Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
SÁBADO, 10 DE MARZO DE 2012 abc. es ABC cultural 17 Verso a verso Reconocimiento unánime El argentino Juan Gelman (en la imagen inferior) fue galardonado con el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2005. En El emperrado corazón amora recoge poemas escritos en 2010 Contra la Junta Militar Sus hijos, Nora Eva y Marcelo Ariel, y su nuera, M Claudia Iruretagoyena, desaparecieron durante la dictadura argentina, contra la que Gelman alzó su voz. A la izquierda, el general Videla Homenaje lírico Hermano de la pérdida, el tiempo que esperabas vivió en tu boca. Son los versos que Gelman le dedica al autor de No amanece el cantor y Al dios del lugar José Ángel Valente (a la izquierda) del poeta, como el dolor Se la pasaba tirando piedras al dolor pero él no se va así, ni sabe cómo irse la injusticia, la infancia, el otoño En las arrugas del otoño la muerte vuelve a vivir la condición humana, la libertad, el compromiso y, por supuesto, la reflexión metapoética El poema viene de más abajo de la vida o metalingüística ¿El grito no tiene sintaxis? Asimismo, encontramos un homenaje a José Ángel Valente Hermano de la pérdida, el tiempo que esperabas vivió en tu boca Desde el punto de vista expresivo, hay que señalar que su escritura presenta un carácter más escueto y despojado que la de libros anteriores, lo que, paradójicamente, la hace más densa y más compleja. Por lo demás, no renuncia a su afán inventivo y experimental, que se refleja en la sintaxis libre y descoyuntada del poema, en la creación de diversos neologismos entreshijos íbulos que con frecuencia son fruto de la modificación de la naturaleza morfosintáctica de la palabra Los cobardes que saben, miedan bajo la luz que dio su sombra... o en la asociación libre entre las palabras, con el fin de apurar hasta el límite las posibilidades expresivas del lenguaje. El autor se muestra como un gran conciliador y armonizador de contrarios. Por último, hay que destacar la peculiar música del verso, que contribuye de forma decisiva a intensificar la emoción del poema, o el empleo del ritmo y de la lógica fonética como elementos generadores del texto, más allá de los aspectos conceptuales. He aquí, pues, un libro de una gran tensión verbal y una gran vitalidad. La obra de un poeta que no se rinde ni baja la guardia ni claudica. LUIS GARCÍA JAMBRINA uan Gelman (Buenos Aires, 1930) es uno de esos poetas que no solo tienen una voz y un mundo propios, sino también un lenguaje particular, un idiolecto. Su última entrega, El emperrado corazón amora, recoge ciento treinta y nueve poemas escritos en 2010. El título está tomado de un poema de uno de las obras fundamentales del autor, Cólera buey, publicada inicialmente en La Habana en 1965 y, de forma revisada y ampliada, en Buenos Aires en 1971; se trata de una especie de libro de libros y de una obra verdaderamente seminal, algo así como un taller o banco de pruebas en el que el autor ensaya, durante los años sesenta, diversas posibilidades de escritura que, en muchos casos, desarrollaría después; eso explica que, en el último tramo de su trayectoria, vuelva los ojos hacia ese libro, no para hacer lo mismo, sino para recuperar aquella actitud siempre exigente y arriesgada y aquel espíritu indomable y experimentador. A este respecto, hay que recordar que ya hace algunos años la profesora y poeta M. Ángeles Pérez López, en su introducción a la antología Oficio ardiente (2005) publicada con motivo de la concesión a Juan Gelman del XIV Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, decía lo siguiente: Los frecuentes cambios en el orden gramatical exasperan la lengua pero consiguen versos de gran alcance, como el emperrado corazón amora del poema Sí que perfectamente podría resumir el empeño poético de la obra de Gelman: la tenacidad de los empeños del corazón, capaz de convertir el sustantivo amor en el verbo amorar y convertirse a sí mismo, por las aliteraciones, en el perro fiel que no olvida su perra, es decir, su obsesión, su J GELMAN EN LA BRECHA EL EMPERRADO CORAZÓN AMORA JUAN GELMAN Tusquets. Barcelona, 2011 296 páginas, 19 euros Afán inventivo Varias vidas EDUARDO SAN BERNARDO deseo Y eso es precisamente lo que ocurre confirmará el propio Gelman cuando a los 80 años, y después de varias vidas y otras cuestiones, desilusiones, esperanzas, resulta que uno sigue en la brecha... Si a esto añadimos que, para este autor, la poesía constituye una gran obsesión, entenderemos el verdadero alcance del título. En cuanto a los poemas, aunque presentan numerosas conexiones entre ellos, no están organizados en secciones ni ordenados de una manera lógica o articulada. Como cabía esperar, el libro arranca con un significativo poema amoroso, dedicado a su esposa En la intemperie de dos cuerpos se sabe haber lo que no se puede haber y el tiempo y la memoria tejen una belleza diferente Y, tras el amor, desfilan algunos de los grandes temas u obsesiones