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Arte 28 TE LO ESTÁS INVENTANDO PINTURA DINAMITADA FRANÇOISE VANNERAUD NO ME CUENTES MÁS HISTORIAS Galería Raquel Ponce. SECUNDINO HERNÁNDEZ GRACIAS POR GIRAR Madrid. C Alameda, 5. Http: www. galeriaraquelponce. com Hasta principios de enero a galería está plagada de mensajes: recorren sus paredes en la instalación que da nombre a la muestra; se acurrucan en pequeños formatos, cuyo soporte es en ocasiones el papel, más tarde la madera (serie Érase una no vez explotan ante nuestros ojos bien en forma de reconocibles iconos, bien a partir de pequeños eslóganes, tan habituales en esta creadora Requiem for a Dream se rodean de la credibilidad que pueden dar las primeras de los periódicos Cada día en superficie es un día bueno o apuestan por fórmulas que no niegan la burla, el chascarrillo o la ocurrencia... Y, sin embargo, lo que Françoise Vanneraud impone desde el título de esta su primera individual en España (una artista que dará mucho que hablar y con la que nos volveremos a encontrar muy pronto entre los seleccionados de Circuitos, el programa de arte joven de la Comunidad de Madrid) es un ultimátum. Porque No me cuentes más historias se eleva como toda una declaración de intenciones. Una apuesta no solo por la pintura o el dibujo, sino también por las posibilidades narrativas (aunque estas se quiebren y se trunquen) de estas técnicas. De hecho, Vanneraud francesa de nacimiento pero española de adopción, donde reside desde hace ya varios años se muestra más eficaz sobre las grandes superficies, en las que la verborrea, los personajes que las pueblan, y los conceptos metamorfoseados se entremezclan y amplían un mensaje sin moraleja posible. XABIER DE DIEGO Galería Heinrich Ehrhardt. Madrid. C San Lorenzo, 11. Http: www. heinrichehrhardt. com Hasta el 8 de enero L la pintura le costaba competir con el arte, al arte con la teoría, y a todo artefacto, con las fuentes de luz parpadeante y multicolor. Aun así disfrutábamos. Tal vez se diga en el futuro que, desde el 11- S, ninguna obra de arte pudo competir con lo real- catódico. Liquidada toda utopía, conformémonos con que no se materialicen las distopías y con que el arte hable de lo que interesa. Como es el caso. Cuadros que relatan el desastre de una secuencia histórica rota y diseminada que acaba estallando en un gran lienzo antes de quedar, en otro, reducida a materia seca y agrietada escribe Pablo Flórez. Las tres individuales de Secundino Hernández (1975) en Heinrich Ehrhardt han sido concebidas como instalaciones en las que los cuadros no solo relatan su génesis y desarrollo y la tortuosa relación del pintor y la pintura con el mundo postanalógico sino que tienden a relacionarse entre sí y el espacio contaminando aún más una abstracción visceral e impura en la que no es raro ver los espectros de Goya, Picabia, Picasso, Oehlen o Castrortega: en Hauch! (2006) exposiciónmanifiesto se concitaban los temas de la pintura del retrato a lo erótico y lo sagrado en La tierra es redonda (2009) una temblorosa línea del horizonte surcaba las pinturas para insertarlas en un metapaisaje y, en Gracias por girar, las pinturas aspiran a ser crónica de la descomposición de uno de los siglos el XX más oscuros de la Historia. JAVIER RUBIO NOMBLOT A UNA REALIDAD DIFERENTE El término surrealista está obsoleto. Se impone el de surreal El IVAM ejemplifica su teoría convocando a los más destacados artistas internacionales esde que André Breton recicló la imponente frase de Lautrèmont, que veía la belleza en el encuentro casual de un paraguas y una máquina de coser sobre una mesa de disección, no han faltado lecciones de anatomía y vivisecciones del surrealismo. Esa vanguardia representa al tiempo el esplen- D dor y la decadencia del proyecto moderno. El anhelo de una mirada salvaje requería de medios drásticos. El Papado surrealista, especializado desde su internacionalización sectaria en la política de la exclusión, tuvo detractores de toda índole que conocían de sobra el aroma de la putrefacción e incluso, como ejemplificó Bataille, la obsesión que les había impulsado hacia lo informe o al umbral espléndido y atroz de los mataderos. Si la escritura automática hizo sospechar que la farsa no cesaría entre los herederos de la videncia que pretendían completar la temporada en el infierno, la pintura surrealista puede que no fuera otra cosa que un malentendido, algo imposible, una estilística que derivaría de forma acelerada en lo pompier. Gianni Mercurio y Demetrio