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Libros 16 Ayala, de viva voz CARMEN R. SANTOS Ajuste de letras Callarse para escribir POR JAIME G. MORA acido en 1906, Francisco Ayala vivió uno de los períodos más fructíferos y deslumbrantes de nuestra literatura, con razón denominado Edad de Plata Ensayista y narrador recordemos, entre otras, sus extraordinarias novelas Muertes de perro y El fondo del vaso conservó su envidiable lucidez hasta su muerte, acaecida en Madrid a los 103 años. De esa lucidez da cuenta esta larga conversación mantenida con el periodista cultural Miguel Fernández- Braso (Villanueva del Arzobispo, Jaén, 1940) que tuvo lugar en 1970, en uno de los viajes que Ayala en esa fecha en el exilio, al que partió tras la Guerra Civil realizaba a la capital de España hasta regresar definitivamente a nuestro país en 1976. Encuentro del que ahora podemos disfrutar y aprender gracias a la feliz iniciativa por parte de la Fundación que custodia el legado del autor granadino, de ponerlo al alcance de los lectores. Incontables son los asuntos el exilio, los medios de comunicación, la política, su propia obra, el boom de la novela hispanoamericana... y nombres Ortega y Gómez de la Serna, y sus respectivas tertulias de Revista de Occidente y Pombo, Alberti, Salinas, Max Aub, Sender, Borges... que desfilan por estas páginas, donde las intervenciones del entrevistador son mínimas. Como él mismo aclara: mi intención era señalar el tema para incitar al maestro Ayala a su desarrollo El protagonista de esta conversación se pronuncia sin autocensuras. Así, por ejemplo, no duda en recordar su difícil relación con Juan Ramón Jiménez, el carácter hosco de Azaña, o la manera, como un espectáculo en la que ve Hemingway a los españoles en su célebre novela Por quién doblan las campanas. En general, sin embargo, no hay hiel en sus evocaciones, sino la mirada inteligente de quien tuvo una trayectoria vital y creadora tan rica. Una conversación literaria (Madrid, 1970) Francisco Ayala Miguel FernándezBraso Fundación F. Ayala, 2016 211 páginas 15 euros N Ander Izagirre partió de su pasión por el ciclismo, mezcló viaje y lenguaje y retrató la miseria en Bolivia A nder Izagirre es un autor fundacional. Ha estado en la órbita del K. O. antes incluso de que naciera la editorial dice Emilio Sánchez Mediavilla, uno de los editores de Libros del K. O. PLOMO EN LOS BOLSILLOS nos salvó la vida. Tener un éxito el primer año de existencia nos permitió no desaparecer pronto dejando un bonito cadáver. El libro había sido publicado antes por otro sello. El reto fue convencer, primero a Ander, y luego a mis socios, de que reeditarlo era buena idea Habla Izagirre: En 2003, el año del centenario del Tour de Francia, publiqué diez historias breves en la revista Nuestro Tiempo. El libro lleva catorce años creciendo: con las nuevas ediciones he incluido historias de distintas épocas, le añadimos incluso un pequeño cómic de Patxi Gallego. La primera edición tuvo poco recorrido y Libros del K. O. lo publicó en 2012 con más entusiasmo. Salió bien; lleva ocho ediciones, pronto la novena. El ciclismo es una materia prima excelente para escribir. Permite combinar lo épico con lo grotesco, lo trágico y lo cómico; hay sufrimiento físico, ambición, nobleza, trampas, traiciones, extravagancias, hay incluso luchas políticas y reflejos de la sociedad de cada época. El Tour es una fórmula narrativa muy exitosa. Por algo lo inventaron los periodistas, para vender más periódicos HOOLIGANS ILUSTRADOS es el alimento espiritual de fajadores y tuercebotas responde Sánchez Mediavilla cuando le pregunto por la colección de su segundo libro de Izagirre, Mi abuela y diez más Es como juntarte con tus amigos de toda la vida y mitificar con ironía las cosquillas y miserias de la ado- El periodista y escritor Ander Izagirre NAGORE IRAOLA lescencia. La idea nació como una trampa para embaucar a Enric González: pensé que pedirle un libro sobre el Espanyol sería un caramelo que no podría rechazar. La colección echó a rodar y tomó vida propia. Ander decía que no le gustaba el fútbol, pero siempre se le escapaban anécdotas fantásticas que parecían demostrar todo lo contrario En una noche de insomnio empecé a anotar recuerdos de mi infancia, de mi juventud, de mi familia, de mi ciudad, todos hilados por la Real Sociedad explica Izagirre Me di cuenta de que era un buen hilo para contar historias. Mi condición para escribir de fútbol era que mi abuela mi familia, mi infancia, mi ciudad estuviera en la alineación. El fútbol es capaz de sintonizar a miles de personas muy diversas en el mismo estado de ánimo, es capaz de tejer una memoria colectiva para la gente de una misma generación que viven en el mismo sitio. A mí lo que me gusta es el ciclismo, pero estos efectos del fútbol me parecen un fenómeno interesante para un escritor CANSASUELOS es el tercer título de Izagirre con Libros del K. O. Es un libro arriesgado, como todos los nuestros dice Sánchez Mediavilla Posicionar la no ficción periodística en España es difícil. Es el libro de Ander que menos ha vendi- POTOSÍ es la historia de do. Lo original es la escritura. una niña minera dice SánComo buen periodista, Ander chez Mediavilla sobre el últisiempre la pone al servicio de mo título de Izagirre A parla historia que quiere contar. tir de esa microhistoria, desEn Cansasuelos fue un poco al cribe los mecanismos políticos revés. La historia (una camina- y económicos que se esconden ta por las montañas) era una detrás de la miseria en Boliexcusa para divertirse con las via. El reto es conseguir que el palabras, experimentar con el público se interese por una ritmo y hacer piruetas con la historia dura, triste y lejana, mirada. Empezó a escribir un sin final feliz ni escapatoria ni reportaje a ver qué sale y me asideros de optimismo pasó una primera versión sin Quería responder a una premucha convicción. Pero debe- gunta: por qué tiene que entrar ría ya saber que si me propone a la mina una niña de 12 años un trilogía sobre el crecimien- añade Izagirre Intento dar to de la hierba, se lo voy a pu- una visión lo más completa y blicar. Es un insensato justa posible. Procuro sostener No es un libro de deporte, la con datos, argumentos, tesni trekking, ni timonios y obseraventura, ni gaivaciones. Lo que HABLAMOS tas de esas aclamás me costó fue Y TUITEAMOS ra Izagirre Es acceder a inforDEMASIADO. un paseo. Camimación sobre los PARA ESCRIBIR nar durante hoaccidentes, las MEJOR, A RATOS ras por los bosmuertes y las enHAY QUE ques y las colinas fermedades de RETIRARSE de los Apeninos, los mineros: no sin nada que exihay estadísticas ja tu atención concreta, permi- rigurosas. Lo cuento en el libro te que el cerebro empiece a flo- a través de varias personas que tar. Desarrollas ideas, haces co- trabajan sin contratos, sin senexiones, crecen reflexiones guros, en condiciones muy pesobre el hecho de viajar y de es- ligrosas. Lo cuento a través, incribir, que en el barullo cotidia- cluso, de una señora que recono ni siquiera asoman. Te mue- rre los funerales para investigar ves y piensas con libertad, pue- las causas reales de las muerdes permitirte desvaríos. A tes: a menudo no se consignan veces hablamos, escribimos y los hechos reales, en los papetuiteamos demasiado. Para es- les casi todos mueren por pacribir mejor, a ratos hay que re- rada cardiorrespiratoria Clatirarse: observar, escuchar, leer. ro, eso ocurre cuando te cae enY para eso hay que callarse cima un derrumbe en la mina