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SÁBADO, 31 DE DICIEMBRE DE 2011 abc. es ABC cultural Matadero- Madrid muestra los primeros resultados de El Ranchito, un ambicioso programa que reinventa las formas de producir arte y exhibirlo en el seno de la institución pública Por Javier Díaz- Guardiola o son estos buenos tiempos para la lírica y mucho menos para la plástica. Los artistas, acostumbrados a trabajar en condiciones precarias (como si esto tuviera que ser lo normal) y las instituciones, que ven mermados sus presupuestos, acusan cómo la crisis atenaza sus aspiraciones y limita su movilidad. Ante este panorama, tienen que ser muy bien recibidas iniciativas como El Ranchito, en Matadero- Madrid. Sobre todo, por no ser la penúltima ocurrencia auspiciada por el político de turno, sino un análisis meditado y a largo plazo por parte de la institución promotora, que desea conocer cuál es su lugar en el entramado productivo, de qué forma debe trabajar con los recursos limitados y cómo puede revertir lo que genera en la sociedad. Pongámonos en antecedentes. A mediados de 2010, Matadero propone replantearse cuál es la misión de la institución artística en general, y la suya en particular: El Ranchito es un proyecto que nace como consecuencia del momento que se vive explica Pablo Berástegui, su director Queríamos dar un paso más como institución y eso nos lleva a pensar qué nuevas estrategias ayudarían a generar tejido artístico y, sobre todo, y más importante, a abrirnos a la ciudad. Por otro lado, como agentes artísticos tenemos unas responsabilidades: debemos aprender a ser eficaces y a dar visibilidad a los artistas; y crear un formato que sea participativo Así se pone en marcha un grupo de trabajo de siete miembros (que, según sus responsables, variará en el futuro) que si tiene algo claro es que debe ser transversal y no cerrarse a ninguna disciplina: en él se integran arquitectos como Nerea Calvillo, los comisarios Luisa Fuentes Guaza e Iván López Munuera; Catarina Saraiva, especializada en artes escénicas y, por parte de Matadero, Manuela Villa, Gema Melgar y el propio Berástegui. Este equipo comienza a trabajar en una doble vía: de un lado, inicia un programa de residencias de artistas (para lo que se alquila un inmueble en Legazpi, que es ocupado gratuitamente por artistas) de otro, y buscándole una utilidad a la Nave 16 de Matadero, se crea un entorno de trabajo en sus casi 5.000 metros cuadrados de superficie, al que artistas y colectivos acceden en convocatoria pública (se presentó en enero de 2011 y se falló en mayo) Antes del verano, de entre los artistas que se beneficiaron de las residencias, los que propusieron proyectos para la Nave 16 y los nombres facilitados por instancias consultadas ajenas a Matadero como Hablar en Arte se seleccionaron 14 trabajos. Desde mediados de diciembre, parte de sus conclusiones se exhiben en MataderoMadrid. Pero que nadie se lleve a engaños. El Ranchito no es una exposición al uso. Lo remarca Calvillo: Queremos que funcione como un archivo expandido porque buscamos salirnos de las fórmulas expositivas tradicionales ¿Qué significa eso? Cuando el visitante entra en la Nave 16 de Matadero, se enfrenta a trabajos cerrados de los artistas convocados, como André Komatsu, las hermanas Gutiérrez Dewar, Guillermo N 23 Mora o Enrique Radigales. Pero otros están por construirse, porque se han planteado como work in progress (los de Excedentes Excess, Walking Theory, Tercerunquinto y Zoohaus) Y, a su lado, espacios donde están literalmente trabajando colectivos como Todo por la Praxis, Debajo del Sombrero o Toxic Lesbian, que realizan sus trabajos delante del espectador. Asimismo, la sala acoge documentación de proyectos como los de Cia Punctum, Miquel García y Pensart o Jerónimo Hagerman, junto a la de artistas que formaron parte de los cinco talleres Open Space celebrados antes de la muestra, mientras reserva ámbitos para futuros hallazgos, para debates y talleres y para todo tipo de actos que pueda precisar este Ranchito, en el que están implicados buena parte de los agentes que mueven el arte más nuevo e incipente en la capital. Es Iván López Munuera el que vuelve a recalcar la importancia del proceso en todo este entramado, más que sus resultados. De ahí que la muestra pueda resultar algo confusa a ojos del visitante, que se topa con proyectos sin apenas hilo conductor. No hay una imagen unitaria, porque lo que pretendíamos era que los proyectos se adaptasen a las necesidades, y no al revés Aún así, el joven curator es capaz de enumerar algunos temas comunes con los resultados ya sobre la mesa: Los artistas han incidido en lo doméstico, el reciclaje, lo digital, la recuperación del espacio público y la crítica a lo normativo De lo primero, son buenos ejemplos el archivo creado por Zira 02, sobre las corralas en Madrid, o el estudio de la productividad de lo cotidiano del colectivo Husos. El concepto de reutilización es evidente en la estética del montaje (de hecho, toda la madera empleada proviene de la pieza con la que Jorge Perianes ocupó hasta hace semanas Abierto x Obras) y en trabajos como el de Guillermo Mora (Subir para bajar) que ensambla los desechos de su pintura acumulados en su taller. Lo digital encuentra su espacio en El gran amarillo, de E. Radigales, que traduce a lo escultórico algo que nació como un píxel. Más juego aporta el análisis del entorno: Todo por la Praxis invita a recuperar los espacios públicos en Banco Guerrilla; Colectivo Excedentes Excess dota de segundas oportunidades a la comida desechada; el brasileño Komatsu lleva la zanja de una obra a las tripas de Matadero para reivindicar como natural el paisaje construido... Manuela Villa es la encargada de aventurar el futuro de la iniciativa: No podemos conformarnos con lo conseguido. Hay que seguir cuestionándose las nociones de institución, de espacio de trabajo y exhibición; buscar fórmulas que nos permitan ser más transparentes y democráticos; analizar los hallazgos y estar atentos a los errores y a los accidentes, que también tienen cabida en esta fórmula valiente de proceder EL RANCHITO VARIOS ARTISTAS Matadero- Madrid. Madrid. Paseo de la Chopera, 14. Comisarios: N. Calvillo, L. Fuentes Gauza, I. López Munuera, C. Saraiva, M. Villa, G. Melgar y P Berástegui. Http: www. mataderomadrid. org ficha 995 el- ranchito. html Patrocinio: Renault y Mahou. Hasta el 22 de abril de 2012 Más proceso que resultados Arquitectos, artistas, comisarios Arriba, Pablo Berástegui e Iván López Munuera, dos de los gestores de El Ranchito En la otra página, vista de la Nave 16, con los proyectos de E. Radigales y G. Mora. Sobre ella, las propuestas de A. Komatsu, Todo por la Praxis, Zira 02 y Husos, junto a un detalle de la zona dedicada a archivo de artistas