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SÁBADO, 10 DE DICIEMBRE DE 2011 abc. es ABC cultural 11 GRINGO VIEJO CUENTOS INQUIETANTES CUENTOS NEGROS CUENTOS DE SOLDADOS DICCIONARIO DEL DIABLO AMBROSE BIERCE Edición de Aitor Ibarrola- Armendariz Alianza. Madrid, 2011 224, 114, 208 y 368 páginas 40 euros C Un espectro que camina Tallo de hierro sigue los pasos de un perdedor durante la Gran Depresión. La novela fue adaptada al cine por Héctor Babenco. Arriba, William Kennedy (a la izquierda de la imagen) le firma a un admirador el cartel de la película (junto a estas líneas) arlos Fuentes publicó en 1985 (Fondo de Cultura Económica) una novela titulada Gringo Viejo. En ella, el novelista mexicano nos cuenta la historia de Ambrose Bierce (1842- ¿1914? un escritor y columnista estadounidense que, con más de setenta años de edad, lo deja todo para cruzar la frontera y unirse a las tropas revolucionarias del inefable Pancho Villa. Explosiva mezcla literaria Don DeLillo (a la izquierda) publicó Los nombres en 1982. La novela, un thriller con toques de Graham Greene, William Gibson y el John Fowles de El mago anticipa muchas de las obsesiones que el autor plasmó en las páginas de Mao II el realismo mágico (aquel pájaro gigante en la gansteril Legs Diamond) y los espectros que deambulan por estas páginas y que parecen invocar a aquellos muertos de Juan Rulfo, convirtiendo Albany en algo por momentos muy parecido a Comala. Los nombres (que haría bien en filmar David Cronenberg con su actor fetiche, Viggo Mortensen) y Tallo de hierro (que dirigió Héctor Babenco con Jack Nicholson y Meryl Streep en los papeles principales) son dos puntos altos de carreras todavía en curso. Por estos días, DeLillo ha vaciado su cajón de cuentos (esperemos que haya sido con el objetivo ca tropical de A WILLIAM de ganar tiemChango s Beads KENNEDY LA po y espacio and Two- Tone CONSAGRACIÓN para una noveShoes, donde el LE LLEGÓ EN 1983 joven periodisla, en todos los DE LA MANO DE sentidos, más ta D an Quinn TALLO DE grande que las conoce a Ernest HIERRO firmadas en lo Hemingway y que llevamos de Fidel Castro y, tercer milenio) y ha publica- por supuesto, cae en las redes do el volumen The Angel Es- de una revolucionaria beaumeralda, donde se incluye el tiful señorita antológico relato de 1994 que Esperemos que ambos tída nombre a todo el asunto tulos sean pronto traducidos y que funciona como intro- al español. ducción y bonus- track de la Mientras tanto y hasta monumental Submundo. entonces, hay que volver al futuro de dos grandes libros Hemingway y Castro cuya talla XL no se ha reduciKennedy, por su parte, ha do en todos estos años. vuelto a sorprender con la vigorosa y ocurrente picaresRODRIGO FRESÁN Esa novela, que fue el primer gran éxito de su autor en Estados Unidos, reflejaba la biografía real de Bierce en la última etapa de su vida, aquella en la que, desilusionado de todo no en vano lo llamaban Bitter amargo Bierce en los medios literarios de su país natal decidió unirse a la revolución mexicana y desaparecer sin dejar rastro, con la única intención de despistar a los estudiosos de su vida y su obra y, así, reírse un poco de ellos. Sobre la novela de Fuentes, el argentino Luis Puenzo dirigió en 1989 una película homónima que estaba protagonizada por Gregory Peck (en el papel de Bierce) y por Jane Fonda. No me cabe la más mínima duda de que Ambrose Gwinett Bierce, nacido en un asentamiento puritano del estado de Ohio, tuvo motivos más que sobrados desde que nació para desconfiar de la naturaleza humana y convertirse en un escritor satírico en la línea de un Swift o de un Voltaire o sea, en alguien que tiene de la humanidad una visión desolada y rencorosa. A ello contribuyó no poco el nivel de estupidez integrista, primero, y de corrupción y falsedad generalizadas, después, que el joven Bierce percibió en su sociedad (que no era muy diferente, por cierto, de la nuestra ni de cualquier Sin dejar rastro otra pasada o venidera, porque el hombre constituye esa especie animal tan sumida en la ensimismada contemplación de lo que piensa que es, que a menudo se olvida de plantearse lo que debiera ser como se lee en el Diccionario del Diablo bierceano) Aitor Ibarrola- Armendariz (así, sin tilde en la a de su segundo apellido) nos ha entregado en cuatro preciosos tomos de la colección El libro de bolsillo de Alianza, tan ejemplarmente rediseñada por Manuel Estrada, una muestra impecable de la interesantísima producción literaria de Ambrose Bierce. Los Cuentos de soldados nos remiten al Bierce combatiente en la Guerra de Secesión; los Cuentos inquietantes, a su vertiente de narrador fantástico; los Cuentos negros, a su condición de humorista vitriólico y desaforado; y el Diccionario del Diablo, a su faceta de lexicógrafo políticamente incorrecto hasta límites inverosímiles. Vean ustedes, por ejemplo, cómo se define la voz Intimidad en dicho Diccionario, auténtico debelador de los manuales aforísticos de autoayuda que inundan nuestro presente de inmundicias mentales: Relación en la que los idiotas se ven providencialmente implicados para destruirse mutuamente Que Bierce no es precisamente un desconocido en lengua española lo atestiguan los numerosos sellos editoriales que han publicado últimamente versiones de sus obras: Valdemar, sobre todos, pero también Calambur, Artemisa, Traspiés, Edhasa y la Universidad de Valladolid, por citar solo algunas firmas cuyos catálogos incluyen obras del desencantado genial Gringo Viejo. LUIS ALBERTO DE CUENCA Inmundicias mentales