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5 11 06 CLAVES DE ACTUALIDAD Helen Mirren, en una soberbia caracterización como la Reina de Inglaterra ABC Isabel II, una Soberana que ha consolidado la estab ilidad de la Corona AFP La Reina Cuando la dignidad acaba venciendo La película de Stephen Frears protagonizada por Helen Mirren es un elocuente ejemplo de cómo la Corona británica ha superado con creces las tormentas de aquellos años horribles POR EMILI J. BLASCO CORRESPONSAL EN LONDRES s una persona genuina, que rehúsa ser artificial. Es firme, sincera, honesta y británica La actriz Hellen Mirren describe así a Isabel II, y esa es la imagen que transmite la película La Reina de inmediato estreno en España, en la que Mirren encarna a la Soberana británica. El filme del director Stephen Frears triunfa en los cines británicos, bajo el aplauso de la crítica por sus excelentes cualidades de puesta en escena e interpretación, y con la sensación generalizada en la opinión pública de que ensalza merecidamente a quien ha personificado la Corona británica en el último medio siglo. Curiosamente, la película se desarrolla en el momento más crítico del reinado de Isabel II- -el tiempo de la muerte de Diana de Gales, cuando las encuestas se volvieron contra la propia Monarquía- -para darle la vuelta a la E percepción que entonces se tuvo de la Soberana. La actitud reacia de la Reina a mostrar público duelo por la muerte de su nuera, en contra del sentir popular, se transforma en la pantalla en un respetable tormento interior motivado por su alta consideración hacia la institución monárquica. Y su final aceptación de celebrar unos funerales casi de Estado para la que fue esposa del Príncipe Carlos se acaba presentando no como un pulso perdido con el primer ministro, Tony Blair, sino como la aceptación permanente del deber de alguien que, desde que ascendió al Trono a los 25 años, se ha entregado al servicio de uno de los principales pilares constitucionales del país. La Monarquía británica da por superada la zozobra de la década de los noventa. Diez años después de la crisis, la película La Reina confirma la solidez de la institución Si hace unos meses la celebración del 80 cumpleaños de Isabel II sirvió para constatar la buena salud de la Monarquía británica y dar por superada la zozobra de la década de los noventa, que conoció varios annus horribilis ahora La Reina viene a confirmar desde el poder mediático del celuloide esa posición de solidez de la institución. La película arranca con la elección de Blair como primer ministro en mayo de 1997 y, de inmediato, se centra en la relación entre Isabel II y su nuevo primer ministro, el décimo que ha tenido en sus 54 años de reinado. Al poco ocurre el fatal accidente de la Lady Diana, en agosto de 1997, cuyas circunstancias no revisa el filme (el guión más bien descarta las teorías conspirativas que insisten en ver en el suceso la mano de los servicios secretos británicos) En el contexto de la lucha que en los últimos años había mantenido por proteger la institución frente a los embates de una Diana fuera de control, Isabel II reacciona de un modo frío ante la noticia del trágico accidente. La Princesa de Gales ya no era miembro de la Familia Real y, por tanto, la Reina considera que debe procederse a un duelo privado. Por eso, tanto ella como su marido el Duque de Edimburgo, la Reina Madre, el Heredero y los Príncipes Guillermo y Enrique permanecen en el castillo escocés de Balmoral, donde se encuentran de vacaciones. Será Tony Blair desde Londres, atento al sentir de la calle, el que presione sobre la Reina. Primero para organizar un funeral de más relevancia, luego para hacer ondear a media asta la enseña en el Palacio de Buckingham y finalmente para que la Familia Real regrese a la capital, se deje ver entre la multitud e Isabel II se dirija a sus súbditos por tele-