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18- 19 D 7 LOS DOMINGOS DE Espectacular imagen del Hubble de la galaxia M- 51 Whirpool (el remolino) junto a su pequeña vecina NGC 5195 sos recorren el universo en todas las direcciones. Pero, a escala cósmica, las distancias son tan grandes que incluso la luz, a su impresionante velocidad, puede tardar mucho tiempo en ir de un sitio a otro. Un ejemplo: la luz emitida por la estrella más cercana al Sol, Alfa Centauri (que en realidad es un sistema de tres estrellas) tarda exactamente 4,3 años en llegar hasta nosotros. Lo cual quiere decir que, cuando la miramos, no la estamos viendo tal y como es en el momento de la observación, sino como era hace 4,3 años, cuando la luz que choca contra nuestra retina empezó su viaje hacia la Tierra... Si Alfa Centauri hubiera dejado de existir hace un año, nosotros la seguiríamos viendo brillar en el cielo durante 3,3 años más. La cosa se complica si miramos más lejos. La luz de Sirio, por ejemplo, la estrella más brillante del firmamento, tarda 8,7 años en llegar hasta nosotros. Poco todavía si se compara con los 68 años que tarda en llegar a la Tierra la luz de Aldebarán, en la constelación de Tauro, o los 260 años que necesita la que procede de Spica, en la constelación de Virgo. Un simple cálculo nos permite transformar estas distancias en nuestros familiares kilómetros: a razón de 299.792 kilómetros por segundo, la luz es capaz de recorrer, en un año, la nada despreciable cantidad de 9,46 billones (cada billón es igual a un millón de millones) de kilómetros. Eso significa que Alfa Centauri se encuentra a algo más de cuarenta billones de kilómetros de nosotros, Sirio a 82,3 billones de kilómetros, Aldebarán a 643,3 billones de kilómetros y Spica a 2.459,6 billones de kilómetros... Si consideramos distancias aún mayores (todas las estrellas citadas hasta ahora se encuentran en las proximidades de nuestro Sistema solar) los kilómetros se vuelven poco prácticos, incluso inservibles, para expresarlas. Si nos empeñáramos en seguir utilizándolos, nos encontraríamos enseguida con cifras imposibles de manejar. Nadie se aclararía diciendo que nuestra propia galaxia, la Vía Láctea, mide 473.000 billones de kilómetros de extremo a extremo, ni que la galaxia más cercana a la nuestra, Andrómeda, está a 18.920.000 billones de kilómetros de distancia. Por eso, los astrónomos prefieren expresar las distancias en el universo con nuevas unidades de medida, como los años luz o, para las distancias más grandes, con pársec (3,26 años luz) o mega pársec (un millón de parsec) Como ya hemos visto, cada año luz equivale a 9,46 billones de kilómetros, de manera que cualquiera puede transformar las cifras en el momento que lo desee. Así, nuestra galaxia mide, de extremo a extremo, cerca de 60.000 años luz, y nuestra vecina galáctica, Andrómeda, se encuentra a dos millones de años luz de distancia. Cuando miramos hacia ella, la vemos como era en una época en que los primeros homínidos empezaban a utilizar herramientas en la Tierra. vez franco suizo, reclamó para sí el privilegio de haber observado la galaxia más lejana. Utilizando el VLT (Very Large Telescope) del Observatorio de Chile encontraron un objeto, que bautizaron como Abell 1835 IR 1916 y que se encontraba a 13.230 millones de años luz... El propio Hubble, gracias a la precisión de sus instrumentos, ayudó a afinar la edad estimada del universo, situándola en cerca de 14.000 millones de años. Solo el satélite WMAP co, mo hemos visto, ha sido capaz de ir aún más lejos y captar la luz misma del big bang. El universo es, pues, viejo, muy viejo. Más de lo que cualquier ser humano pueda imaginar. Y su edad, como hemos visto, no se mide en años, y tampoco en siglos. Incluso los milenios son para el universo menos de lo que para nosotros es una décima de segundo. Miles de millones de años. Esa es la escala correcta para hablar de las edades cósmicas. La Tierra, nuestro planeta, tiene una edad de 4.500 millones de años. El Sol, nuestra estrella particular, es apenas un poco mayor: alrededor de 5.000 millones de años. Pero ¿y el universo entero? ¿Qué edad tiene? ¿Cuándo nació? Por ahora, aunque nos estemos acercando cada vez más a ella, no disponemos de una respuesta totalmente exacta. Los últimos cálculos apuntan a una edad de 13.700 millones de años. A millones de años luz Las galaxias más lejanas que podemos observar se encuentran a más de 10.000 millones de años luz de distancia. En febrero de 2004, el Telescopio Espacial Hubble encontró una galaxia cuya luz fue emitida apenas 750 millones de años después del big bang. El equipo de científicos (coordinados desde la Universidad de California) que hizo el descubrimiento calculó que la galaxia se encontraba a más de 13.000 millones de años luz de la Tierra. Pocos días después, a primeros de marzo, otro equipo de astrónomos, esta El universo es viejo, muy viejo. Su edad no se mide en años ni en siglos. Los milenios apenas representan un instante en su vida. La escala es de miles de millones de años Mirar el cielo es mirar el pasado. A título de ejemplo, la luz emitida por la estrella más cercana al sol, Alfa Centauri, tarda 4,3 años en llegar hasta nosotros