
Arte
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SÁBADO, 5 DE MAYO DE 2012 abc. es cultura- cultural cultural. asp
ABC cultural
ALLEGRO MA NON TROPPO GABRIEL ALBIAC
PARÍS- NEWTON
ñora el paseante, en este mayo madrileño, las salas del Grand- Palais, donde París rinde homenaje a Helmut Newton. Y, en él, a la primacía del fetiche en la erótica del siglo XX. Todo Newton está ahí, en su primera gran retrospectiva, a los ocho años de su muerte: 240 fotos, cuarenta polaroids, un puñado de revistas de moda... Y, ahí, la invención de la mujer- fetiche. No portadora de fetiches. Fetiche. Inmaculado. La más perturbadora de sus series lleva el título de Dummies, muñecas: sus modelos son maniquíes de escaparate. Frente a sus reflejos humanos. A los cuerpos mayestáticos de los Big Nudes, cuerpos angulados en perspectiva colosal de imagen mítica, Newton los había llamado The Terrorists, porque lo monumental corpóreo induce miedo. Tanto como deseo. Si es que ambos no son lo mismo. Eso hay siempre en el roce del fetiche: lo imposible tan cercano. Dummies es más compleja. Newton relata el sueño de obscenidad que late en la muñeca: Quería montar una escena casi pornográfica para las revistas Oui y Vogue. Corría el año 1977 y había que trabajar con sumo cuidado. Decidí utilizar maniquíes de escaparate, a veces con un compañero humano al lado, pero casi siempre solos o en parejas. Algunos de esos maniquíes desarrollaron rasgos totalmente personales El efecto es de un erotismo devastador. La economía libidinal del fetiche, tan bellamente analizada por Freud, desasosiega al voyeur sin que este lo perciba. Y es esa su eficacia. Fotógrafo de moda porno- chic Tonterías para etiquetar a un fotógrafo desconcertante, que hace del oscuro inconsciente fogonazo en el cual la publicidad disfraza su tiniebla. Yves Saint- Laurent lo entendió: por eso es Newton el fotógrafo favorito de sus modelos. Pero es que SaintLaurent era gran arte. Y ambos por igual sabían que en el cruce de la muñeca y la mujer, idénticas que idénticas se contemplan sin verse y sin verse se acarician un átomo de absoluto estalla. GrandPalais. Hasta el 17 de junio.
A
CARAMBOLA A TRES BANDAS
El CAAM se sitúa en el mapa artístico con su actual programa expositivo, en el que destacan las muestras dedicadas a Raúl Cordero y Faisal Abdu Allah
cia o huella en la Historia del Arte de las últimas décadas, el montaje resulta excelente. Con una serie de juegos cruzados y de lecturas entre artistas que reflejan lo que ha sido esta lista o lo que en ella se ha cocido con respecto a la creación española de las última décadas. La siguiente de las muestras está dedicada a la obra del artista cubano, residente en México D. F. Raúl Cordero. Se trata de la primera exposición que inaugura en un museo europeo. No obstante, su obra no es una desconocida para la crítica en el año 2010 la editorial Turner le dedica un monográfico con textos, entre otros, de Kevin Power por el carácter innovador de su pintura y del objeto pictórico. 73 kilogramos es el título porque 73 kilogramos es lo que, da a entender, pesan estas obras. Está claro que su pintura no resulta excesivamante pesada, pero no por ello ha de interpretarse como liviana. El tercero de los capítulos reseñados, y que cierran esta carambola expositiva, se centra en los trabajos del artista británico de origen jamaicano, Faisal Abdu Allah (aquí se celebra su primera retrospectiva en España) En sus manos, la fotografía adquire unas dimensiones cinematográficas. El dominio de la escena, de la composición y de los personajes resulta prodigioso en trabajos como La última cena (1996- 2011) que se exhibe por primera vez en los espacios del CAAM; Double Pendulum (2011) donde una atleta británica escenifica y muestra todos los rituales que requiere un entrenamiento de élite, y Gold Finger (2007) cuyo protagonista, uno de los jefes de la mafia británica, aparece retratado en una serie desde todos los perfiles posibles, con todas las caras que entrañan estos juegos de poder y jerarquía callejera
LAURA REVUELTA
Todas las caras
acía tiempo, mucho, que no visitaba el Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) de Las Palmas de Gran Canaria, pese a su veteranía. Si he de ser sincera, y lo seré, para mí había desaparecido del mapa o del circuito del arte, por obra y gracia de la inevitable lejanía geográfica y de los vaivenes en la dirección del mismo. Desde luego, en este último punto no ha sido una excepción dentro del panorama nacional. Vaivenes ha habido en todas partes y, con la crisis, ni les cuento, ni los cuento, y las carteleras o programaciones se han resentido más de lo que cualquiera se habría podido imaginar. Por ello, la sorpresa es grata y por partida triple. El CAAM presenta actualmente tres exposiciones que sobresalen entre el panorama
H
gris de este tiempo lluvioso o lloroso, y la distancia geográfica no va a hacer el olvido. Todo lo contrario. Empecemos con la más canaria de todas ellas, la que lleva por título Reinventar la isla I, donde se recoge una selección de los artistas insulares a través de dos generaciones con obras pertenecientes a la colección de este centro que fue pionero. Entre oriundos y residentes, o que han pasado por estas tierras, sale una buena lista de creadores. Por supuesto, la sucesión la tiene que encabezar Óscar Domínguez y la enriquecen, entre otros, Jorge Oramas, Manolo Millares, Martín Chirino, Manuel Padorno, César Manrique, Cristino de Vera, Pepe Dámaso, José Abad, Juan Hidalgo, Juan Bordes, Juan Gopar...
Arriba, Ten Degrees instalación de Abdu Allah. Debajo, una de las pinturas de Raúl Cordero de la muestra 73 kilogramos
la San Antonio Abad (CAAM) Las Palmas de Gran Canaria. Hasta el 24 de junio FAISAL
RAÚL CORDERO 73 Sa-
ABDU ALLAH EL ARTE DE LA DISLOCACIÓN CAAM. VENTAR LA ISLA I COLECTIVA San Martín Centro de
Comisario: Bárbaro Martínez Ruiz. Hasta el 27 de mayo REIN-
¿Qué pesa la pintura?
Pese a los estilos bien diferenciados de cada uno de ellos e incluso la desigual permanen-
la Cultura Contemporánea. Las Palmas de Gran Canaria. Hasta el 20 de mayo