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Arte De la desilusión de toda expectativa En el año en el que se cumplen 25 de aquel mítico 1992 al que nos lo jugamos todo, dos exposiciones en el CAAC de Sevilla y el CGAC de Santiago de Compostela analizan los contextos del arte español que rodearon esta efemérides IVÁN DE LA TORRE AMERIGHI e la desilusión de toda expectativa Lo que bien podría ser un adecuado subtítulo a la presente muestra, al tratar de abordar algo más de década y media de realidad artística española con acento andaluz (desde la muerte del dictador y la recuperación democrática hasta lo que Mar Villaespesa denominó síndrome de la mayoría absoluta se transforma sin embargo en el título de un artículo que evalúa una propuesta expositiva tan elusiva en su presentación cuanto vacía de intención crítica a la hora de articular sus escuetos contenidos. Pero hagamos algo de historia. Hace exactamente quince años, el CAAC inauguraba la exposición Andalucía y la Modernidad. Del Equipo 57 a la Generación de los 70, una propuesta que, en palabras del director de entonces, José Antonio Chacón, pretendía contextualizar y arrojar una mirada a medio siglo de arte andaluz, D estableciendo los vínculos de de pervivencia, supervivencia Andalucía con las tendencias y o reconversión que han concontemporáneas. El comisa- formado y condicionado las rio, Mariano Navarro, aclara- bases y desarrollos de la realiba que más allá de una recons- dad artística durante las sitrucción histórica pormenori- guientes décadas. zada lo que se pretendía era desplegar una mirada crítica, Corrección política circunstancia que se apoyaba Esas expectativas de partida en esclarecedores textos de Eu- han quedado defraudadas por genio Carmona, Víctor Pérez la experiencia del enfrentaEscolano, Juan Manuel Bonet miento directo con la realidad y Juan Bosco Díaz de Urmene- únicamente a través de la exta. Eran otros tiempos, cultu- periencia es posible verificar rales y económicos. Conven- la corrección de cualquier lídría recordar también que, en nea política, en este caso culaquel momento, quien suscri- tural, que decía el ínclito Mao be señaló, además de ciertos Zedong, por otro lado, icono olvidos imperdonables que las- del arte Pop puesto que la traban aquel loable empeño, muestra 1975- 1992 se nos prela necesidad de extender el es- senta como un recorrido por fuerzo hacia el siguiente esta- las revistas, especializadas o dio histórico- creativo, desde no, que durante esas dos feel lugar en el que finalizaba chas fronterizas sirvieron aquel estudio (mediados de los como plataformas para el camsetenta) hasta el maldito año bio, ya fuera este político, so 1993, tras el cual cial o cultural. la burbuja que HAN PASADO DOS Tal premisa quesostuvo la década, mediante un DÉCADAS Y da del entusiasdespliegue muMEDIA Y mo, feliz etiqueseográfico impeCONTINUAMOS ta que Brea acucable y aséptico, ACUMULANDO ñara, se desinfló c o nve n i e n t e dando paso a OPORTUNIDADES mente contexPERDIDAS unos procesos tualizada y do- cumentada con obra plástica de la colección, lo cual nos convence de que todo el montaje no tiene su origen en una necesidad investigadora, sino que resulta una mera excusa para poner en valor y dotar de visibilidad a una parte de la colección del CAAC menos conocida (aunque El rumor del Tiempo, 1984) de Guillermo Pérez Villalta, se exhibiera también hace década y media) No es menos cierto que en la propuesta se incluyen algunas obras y documentos de colecciones externas, como los planos, alzados y fotografías del Hielotrón de Prada Poole (que amplió los umbrales imaginativos de una generación de niños entre los que me incluyo) aportadas por el COA Sevilla y la Fundación Fidas, o una selección de El Víbora, de la colección Martín Nogués, entre cuyas páginas aparecía el mítico personaje Anarcoma de Nazario, así como algunos ejemplares de la revista Nueva Lente, aportadas por Pablo Juliá, de la que Jorge Rueda fuera director artístico entre 1975 y 1979, y desde donde se defendía la foto como cauce de expresión estética distinta y extradocumental. Además de las conocidas Separata revista a la que ya el CAAC le dedicase un capítulo preponderante en la exposición 1+ x Grupos, equipos y colectivos (2014) donde tuvieron un papel fundamental Jacobo Cortines, Gerardo Del- Hablar de arte para no hablar de lo que el arte habla También el CGAC, desde Galicia, se acerca al análisis de lo que dio de sí el arte español en el último cuarto del siglo XX. Pero su discurso se tambalea MARÍA PEÑA LOMBAO E n palabras de los comisarios, (Ex) posiciones críticas (1975- 1995) pretende hacer visible la existencia de múltiples criterios e interpretaciones desmintiendo el lugar común de que en el mundo del arte español reciente no ha habido un pensamiento crítico. Uno: la existencia de múltiples criterios en aquellos años, hoy no es un gran hallazgo curatorial. Dos: ese lugar común que dicen aclarar de una vez por todas hace tiempo que no necesita ayuda para ser desmentido: los propios artistas que forman la retrospectiva, entre otros, se han encargado. Al hacer visible lo visible, hablamos de una Escultura de Francisco Leiro incluida en la muestra sobreexposición En el museo no destaca la existencia de múltiples criterios, sino el hecho de lo poco que brillan los trabajos seleccionados. El proyecto, que ocupa las tres plantas del Centro Gallego de Arte Contemporáneo (CGAC) reúne exposiciones de aquellos años, pero más que una exposición de exposiciones como es definida, parece un catálogo ilustrado, lo cual transforma el museo en un bazar; un tanto críptico, pero bazar al fin y al cabo. No hay una línea expositiva: hay un índice cronológico de contenidos. No hay salas, hay páginas. Las obras de arte parecen imágenes de anexo o de apéndice bibliográfico.