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ABC cultural SÁBADO, 3 DE DICIEMBRE DE 2016 abc. es cultura- cultural cultural. asp 05 mamos lo kafkiano, ya una de las categorías sin las que es imposible configurar ninguna teoría antropológica que se sostenga su solvencia es, de nuevo, el viejo recurso al texto, procedente a la vez de la doble tradición helénico- judaica. Se trata de un ejercicio coherente y continuado de la insustituible técnica del close- reading, la misma, por poner sólo un ejemplo, que sirvió a Erich Auerbach para desentrañar la historia de la literatura occidental en su célebre Mímesis. Ensayo biográfico Como ocurre con las dos citas mencionadas al comienzo de este artículo, del centenar de capítulos que integran el libro, una abrumadora mayoría se inicia con un texto, que sirve mucho más que de marco, que funciona, gracias a la extraordinaria habilidad de comentarista de Stach, como un faro que irradia una poderosa y primigenia luz sobre lo que posteriormente va siéndonos relatado. Y este esquema nos lleva a otro punto, para mí esencial, que convierte a este libro en lo que los anglosajones llaman un must, y es que se trata de un trabajo honrado, y como tal limitado, con una factura que no es la de la odiosa perfección academicista sino con la mucho más humana y flexible sabiduría del ensayo, en este caso la del ensayo biográfico. ¿Por qué digo esto? Primero porque, a pesar del ingente acopio de material al que el biógrafo ha tenido acceso, no ha caído en la absurda tentación erudita de esconderse detrás de unas fuentes rebuscadamente particulares. El uso masivo de textos como la Carta al padre, la correspondencia de Kafka ya editada, de los testimonios por todos conocidos del volumen compilado por Hans- Gerd Koch, del material biográfico de los dos grandes predecesores suyos (Wagenbach para los años de juventud y Binder) los escritos profesionales de Kafka, su Diario, naturalmente, e incluso sus obras narrativas o aforísticas. Después él, con ese material, honestamente presentado a modo de falsilla, ha recreado un mundo que ante todo es el mundo de un mito a la vez interior, a la vez privativo y universal La segunda razón por la que destaco la honestidad intelectual de Stach se refiere al historial del libro que él mismo no tiene el menor reparo en revelar de entrada. La imposibilidad, a la altura del año 1995, de emprender un proyecto biográfico sobre Kafka se enfrentaba Ínsula Franz Kafka y España A pesar de los tiempos que corren, la veterana revista Ínsula no se rinde y prosigue su ejemplar andadura. Ahora, nos ofrece un excelente monográfico sobre la presencia de Kafka en nuestro país. Coordinado por Javier Sánchez Zapatero, el número de noviembre incluye, entre otros, artículos sobre Kafka y la narrativa española de posguerra, su impronta en el microrrelato contemporáneo, su recepción y lectura en la España democrática, su huella en el cómic a través de las viñetas de Paco Roca, o su figura en el teatro con un análisis de Kafka enamorado de Luis Araújo. Muy reveladora es la encuesta a destacados escritores de hoy Fernando Aramburu, Gustavo Martín Garzo, Lorenzo Silva, Manuel Vilas, José María Merino... sobre el autor de La transformación (antes La metamorfosis que brinda un perfecto panorama sobre el estado de la cuestión (A la izquierda, ilustración de Chantal Montellier para El proceso Sin Entido, 2011) al hecho de que el legado de Max Brod era inaccesible, lo que resultaba especialmente significativo y fatal para lo referido a los primeros años del biografiado. Por eso, apoyado fundamentalmente en la edición crítica que la editorial S. Fischer había publicado a partir de 1982, se lanzó a trabajar en lo referido al periodo 1910- 1915, a la espera de que el Archivo Brod pudiese finalmente ser consultado. Pero no ha sido así. Esos materiales siguen inaccesibles y envueltos en unos pleitos absurdos e interminables. Pues bien, a pesar de ese peaje, y después de dos largas décadas de infatigable tarea, Stach resuelve retrotraerse en el tiempo, consciente de esa limitación, y encarar la precuela, el tiempo de la familia, el nacimiento y los primeros años de Kafka. Y de esa debilidad, a la vista del resultado, el biógrafo ha obtenido una fuerza. La esencia kafkiana Me he referido en dos ocasiones a la tesis de fondo del libro, que a mi juicio la tiene, y en paralelo, al mito kafiano, a su logos esencial, del que Stach habla a fondo, en ocasiones monográficamente, por ejemplo en el capítulo 23 de la tercera parte, El mito privado: El Castillo acaso uno de los más logrados de todo el libro. Responder a esa pregunta, ¿qué es en esencia lo kafkiano? sería tanto como encontrar una justificación para defender la pertinencia de una biografía como ésta. ¿Por qué hay que conocer a Kafka? ¿Qué podemos aprender de él? Debería sin más remitirme al mencionado capítulo, y al libro entero, para que el lector pudiese obtener un atisbo de esa verdad quintaesenciada, pero no obstante me atrevo a resumirlo así: se trata del hallazgo íntimo en la existencia de un cortocircuito entre lo que Kafka llamaba la vida (las obligaciones del individuo de una especie, el desarrollo de los lazos familiares, la vivencia hobbesiana de la agresividad del otro) y la literatura entendida como autoconocimiento y contemplación y el deseo incurable de armonía eterna y de bien. Kafka Reiner Stach Traducción Carlos Fortea. Acantilado, 2016 2.400 páginas 85 euros