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ABC cultural SÁBADO, 26 DE SEPTIEMBRE DE 2015 abc. es cultura- cultural cultural. asp 21 rio, no domina el talante melancólico, sino la esperanza y el deseo de la figura que no de lo figurativo en el sentido de Lyotard. Un viaje a Galisteo, en Nuevo México, se convierte en un cuadro de gran formato donde fija y, al tiempo, vela las impresiones, evitando siempre lo anecdótico, en una evocación de una navegación vital que, en última instancia, conduce a lo que Bachelard denominó la inmensidad íntima PIRUETAS EN PARALELO MATERIAL MEMORIA Somos seres finitos En el itinerario de Pink Requiem pasamos de las imponentes pinturas sobre dibond con colores que alegorizan la sangre y el vino pero también el verdor del campo y la maravilla del cielo imponente a una sala de cuadros negros (desde Última arba a Topiario de Perséfone) que nos recuerda nuestra finitud. Tras contemplar Sub Rosa (allí donde el secreto no invita a desentrañar nada, sino a gozar de la densa superficie) escucho a León que evoca a Antonio Machado y su lúcida descripción de la monotonía de la tarde tras los cristales; efectivamente, aquellos que han sentido su cercanía podrán recuperar de entre sus hondos recuerdos aquel tiempo donde la esperanza tenía algo brumoso. Este sofisticado artista que ama tanto la poesía de Vallejo (al que vincula con el cuadro El azafrán del alba) como la pintura china (fascinante interpretación de François Cheng en Vacío y plenitud) es un pintor que entreteje lo mejor de la escala y energía de la pintura norteamericana con la sutileza y densidad alegórica de la tradición romántica europea. Ante el imponente Jardín de guerra (1997) León indica que es como un Rothko despellejado una tierra baldía. Aquella figura del monje ante el mar tempestuoso de Friedrich llevó a Kleist a decir que nada puede ser más triste y precario que esta posición en el mundo: Es como si a uno le hubieran arrancado los párpados El poeta nombraba una exigencia del corazón y, precisamente en la portada del catálogo de la exposición del CGAC que León celebró en 2014, advertimos que aquí hay una verdad extrema, un latido, un secreto hermoso. Sub rosa, en la fantástica conspiración de una pintura que está siempre bajo el signo de Eros. FERNANDO CASTRO FLÓREZ CARLOS LEÓN PINK REQUIEM DANIEL MARTÍN CORONA E IGNACIO BAUTISTA PLAN DE REGULACIÓN Espacio Cruce. MaDALILA GONÇALVES CATA- VENTO Galería Rafael Ortiz. Sevilla. drid. C Doctor Fourquet, 5. Hasta el 10 de octubre as trayectorias de Daniel Martín Corona (Madrid, 1980) e Ignacio Bautista (Madrid, 1982) discurren en paralelo: coincidieron en Aranjuez estudiando Bellas Artes. Empezaron a exponer en las mismas colectivas. En la actualidad, comparten galería. Sus currículos muestran los mismos hitos en las mismas fechas, y, de hecho, se han colado a la par en la próxima edición de Generaciones. Fuera de su estudio, ambos trabajan como asistentes para Los Carpinteros. Y aquí están de nuevo, mano a mano, demostrando la fecundidad de un diálogo muy cercano que enriquece sus respectivos trabajos sin mezclarlos nunca. Más allá, algo les une, algo difícil de precisar que, al tiempo, también los distancia de los tópicos de su promoción. Quizá sea la voluntad de conceder prioridad a la obra por delante del proyecto; o su predilección por las soluciones ligadas a la escultura; o la recurrencia a encauzar con enorme rotundidad incluso, un tanto de aspereza enunciados de calado lúdico y lírico, en la línea de nombres como Curro Ulzurrun, Ramón G. Echevarría o Pablo Capitán del Río. Todos comparten esa mezcla de agudeza, capacidad de síntesis y lúcidos chispazos formales, con un dominio extraordinario para elaborar metáforas que abran el mundo a lecturas inesperadas y llenas de gracia, fina ironía, o descarada y desgarrada poesía. Con sólo una pieza por cabeza, esta presentación en Cruce, en colaboración con la galería Ángeles Baños (Badajoz) certifica la enorme personalidad de estos nombres cargados de futuro. C Mármoles, 12. Http: www. galeriarafaelortiz. com Hasta el 31 de octubre i tuviéramos que reducir aún más la ajustada nómina de lo que calificamos como temas fundamentales en el campo del arte aquellos asuntos que delimitan un polígono irregular cuyos vértices giran en torno a la muerte, el sentido de la vida, la presencia del individuo en esta, la cambiante identidad propia y colectiva, el horizonte de la práctica artística y su responsabilidad para consigo misma y para con la sociedad que le rodea, convendríamos en que el motor detonante de todo resorte es el tiempo. La joven e interesante creadora portuguesa Dalila Gonçalves (1982) emprende un camino de búsqueda hacia la esencia del tiempo a través del rastro; una huella que inexorablemente es posible mensurar en ciertos objetos cotidianos. Usa de modo sutil y excepcional materiales que, de un modo u otro, han servido para fijar en la memoria acontecimientos o datos, y que ahora resultan de nuevo útiles como elementos de construcción plástica. Así lo hace con el libro, en la cromática instalación Murchamento; con el lápiz, en Pausa; o con los tampones y sellos comerciales en Backgrounds o El último día... La obra de Gonçalves, artista de prometedora carrera, es variada en su despliegue procesual y técnico, pero contenida y enfocada en sus objetivos e intenciones. Receta infalible, no para un éxito comercial, que siempre suele ser cuestión indescifrable y coyuntural, pero sí para ir deparando placenteras sorpresas en formas de objetuales incitaciones a la reflexión. L S El pintor trabaja con las manos en uno de sus murales material de sus LEÓN ENTRETEJE destaca una sala obras a mediaen la que cuelga LA ENERGÍA DE dos de los setenel Jardín de los LA PINTURA ta, y después de saucos (1986) AMERICANA CON una obra que redesplegar en la LA SUTILEZA siguiente década vela una imaginaROMÁNTICA una especie de ción agitada por EUROPEA imaginario el esplendor croacuático o fluimático que brota do, ajeno a las de un gesto vigomodas transvanguardistas y la roso, en un expresionismo de pseudo- provocación de la bad tono personal que no pretende painting, encontró su particu- conseguir todo gracias al azar. lar tono épico, que le ha lleva- No se trata de dejar hacer al do a pintar cuadros verdadera- cuadro o de confiar en la mera mente esplendorosos. sedimentación, sino de ajustar las visiones y los deseos, esto es: Gestualidad táctil generar un mundo donde el gesLeón aporta apasionadamente to recupere lo épico sin caer en su cuerpo a la pintura, sedimen- lo pretencioso. tando el color por medio de una Este artista tiene algo de rogestualidad furiosamente tác- mántico barroquizante, entretil. Pintando con los dedos, en gado a la pasión paisajística, un ejercicio de maestría incon- consciente de que el nomadistestable, invita a adentrarnos mo poético, en tiempos de moen la espesura de la Naturaleza, vilización permanente y colappero también a acercarnos al so turístico, implica un sedencuerpo del deseo. Entre los cua- tarismo meditativo. He señaladros de su maravillosa exposi- do en otras ocasiones que, aunción, comisariada con elegan- que en su estética pueda enconcia y sutileza por María Corral, trarse una atmósfera de miste- Sala Alcalá 31 de la CAM. Madrid. C Alcalá, 31. Comisaria: María Corral. Http: www. madrid. org Hasta el 22 de noviembre ÓSCAR ALONSO MOLINA I. DE LA TORRE AMERIGHI