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Libros 10 HABLAR ES COOPERAR a tesis de este libro es que el lenguaje humano se apoya, sobre todo, en la gestualidad. La idea no es original, y ha sido expresada en parte por Wittgenstein, Grice, Lewis, Wilson y Searle, pero su demostración (siempre llevada a cabo de manera comparativa entre grandes simios y humanos) es admirable y convincente. Los simios aprenden el lenguaje gestual con comprensión de la intencionalidad individual, mientras que las vocalizaciones emocionales no son aprendidas, son rígidas y se ejecutan de manera indiscriminada. Tampoco parece haber en los simios ámbito de atención conjunta. Hay en la gestualidad de los simios comunicación intencional, pero en los humanos es mucho más complejo: la comunicación supone además compartir intenciones con el otro. La gestualidad exige la presencia del otro, del grupo, mientras que el grito de alarma, instintivo, carece del elemento de coordinación de las actividades de colaboración. Esta gestualidad, vinculada a la sociabilidad y cooperación, se fue desplazando hacia la arbitrariedad, característica del lenguaje humano, pero dicha arbitrariedad se apoya, según Tomasello, en gestos derivados de acciones, que tenían un significado más natural Hay un paso fundamental entre la gramática del pedir de los simios y humanos antiguos y la gramática del informar vinculada a la gramática del compartir y el narrar (Homo sapiens) En lo que Tomasello insiste es en que si los seres humanos estuviéramos adaptados solo para el lenguaje vocal, los inventos gestuales serían difíciles de explicar. No al contrario: la gestualidad fue reemplazada (aunque nunca del todo) por la modalidad vocal. La infraestructura compartida nos indica que la colaboración y la comunicación cooperativa tuvieron un mismo origen evolutivo. L EN OCASIONES VEO NAZIS Entre el thriller y la parodia se mueve Xosé Carlos Caneiro en Las arañas de Berlín Diversión asegurada tuvo eco y su editor murió repentinamente. Obsesionada por el número de la Bestia, Katrina acaba encontrándose cada dos por tres con sujetos a los que identifica con el ángel de la muerte Mengele, ante la desesperación de su marido, que intenta hacerle entrar en razón. La pobre mujer se pasa sumando y restando para descifrar cuándo se producirá el advenimiento de esas arañas que tejen maleficios. El número cuatro lgunos datos sobre el Xosé Luis Caneiro (Verín, 1963) Conocido como el patito feo de la literatura gallega ha hecho de la escritura un dogma de fe. Su dedicación al menos seis horas diarias frente al teclado da una treintena de títulos relatos, novela, poesía, ensayos y teatro premios relevantes el Torrente Ballester y el de la Crítica para narrativa en gallego y polémicas con Suso de Toro. Colaborador de diversos periódicos, Caneiro acaba de publicar Las arañas en Berlín, primera novela escrita originalmente en castellano. El autor lanza un órdago a lectores y crítica: un híbrido entre el thriller y la parodia de la literatura esotérica. A partir de los diarios de Katrina Gifford, una judía exterminada en Auschwitz, su hija, Katrina Luzatto, sigue la pista de La Corte de las Arañas, secta nazi que ha de proseguir la obra de Hitler e instaurar el IV Reich. Tras unos primeros compases en los que Caneiro describe con riqueza de adjetivos las atrocidades de un lugarteniente de Hitler llamado Schneider y del tenebroso doctor Mengele, el autor va enredando al lector en una telaraña de claves numerológicas para llevarlo, con astucia cervantina y sarcasmo quevedesco, hacia conclusiones hiperbólicas que le descubren las verdaderas intenciones de la historia. Queda claro que a Caneiro le gusta que el lector al que supone avisado y nada vulgar se curre sus novelas. Si a Alonso Quijano se le ablandó el seso a fuerza de leer historias de caballerías, Katrina Luzatto mujer con nombre de huracán acaba arrasada por su paranoia conspirativa sobre la refundación del nazismo en el mundo. A medida que la trama avanza, Caneiro evoluciona del thriller aparente a la sáti- A ra evidente. Las deducciones de Katrina se reiteran rítmicamente, como el estribillo de una pesadilla. Katrina es un huracán de sospechas. Entre las obras citadas, aquel péndulo de Foucault de Umberto Eco que enlazaba siglas y contubernios hasta agotar nuestra paciencia. Colección diabólica La protagonista juega con su apellido: Luzatto... Lucifer, Luzbel; abusa de la cabalística del número siete y llega a afirmar que Frederick Forsyth, el autor de Odessa, no existe: Al igual que la mayoría de escritores que redactan textos sobre asuntos ocultos de la Historia, o enigmas indescifrables, Forsyth pudo ser una invención de algún grupo prominente Otra de las fuentes de la delirante Katrina es Carlos Osoro Vargas, autor de Las mujeres de Cera, novela sobre los crímenes de Ciudad Juárez publicada por una editorial marginal en una colección diabólica: 2 666. Asesinado durante la Feria del Libro de Guadalajara, la obra no LIBERTAD DE CREACIÓN Caneiro (abajo) idea una trama en la que el doctor Mengele (en la imagen superior, su ficha policial) trata, junto con otros nazis, de instaurar el IV Reich y el autor de Odessa Frederick Forsyth (arriba) no es más que una invención En Las arañas en Berlín, Caneiro parodia esa literatura que reduce la Historia a una sucesión de causas y efectos de conspiraciones silenciosas y guarismos demoníacos: Una historia bien o mal contada que versase sobre asesinatos, intrigas, tabúes, arcanos esotéricos, sábanas santas, rostros dibujados en cuadros, paredes, juegos Sobre el papel todo cuadra en la mente esotérica: lecturas, simbologías, números... Como cuando nuestros padres esbozaban aquel dibujo para distraernos: Con un seis y un cuatro... aquí tienes tu retrato Se empieza con el Apocalipsis de San Juan, se prosigue con una frase de la infancia de Hitler las matemáticas no pueden fallar se busca un rato el Grial, se indaga otro rato en el Vaticano sobre la súbita muerte de Juan Pablo I y se lee El retorno de los brujos, El Código Da Vinci y el calendario maya, que anunció el fin del mundo para 2012: Los terroristas de Estados Unidos secuestraron cuatro aviones. Los de Madrid colocaron sus bombas en cuatro trenes. Los de Londres en tres vagones de metro y un autobús; total, cuatro concluye Katrina. Cuatro. Como el cuarto Reich, el cuadrado perfecto que le anuncia un loco de Santiago al que la gente llama Adolfo Alemán Diviértanse con Caneiro: dos novelas al precio de una. Thriller y sátira esotérica. Una vindicación de la libertad de la creación contra el fatalismo numérico de las novelas de consumo. SERGI DORIA JUAN MALPARTIDA LOS ORÍGENES DE LA COMUNICACIÓN HUMANA MICHAEL TOMASELLO Ensayo Katz, 2013 23 euros LAS ARAÑAS EN BERLÍN XOSÉ CARLOS CANEIRO Narrativa Guiverny, 2013 18 euros