes. Por un lado, en el fondo del mar debe de haber más marmolillos que en las calles. Vale que no se convierten en rinocerontes o en ornitorrincos, pero ¿cómo se va confundir un pulpo con un cangrejo o con un lenguado? Vale que aquella novia de Manu Tenorio confundiera al hermano (más feo) Calatrava con Mick Jagger pero un pulpo con un cangrejo, vamos anda. Por otro lado, esos pulpos son Mortadelo, ese señor, junto con Filemón, que ha desatado las iras de algunos integristas porque ahora resulta que no se pueden hacer chistes de curas (todo lo malo pega) Como ha dicho Lindsay Lohan cuando le han preguntado por la separación de Britney Spears, me da igual (me alegro de que en Estados Unidos también pregunten a los famosos idioteces que ni les van ni les vienen) Vuelvo a lo poco que me importa lo brillantes que puedan ser los pulpos. Como si encuentran a uno abogado del Estado y a otro ex ministro de Defensa. Una vez dijo Howard Stern que le gustaban los animales como al que más pero que si se estuviera muriendo de hambre sería capaz de comerse un bocadillo de oso panda. Pero es que no estamos hablando de pandas sino de pulpos. Al horno, a la gallega, en sashimi. Es común, al menos en mi casa a la hora del aperitivo, preguntar si el pulpo está ya en la mesa. Hace tanta compañía como el jamón (que sigue siendo el mejor amigo de una chica) Ainhoa Arteta, con el consejero delegado de Montblanc. La soprano vasca se ha convertido en imagen de la firma su lado las 24 horas y que se encargaba de todos sus asuntos sin que se hablara de idilio. Más segura parece la relación de su ex con el futbolista mexicano Rafa Márquez. Por lo menos eso es lo que cuenta la ex mujer del deportista, la actriz Adriana Lavt, que al estilo de los culebrones que interpreta se está vengando de su marido, proclamando a los cuatro vientos un idilio que Jaidy tampoco confirma ni desmiente. Educada en la escuela de Sanz, la modelo nunca habla de su vida privada. Para hablar y no parar fue la divertida cena que se organizó con el fin de presentar el nuevo teléfono BlackBerry Pearl. Jaime Cantizano, Mar Saura y Mabel Lozano fueron los encargados de contar las excelencias de este móvil que es el último capricho de los que quieren estar conectados el día entero. Cantizano fue el más envidiado, no sólo por la suerte de su físico, sino porque en época de sequía para las presentadoras, él se encarga de dos programas y con muy buenos resultados. Hasta diciembre se ha propuesto hacer doblete con las tardes de Antena 3 y con el ya clásico ¿Dónde estás corazón? del viernes. Tras el turrón tendrá que decidir qué hacer y qué dejar. A la espera de un hueco en televisión está Paloma Lago quien aprovecha este parón para escribir más cuentos infantiles. Muy guapa y divertida, la gallega prefiere aguantar fuera de la pantalla antes que aceptar propuestas inadecuadas. Paloma compartió cena con el diseñador David Delfín y su musa Bimba Bosé. Juntos han lanzado esa firma de moda convertida en la favorita de las galeristas, de ahí que el propio Delfín me comentase que durante la Feria de Arco es cuando más ropa venden en su tienda. De un estilo más clásico es la cantante Ainhoa Arteta elegida como imagen de Montblanc. La soprano acudió a la inauguración de la nueva tienda en Madrid y allí confesó que es la primera vez que colabora con una firma y que lo hace porque tiene muchos puntos en común con la filosofía de esa empresa. No sé si también por ese motivo o porque nunca se sabe lo que una puede necesitar en el futuro, el caso es que a la fiesta de apertura de un nuevo centro de estética en La Moraleja, Novo Clinic, se apuntaron famosos como el torero Oscar Higares o la venezolana Ivonne Reyes, para brindar por el futuro de las inyecciones de botox o los pinchazos de vitaminas en el rostro. Ojo con los pulpos En Europa somos muy de mirar por los derechos humanos. Y ya vamos a empezar a mirar por los derechos de los pulpos. Aunque llevan tiempo investigando sobre la inteligencia de estos bichos patudos (hace años se publicó que podían abrir recipientes, cosa que no todo el mundo es capaz de hacer) ahora hay quien quiere que tengan tanta protección como los perros, los gatos o los monos. Que la Unión Europea vele por ellos en los laboratorios y en las cazuelas. Porque