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Arquitectura SÁBADO, 31 DE DICIEMBRE DE 2011 abc. es ABC cultural Infografía del proyecto The Cloud, para Seúl, que ha desatado la polémica a difusión de las imágenes del proyecto The Cloud del estudio holandés MVRDV ha generado una fuerte polémica. En la imagen de su nube pixelada que contiene un programa adicional de actividades de ocio y espacios exteriores con amplias vistas y que conecta dos torres (de 260 y 300 metros de altura respectivamente) en el distrito Yongsang Dream Hub de Seúl, se ha querido reconocer la macabra connotación del momento álgido del ataque a las Torres Gemelas: el de la nube generada cuando los aviones se empotraron contra ellas. La red se inflamó con comentarios y opiniones de sensibilidades profundamente heridas. Redondeaba la controversia la paradoja de que Daniel Libeskind autor de la Torre de la Libertad, en la Zona Cero es el autor del masterplan del complejo financiero y cultural del que The Cloud formaría parte. Si la imagen hubiese sido pensada así, adrede, podría afirmarse que este habría sido un claro ejemplo de cómo la arquitectura generada para el impacto mediático habría cruzado la línea que nunca debió haber traspasado. Pero las disculpas de MVRDV no se hicieron esperar, apresurándose a negar la mayor o que la suya fuera una idea nacida de un subconsciente perverso. Una disculpa de cuya sinceridad probablemente no haya que desconfiar, pero que no evita que la polémica deba reducirse a un incidente anecdótico: Quizás por primera vez, un edificio- espectáculo ha suscitado un estruendo visceral de protesta y ofensa. El edificio no merece una relevante atención crítica: otro pseudo- alarde estructural, procurado por las facilidades que proporciona la representación digital y que revela la cada vez más escasa imaginación de los arquitectos que se imponen reinventar la arquitectura. En él se reconocen referencias al Habitat 67, de Moshe Safdie, al edificio del Ministerio Georgiano de Autopistas en Tbilisi, de George Chakhava y Turab Jalaghania, así como al imaginario metabolista, reciclados sin la complejidad conceptual y técnica que estos planteasen, solo aprovechados para generar impacto y contener un elemental programa de usos representativo del banal concepto de lifestyle de lujo. The Cloud personifica la culminación del absurdo de un proceso ideológico que comenzó tras la Caída del Muro y que hizo anular a la arquitectura su ideario social y humano en pos de una doctrina mercantilizada. Es el virus de los postulados koolhasianos, que se extiende a través de sus subproductos, como el que representa MVRDV. La reacción popular contra The Cloud ha logrado involuntariamente mucho más de lo que podrían haber hecho una infinitud de escritos críticos, porque el rechazo contra el símbolo que se cree vislumbrar en ella clama contra los excesos de una arquitectura que desde hace demasiado tiempo apostó por posicionarse del lado del neoliberalismo deshumanizado, que abortó de la manera más zafia su función de servicio a la dimensión humana. L No merece ni una crítica Bajar de la nube Poco después de que el proyecto The Cloud (MVRDV) se diera a conocer, internet se incendiaba por su parecido con las Torres Gemelas. El sentido común pone en solfa la arquitectura espectáculo Por Fredy Massad