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Libros 18 UN EMPEÑO GIGANTESCO MAPA DE LA DOCUMENTACIÓN TEATRAL EN ESPAÑA BERTA MUÑOZ CÁLIZ Centro de Documentación Teatral. Madrid, 2011 560 páginas, 18 euros rimer volumen de la serie Fuentes y recursos para el estudio del teatro español este Mapa de la documentación teatral en España es una rigurosa, útil y exhaustiva guía de fondos documentales de todo tipo que agrupa y ordena referencias preciosas para investigadores y estudiosos de la actividad escénica de nuestro país, facilitándoles las claves para el acceso a materiales cuya diversidad y dispersión hacían más arduo su trabajo. Un ciclópeo empeño del Centro de Documentación Teatral, que anuncia la publicación de otros dos volúmenes de la serie: Guía de obras de referencia y Las revistas teatrales. Berta Muñoz Cáliz es autora de varios libros y numerosos artículos centrados fundamentalmente en tres áreas: la censura teatral, el teatro español contemporáneo y el teatro para niños. Añade ahora a su producción esta formidable recopilación de centros especializados, archivos, bibliotecas, hemerotecas, museos y otras instituciones en los que se pueden encontrar documentos impresos, gráficos, audiovisuales, fotográficos y de cualquier otra índole sobre todo lo relacionado con la historia del teatro español. Perfectamente ordenada con direcciones, teléfonos, sitios de internet y descripción de fondos, obras como esta contribuyen a hacer que la investigación abandone el territorio inhóspito donde se encontraba hace no tanto tiempo. JUAN I. GARCÍA GARZÓN FIEL A SUS AMIGOS En pos de la verdad, así vive sus aventuras Tintín, un personaje básicamente bueno y noble TINTES METAFÍSICOS El árbol de la vida de Terrence Malick, aborda la creación del universo y el origen de la vida P Héroes católicos Hace unas semanas, coincidiendo con el estreno del último filme de Spielberg, L Osservatore Romano calificó a Tintín como héroe católico No es el único. Rastreamos la estirpe del personaje de Hergé nte los contratiempos el capitánHaddock suele aludir a fenómenos naturales, exclamando ¡Rayos y centellas! o ¡Relámpagos! mientras que Tintín, a lo largo de, por ejemplo, Aterrizaje en la luna, te es un personaje plano: no evoluciona al avanzar el relato, no sufre ninguna transformación. Desde este punto de vista, se aleja de los héroes católicos por excelencia: incluso de Jesús, que antes de su muerte padece la angustia de la noche oscura. Qué lejos está Tintín de San Pedro, que con una cobardía tan humana le niega tres veces al verse en dificultades por su causa. Considerados como personajes literarios (su complejidad y la condensación de los vértices de la naturaleza humana en sus rasgos) los bíblicos quedan en las antípodas del homogéneo y simpático reportero. Un buñuelo de Norfolk A profiere al menos cuatro veces un ¡Dios mío! Dios mío, un precipicio. Dios mío, una grieta. O Dios me ayude Pero probablemente no sean estas invocaciones (hasta cierto punto convencionales) las que provoquen que el personaje de Hergé pueda considerarse un héroe católico. A Tintín le definen sus ave n tu ras co m o a l gu i e n bondadoso y desinteresado, siempre previsiblemente fiel a unos principios; no flaquea en su búsqueda de la verdad, y en este sentido puede admirarse. Escenifica unas virtudes que el catolicismo también defiende, pero literariamen- Rastreando héroes o personajes católicos en las páginas de la literatura, viene a la cabeza el Padre Brown, que protagoniza los relatos de G. K. Chesterton. Es curiosa la manera en que es presentado en La cruz azul (El candor del Padre Brown, Alianza, 1988) El curita era la quintaesencia de las llanuras del Este: tenía una cara tan redonda e inexpresiva como un buñuelo de Norfolk, su mirada era tan vacía como el mar del Norte Su pintoresca mezcla de paletería de Essex y de sencillez beata fueron un continuo motivo de diversión Hay en el Padre Brown un juego entre apariencias y fondo, pues se descubrirá después como un hombre hábil en el manejo de los detalles y magnífico detective, que desde su bonachona inocencia no se sorprende de nada y afirma conocer bien la maldad humana. Chesterton, converso