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D 7 5 11 06 La Dama de Elche regresó el miércoles a Madrid, tras pasar seis meses en su ciudad natal La Dama también es la protagonista de la nueva novela de Ana Tortajada, Titayú, una mujer íbera Después de retratar la vida de las mujeres en Afganistán El grito silenciado Nahid, mi hermana afgana y en los campos de refugiados saharahuis Hijas de la arena la autora coloca a sus personajes en el mundo de los íberos, nuestros abuelos sobre la Península, de una u otra manera. Un tiempo de matriarcado donde la mujer llevaba los pantalones (o la túnica) y donde el Mediterráneo era lugar de encuentro, de paz y de comercio. NOVELISTA MANUEL DE LA FUENTE- ¿Nuestros abuelos los íberos son unos desconocidos? -De un tiempo a esta parte han empezado a surgir muchas ponencias, libros y aproximaciones al mundo íbero. Pero para el novelista es una ventaja que aún no exista unanimidad absoluta sobre lo que fueron, porque como narrador te permite jugar con márgenes muy amplios, siempre y cuando el hecho real que se conoce sea correcto y riguroso. ¿Nos resultaría fácil hacer buenas migas con elllos? -Tanto ellos como nosotros somos gente, somos personas, y las personas no hemos cambiado tanto, tenemos las mismas pasiones, frustraciones e ilusiones. -En el bachillerato antiguo poco menos se nos dijo que los celtas y los íberos quedaron en Madrid, se fueron de cañas y surgieron los celtíberos. -Digamos que lo de la mezcla vino después de los tiempos en los que transcurre mi novela. Pero ni siquiera estos grandes grupos de población íbera formaban nada parecido a una nación. Era la época de las ciudades- estado y cada ciudad se gobernaba, se organizaba y tenía su propia economía y sus propias aspiraciones. ¿Podemos decir de aquella Península Ibérica y de aquellas poblaciones que fueron como una España mítica? -Una de las razones por las que me ha gustado trabajar en esta novela ha sido la de la idea de la diversidad. Mi libro trata de reivindicar la histórica pluralidad de la Península Ibérica. Siempre estamos tratando de uniformarnos, cuando a mí me parece que lo divertido y lo bonito es que seamos distintos y que cada uno, a pesar de los romanos, conservemos nuestras peculariedades. -Aquella era una sociedad matriarcal. Quizá quede algo aún entre nosotros. Perdone el machismo, pero todavía se dice que en casa, ella es la que lleva los pantalones -Sí, sobre todo en el norte de España, el papel de la mujer en el GUTIERREZ Y DE LA FUENTE 32 D 7 LOS DOMINGOS DE Ana Tortajada Lo que yo siento por la Dama de Elche es una auténtica chifladura a favor del matriarcado ni del patriarcado, sino a favor de que por fin lleguemos a una sociedad en la que hombres y mujeres seamos personas, al margen del género y podamos llegar a una paridad digamos natural. -La Dama de Elche gana mucho al natural, en vivo y en directo. -Lo que yo siento por la Dama es un auténtica chifladura. La había visto mil veces en libros y una vez me acerqué al museo, me equivoqué de sala y, de repente, estaba delante de ella, no me podía creer que existiera una cosa tan preciosísima. De hecho, me quedé toda la mañana admirándola. Y poco después empecé a investigar quién era, quién la había hecho, cómo podía ser tan maravillosa. -Una joya así no puede ser obra de unos secundarios o de unos meritorios de la Historia. -Durante años, en los libros nos han vendido, poco menos, que el hombre había pasado de las cavernas a los romanos y se ha obviado a las culturas que hubo entre medias. Desde luego, la Dama de Elche no puede ser fruto de un gorila que empieza a civilizarse, la Dama es refinamiento puro, por eso empecé a documentarme a conciencia sobre el mundo de los íberos, sobre su sociedad, y empecé a fascinarme por todo lo que no sabemos de ellos todavía, y eso que de una u otra forma son nuestros antepasados. -Entonces, el Mare era más nostrum que ahora. -El Mediterráneo es muy importante en estas culturas, para mí es la globalizacion de entonces, una globalización que, a pesar de las guerras y batallas por los mercados, era más pacífica y civilizada. La historia de la creación de ciudades griegas y fenicias es una historia que se escribe con pactos. La globalización del Mediterráneo se desarrolló sobre la base del comercio y el intercambio cultural, muy al contrario de la globalización actual, totalmente violenta y explotadora. mdelafuente abc. es Los íberos y el Rocío Entre las poblaciones íberas era una costumbre bastante habitual sacar a la diosa en procesión, y también lo era vestirla y ornarla con mucha delicadeza, así como tener estatuillas de ella. Dios mío, pienso, por ejemplo, en el Rocío, y en todas esas procesiones que se hacen en España con tantísimo fervor y después de haber estudiado la cultura íbera se pone la carne de gallina observando las similitudes SIGEFREDO clan es muy importantes, digamos que sigue siendo la jefa -Las mujeres de hoy pueden flipar con el poder de ésas mujeres íberas. -Fliparán en positivo, creo. No es que ahora estemos conquistando terrenos que nunca hemos pisado. Tampoco es que estemos volviendo a los orígenes. No estoy