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Libros 18 LA MEMORIA DE UN POETA EN PRESENCIA DE LA AUSENCIA MAHMUD DARWIX Prólogo de Jorge Gimeno Traducción y notas de Luz Gómez García Pre- Textos. Valencia, 2012 195 páginas, 20 euros HAMSUN SE DEFIENDE POR SENDEROS QUE LA MALEZA OCULTA l poeta Mahmud Darwix murió en Houston en 2008, a los sesenta y siete años. Había nacido en Birwa, cuando Palestina aún estaba bajo el mandato británico. Estas memorias se publicaron en Beirut en 2006. Birwa, como muchos otros pueblos palestinos, fue arrasado en 1948, y repoblado por un kibutz y una moshav el año en que se proclamó el Estado de Israel. Esta obra es una suerte de recuerdo del extrañamiento y el exilio, un testimonio de la realidad más honda del pueblo palestino frente al mito colonial israelí y lo que se denomina la Nakba, el Desastre Jorge Gimeno se asombra, en el prólogo, de lo fácil que fue borrar a los palestinos de la faz de la tierra durante varias generaciones En presencia de la ausencia es una suerte de memorias, pero no transcurre de manera cronológica y los hechos aludidos aparecen bajo la fuerza de la poesía, de la narración fragmentaria que quiere ser testimonio de un largo recuerdo que ha sido Historia; una Historia contra el olvido. La ausencia hecha presencia gracias a la poesía, un acto creador que revela lo existente. Su creación no es una invención sino un descubrimiento: la palabra desvela. Desde un punto de vista literario creo que el libro va alcanzando una fuerza mayor a partir del primer tercio, como si su autor se hubiera ido despojando de cierta metaforización poetizante (un poco anclada en una tradición árabe algo autocomplaciente) a favor de un seguimiento del ritmo y de la historia surcado por la ironía, un humor que es una sonrisa, y la confesión desnuda. Pareciera que Darwix es ya capaz E de soportar la intemperie y su obra eleva un tono elegíaco en el que la nostalgia (que siempre lo es de lo bueno) se alía con la dura constancia del exilio y la extrañeza. El lector podrá fácilmente informarse de las peripecias de sus ideas y actividad políticas, una realidad que aquí se transforma en visión lírica sin perder ni el peso ni el paso. Soñar es recordar, y la infancia de Darwix está tocada por los dioses de lo cotidiano, ese politeísmo de los primeros años. Lo lejano es lo feliz afirma. El resto, junto a las evocaciones familiares y formativas de su educación sentimental, es la cárcel y la errancia por diversos países, la vuelta para no llegar nunca. Y ahí es donde la poesía crea la libertad, es la que cuando peligra lo visible lo torna invisible También lo contrario, y en ello radica la fuerza de Darwix: en hacer de lo no visible una presencia. La poesía como intento de enmendar un error Algunas de las páginas más hermosas están dedicadas a su experiencia amorosa, marcada al parecer por la intensidad de lo inconstante. La nostalgia es la conversación del ausente con el ausente frase que se podría aplicar tanto a la evocación de la vida social que alguna vez vivió como del amor. La nostalgia lo es siempre de un acontecimiento hermoso, es un dolor que no siente nostalgia de otro dolor asegura Darwix con lucidez. Exaltación del amor como la altura sin tiempo, porque nadie habita las cumbres Un palestino producto de la Historia que existe por la lengua y que, víctima de la misma, triunfa por la lengua o, mejor dicho: gracias a la poesía. JUAN MALPARTIDA KNUT HAMSUN Traducción de Kirst Baggethun y Asunción Lorenzo Nórdica. Madrid, 2012 160 páginas, 16,95 euros Dioses de lo cotidiano C Confesión desnuda uando pienso en que el Tribunal Supremo de Knut Hamsun Noruega dicta la sentencia pienso en una li- que le condena por colaboteratura recia, racionista con los nazis (tal dura, correosa. como se recoge en la última) Pienso en una En efecto, Hamsun apoprosa tallada en tronco de ár- yó el Gobierno pronazi de bol y en palabras podadas de Quisling desde la invasión de retoños e infloraciones. Una Noruega por los alemanes en visión desnuda del ser huma- 1942 hasta el fin de la guerra, no, de la ilusión humana, del y el texto que tenemos entre absurdo humano, que es al las manos es aquel en el que mismo tiempo profundamen- el anciano escritor, novelista te compasiva y lírica. Y sin em- laureado y Premio Nobel de bargo este Pan de los bosques, Literatura en 1920, nos explieste gigante de las tierras del cará cuáles fueron sus razonorte, aparece en Por senderos nes para actuar de ese modo. que la maleza oculta como un ser temeroso y astuto. Como El Enigma del Mal una persona que se mueve de Pero ¿lo explicará de verdad? acuerdo con los vientos que ¿Nos revelará Hamsun por fin soplan. Un Pan moderado por el Enigma del Mal? ¿Nos perinesperados escrúpulos de cor- mitirá al menos obtener auntesano. ¿Un cobarde? que sea un difuso vislumbre Por senderos que la maleza de comprensión sobre ese céoculta es un libro extraño, asi- lebre Enigma? ¿Qué nos dirá? métrico, que mezcla reflexión, ¿Que le engañaron? ¿Que no memorias, ficción, autobio- sabía lo que hacían los nazis grafía. Pertenece a esa clase ni lo que pretendían? ¿Que le de libros sin género en los atraía la idea de una Pangerque el ritmo es impredecible mania fuerte, amante de las y nunca sabemos exactamen- tradiciones y de las antiguas te qué vendrá a continuación. canciones y de los viejos bosNo es una novela, sino una ques? ¿Que odia el mundo especie de diario escrito a lo moderno? ¿Qué su visión de largo de los años que van en- los nazis era la de un poeta, tre el momento la de un eremien que Knut ASEGURA QUE ÉL ta alejado del H a m s u n y s u NO TENÍA NOTICIA m u n d o, l a d e esposa son detealguien que no DE LOS nidos (tal como comprende las ASESINATOS Y se recoge en la mendacidades TORTURAS primera frase de la política? PERPETRADOS del libro) hasta Hamsun da POR LOS NAZIS el momento en muchas vueltas. Nos cuenta con detalle cómo es llevado primero a un asilo de ancianos y más tarde a un sanatorio psiquiátrico, quizá con la idea de presentar su caso como uno de enajenación o de demencia senil, aunque es obvio que el casi nonagenario autor de Hambre, sordo como una tapia y con serias dificultades de visión, está tan lúcido como pueda estarlo usted o incluso yo. Nos cuenta anécdotas, recuerdos. Un viaje a Oslo para visitar a un oculista. Historias muy raras. Historias sin sentido, o a las que resulta muy difícil encontrarles el sentido. Quizá para indicar que la historia o el relato de su propia colaboración con los nazis tampoco lo tiene o para sugerir que toda la vida humana en general es un absurdo del que no podemos hacer sino reírnos. Menciona como quien no q u i e re l a co sa a K i rst e n Flagstad, la gran soprano noruega, asediada también por problemas después de la guerra a causa del colaboracionismo de su marido pero que tuvo, ella misma, una actuación impecable bajo el Gobierno de Quisling. ¿Pretende acaso insinuar que es tan inocente como la más grande soprano wagneria- Ni una denuncia