Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Arte 20 Ricardo Cavolo ilustrador Dibujar es mi vida, y la música, como el aire El artista salmantino viaja desde el Barroco hasta la electrónica. En su último libro gráfico retrata a cien músicos que considera imprescindibles ach y Blur; Arcade Fire y Motörhead; Björk, Woody Guthrie, Nirvana... Los cien músicos sin los que Ricardo Cavolo no podría vivir son de lo más diverso, pero todos ellos han acabadodibujados por él en las páginas de un libro editado por Lunwerg que se complementa con una lista de reproducción de cien canciones en Spotify. Su estilo de dibujo es intenso y colorista. ¿Existe un paralelismo con las sensaciones que le produce la música? Sí. Yo dibujo y doy ese color porque soy de una determinada manera, y vivo en consonancia con ello. Soy vital, enérgico, positivo, complejo. Y esto se aplica por tanto a mi experiencia de la música. Así que es como un círculo vicioso que parte de mi forma de ser y de vivir. También ha creado libros ilustrados de cocina. ¿Los placeres de la vida son lo que le impulsan a dibujar? En realidad lo que me impulsa a dibujar es dibujar en sí. Ese es el placer de mi vida. Y a partir de ahí, todo puede ser disfrutable. Me gusta el reto de convertir todos los encargos que me lleguen en algo con lo que me lo pase bien, y, por tanto, pueda hacerlo pasar bien al resto. Esta es una selección de artistas muy ecléctica. ¿Hubo alguno al que le costase conciliar con su forma de dibujar? Lo cierto es que no. Estos cien están ahí porque son muy míos, de mi vida. Y es muy fácil que, sin saberlo, haya algo de ellos en lo que yo hago, porque uno conforma su manera de trabajar con todo lo que le rodea en su vida. En cuanto pensaba en un grupo, al instante me salía la traducción gráfi- B ca a mi estilo. Es más: hacer un libro así ha sido como fortalecer el concepto que tenía de cada uno. Ha sido de las partes más divertidas de este proyecto. Sus ilustraciones están llenas de símbolos que resumen los conceptos que incluyen. Trato de invertir el tiempo que haga falta en que esa simbología se sienta apropiada para cada personaje. Pero ya me sale bastante rápido qué usar en cada caso, porque esos símbolos no son otra cosa que la imagen de conceptos que ya tengo previamente del retratado y lo que este me hace sentir. Por tanto el único ejercicio que hago es traducir esos sentimientos a algo visual. Y sí que dedico algo más de tiempo en buscar esas formas simbólicas para no ser muy repetitivo y seguir enriqueciendo el dibujo. ¿A quién costó más dejar fuera del libro? ¿Y hay alguien incluido a última hora? Me ha costado dejar a muchísimos fuera. El primer listado que conformé era de casi 250 bandas. Los colados de última hora quizás sean los tres últimos (Crystal Castles, Diplo y Skrillex) que son representantes de un estilo musical que no puedo buscar atrás en otros que estén más consolidados, porque es algo propio de hoy mismo. ¿Qué resultó más difícil: crear las ilustraciones o elegir sólo una canción de cada artista? Sin duda, elegir una sola canción. Lo de dibujar a cada uno ha sido todo un disfrute, y, de hecho, es un ejercicio que haría semanalmente: escoger una banda y retratarla. Dibujar es mi vida, y la música, la necesito como el aire, así que es una combinación difícil de superar. MANUEL MUÑIZ MEMORIA DE LAS AGUAS Gracias al Año Greco, Toledo cuenta con tres obras de arte público de primer orden, a cargo de Cristina Iglesias to, las aguas conviven con el ruido y el tránsito de la gente, y con la elevada imagen de la Catedral que se refleja en ellas, como se reflejan las personas que miran. Un reflejo que se produce igualmente en los espacios interiores de la Torre del Agua y del Convento de Santa Clara. No sólo memoria: las aguas son a la vez espejo, lámina cimbreante o quieta en la que vemos huellas del paso del tiempo y modulaciones invertidas en el reflejo de nuestras vidas en curso. ristina Iglesias, uno de nuestros artistas actuales con mayor consistencia y proyección, acaba de presentar Tres aguas, conjunto de tres intervenciones en Toledo que tienen como hilo de continuidad las aguas que fluyen. El proyecto se inscribe en las actividades del Año Greco y ha sido promovido por Artangel, una dinámica institución con sede en Londres que organiza propuestas artísticas en espacios públicos y distintas actividades. C CRISTINA IGLESIAS (en la imagen) es la autora de las nuevas intervenciones de arte público en Toledo. Arriba, detalles de las del Ayuntamiento y la Torre del Agua Remanso de sentido Caminar junto al Tajo para llegar a la Torre del Agua nos devuelve a la naturaleza y a la experiencia numinosa del agua como fuente de vida. Subir hasta su cima permite una espléndida vista de Toledo, y bajar en el interior por la escalera gemela de la externa ayuda a descender hasta un núcleo de agua donde se remansa el sentido. El itinerario culmina en el Convento de las Clarisas, espacio de silencio y meditación en el que Iglesias ha situado dos celosías otra de sus marcas que nos sitúan en esos espacios interiores, íntimos, domésticos o, como en este caso, de clausura, en los que ancestralmente se ha ubicado a las mujeres. Ir y venir. Tránsito: vivir y pasar. Estas tres intervenciones de imprimen en Toledo el vuelo más alto del arte. Deslizándose en las aguas, en su espejo. JOSÉ JIMÉNEZ Un circuito ideal El agua o la memoria del agua en su representación plástica es uno de los elementos centrales de la trayectoria artística de Iglesias. En esta ocasión, sus tres intervenciones acotan un circuito ideal en Toledo: la Plaza del Ayuntamiento, la Torre del Agua junto al Tajo y el Convento de Santa Clara. Lo mejor para entrar en la propuesta es desplazarse a pie desde el Ayuntamiento, recorriendo la orilla del río para llegar a la Torre del Agua, y desde allí volver a la ciudad y entrar en el convento. Podemos captar, en el flujo interior y exterior de las aguas, RICARDO CAVOLO 100 ARTISTAS SIN LOS QUE NO PODRÍA VIVIR Lunwerg, 2014. 19,95 euros la memoria que cifra aquella convivencia de tres culturas que constituye el signo espiritual de Toledo. En las tres intervenciones el agua fluye, ocupa los espacios de unos estanques en cuyo fondo descansa un entramado vegetal realizado en acero y luego su nivel va descendiendo hasta desaparecer. Considero este carácter de las piezas uno de sus aspectos más relevantes: la intervención escultórica se hace dinámica y se convierte en un signo de la vida, que va y viene. Como el curso del tiempo, el flujo de las aguas es inaprehensible, y las Tres aguas de Iglesias nos llevan a Heráclito: No puedes entrar dos veces en el mismo río En la Plaza del Ayuntamien-