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Galerías ancho y sus varias toneladas de peso se ha convertido en un espacio sagrado, una capilla mironiana donde la gente se sienta a observarlo en silencio desde hace décadas. El tiempo pasa y su deterioro, aunque no se aprecie a primera vista, requiere una serie de cuidados paliativos muy específicos. Sobre todo, tratar el exceso de humedad que altera los colores y los materiales. ARTE ABC CULTURAL SÁ BA D O, 2 0 D E O C T U B R E D E 2 0 1 8 21 La pintura como cartografía F. CARPIO Valor incalculable Dadas sus dimensiones y la complejidad de su proceso artesanal, resulta harto complicada y costosa su restauración. No se le puede descolgar ni tumbar, ni mover... Todo el proceso debe realizarse en la misma sala separando el tapiz de la pared para operar también por la parte de atrás, llena de nudos y texturas que el propio Miró también quería que fueran apreciadas por el público. España no es un país de mecenazgos. No estamos educados para la protección de nuestro patrimonio. Pero en esta caso, gracias a una iniciativa de la Fundación Miró y del Hotel Majèstic de Barcelona, donde se alojaba Miró y que colecciona obra suya, se organizó una cena de lujo, servida por un chef de estrella Michelín (Nandu Jubany) y a mil euros el cubierto. Se recaudaron 18.000 que permiten poner en marcha el proceso de restauración de uno de los dos grandes tapices de Miró que aún quedan con vida, y cuyo valor es incalculable. í La representación de la Naturaleza a través del género del paisaje ha sido uno de los territorios más recurrentes de la pintura, especialmente a partir del siglo XVII. Un paisaje que alcanzará a desarrollar la expresión de una triple mirada: el reflejo especular de la realidad, la sobrecogedora dimensión de lo sublime, o la génesis de un constructo basado en coordenadas dictadas por la imaginación. Hoy, pese a los sempiternos y sepultureros cantos empeñados en certificar la muerte técnica del lenguaje pictórico, comprobamos cómo siguen existiendo nuevas formas de expresar esa percepción de la Naturaleza. Dimensión fractal, de Julio Sarramián (Logroño, 1981) en la galería Herrero de Tejada, busca precisamente arrojar nuevas luces sobre este género. Luces que se generan a través de procesos científicos y tecnológicos propios de nuestro tiempo, pero que se aplican aquí para resolver cuestiones eternas de la representación plástica del paisaje, relacionadas con la Obras de Julio conversión final del lienzo en auténSarramián tica cartografía. Para tal objetivo, Sarramián emplea diversas mecánicas conceptuales vinculadas a la dimensionalidad, los fractales, la geometría, los Big Data, la geografía o la tecnología. Pero lo interesante de estas imágenes es que, tras originarse por medios digitales- virtuales, operan una nueva vuelta de tuerca y se convierten al fin, por el arte de magia del arte de la pintura, en obras físicas en representaciones puramente pictóricas; en nuevas voces para una tradición paisajística, construidas, no con el ordenador, sino con las analógicas y lógicas herramientas del pincel, el color y el lienzo. Julio Sarramián Dimensión fractal GALERÍA HERRERO DE TEJADA. MADRID. C HERMOSILLA, 49. HASTA EL 31 DE OCTUBRE mecenazgo. Actualmente ocupa el espacio para el que fue concebido en el seno de edificio diseñado por Josep Lluís Sert y el propio Miró. La sala de cuyo techo cuelga con sus más de siete metros de alto por cinco de PESO PESADO El tapiz, que ocupa una sala de la Fundación Miró, fue realizado en 1979 y presenta un importante aspecto táctil, con relieves y texturas diversas Mar Guerrero, esferas y redes MIGUEL CERECEDA primer lugar, la dimensión plural que, a pesar de los planteamientos unitarios y jerárquicos de Breton, se despliega en el ámbito del surrealismo. En segundo lugar, el hecho de que Miró no aceptó en ningún momento una disciplina de grupo En 1931, indicaba: Considero el Surrealismo como una manifestación intelectual extremadamente interesante, un valor positivo; pero no tengo que someterme a sus reglas rigurosas El Surrealismo abría un camino que Miró fue construyendo siguiendo sus impulsos más íntimos. Los que le llevaban a proclamar en 1927 su voluntad de asesinar la pintura que hay que entender en el sentido de rechazo a las fórmulas dadas, al poder de lo establecido en el arte. En mi opinión, el núcleo estético de la obra de Joan Miró parte de una revuelta, intelectual y moral, ante todas las variantes de ejercicio del poder que niegan la libertad humana. Aparte de nuestra terrible Guerra Incivil en la vida de Miró estuvieron presentes dos guerras mundiales. Pero lo decisivo es que ese espíritu de revuelta se desplegó en la construcción de un lenguaje plástico de una coherencia y una intensidad iluminadora deslumbrantes. Recorriendo sus etapas, ese espíritu y su fuerza creativa se mantienen siempre firmes. Miró creó un lenguaje enteramente personal, propio, construyendo un alfabeto de formas en el que alientan la Naturaleza, los animales, los seres humanos y el erotismo a través de fragmentos y superposiciones, de metamorfosis y huellas. Miró es un poeta de las formas, que busca en todo momento la transcendencia del sueño plástico. En 1936, decía: Yo no hago diferencia alguna entre pintura y poesía. Pintura o poesía se hacen como se hace el amor; un intercambio de sangre, un abrazo total, sin ninguna prudencia, sin ninguna protección Y en 1977, aludiendo a una de sus obras de mayor alcance, Éste es el color de mis sueños (1925) presente en esta exposición, aclaraba: Yo no sueño nunca por la noche, pero en mi taller estoy en pleno sueño Es cuando trabajo, cuando estoy despierto, cuando yo sueño Joan Miró: poesía y transcendencia del sueño plástico. Ir más allá, superar las barreras, saltar. Desde aquí, podemos verlo. Otra vida, más plena, es posible. í Joan Miró Grand Palais. París. Comisario: Jean- Louis Prat. Hasta el 4 de febrero de 2019 Mientras que el filósofo alemán Peter Sloterdijk ha tratado de pensar las relaciones humanas, políticas y sociales contemporáneas en términos de esferas desde el útero materno hasta nuestra relación con el cosmos la joven artista mallorquina Mar Guerrero ha intentado pensar estas mismas relaciones en términos de redes. Para ella, las redes son fundamentalmente las relaciones humanas (el turismo, los viajes, la migración, las relaciones coloniales... pero también las tecnológicas y, en especial, la red de redes. Curiosamente, sin embargo, para pensar estas redes, la artista se ha servido fundamentalmente de esferas. Utilizando pelotas, bolas y balones de distintos formatos, materiales y tamaños ha escenificado dos espacios en los que trata de pensar, por una parte, la relación del Montaje de cuerpo humano con el Cosmic Networks espacio cercano a través de la danza, y, en segundo lugar, la relación con el espacio lejano incluido el espacio exterior a través del viaje. Dos diferentes estancias de investigación (una en Matadero Madrid y otra en la Nirox Foundation, en Sudáfrica) le han facilitado explorar estas distintas relaciones espaciales. Mientras que en España invitaba a la gente a moverse en relación con las esferas dispuestas sobre el suelo, escenificando una especie de danza en su viaje por Sudáfrica la artista, disfrazada de astronauta, iba depositando pequeñas bolas de yeso a lo largo de su trayectoria, dibujando con ellas, sobre el territorio, redes de constelaciones imaginarias. Mar Guerrero Cosmic Networks GALERÍA FORMATO CÓMODO. MADRID. C LOPE DE VEGA 5. HASTA EL 10 DE NOVIEMBRE