Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
SÁBADO, 9 DE JULIO DE 2011 abc. es ABC cultural 23 A la izquierda, Nuria Espert en La violación de Lucrecia uno de los montajes estrella de los festivales veraniegos. De arriba abajo, Shakespeare, autor de esa obra, y Lope, muy presente también en estos escenarios de estío décimo aniversario con Dança de la muerte (27 de julio, en La Cava) en colaboración con Teatro da Cornucópia, y el lisboeta Teatro do Mar, que trae Solum (día 31, en la plaza de Carlos III el Noble) Olite ofrece tres calas shakesperianas: Mujeres de Shakespeare, una aproximación de Rafael Álvarez El Brujo, de la mano de Harold Bloom, a diferentes caracteres femeninos del bardo de Stratford (15 y 16, en La Cava) Macbeth, en montaje de la compañía Ur Teatro, dirigido por Helena Pimenta (29 y 30, en La Cava) y Érase una vez... Macbeth, adaptación para el público familiar por la compañía Teatro Bajo la Arena, con dirección de Rosario Pardo (del 18 al 22, en el Palacio de los Reyes de Navarra) Al amparo del verso de Lope Mil siglos de amor cualquier instante se agrupan varios títulos que giran en torno al sentimiento amoroso, tan presente en las tramas barrocas: Los locos de Valencia, del Fénix de los Ingenios, una producción de Teatres de la Generalitat dirigida por Antonio Tordera (días 22 y 23, en La Cava) la versión que de La Celestina, de Fernando de Rojas, ha realizado Eduardo Galán, dirigida por Mariano de Paco Serrano. (día 28, en el colegio del Príncipe de Viana) y Égloga de Plácida y Victoriano, de Juan del Encina, que, dentro de la sexta edición del proyecto Las huellas de La Barraca patrocinado por Acción Cultural Española, ha montado el Laboratorio Escénico de la Universidad colombiana del Valle, bajo la dirección de Ma ZhengHong y Alejandro González Puche (21, en la Plaza de la Cantarería) La programación, mucho más amplia, puede consultarse en www. cfnavarra. es oliteteatro es index. htm. Olmedo Clásico, que transcurrirá entre el 15 y el 24 de este mes, rinde homenaje a Fernando Urdiales; fallecido el pasado año, fue codirector del certamen y fundador y director de la compañía Teatro Corsario, que, en 2012, cumplirá tres décadas de andadura y es una referencia en el tratamiento del teatro clásico en español. El festival acoge trece espectáculos, amén de sus tradicionales jornadas sobre teatro clásico, una muestra de teatro clásico en familia y el VI Curso de Análisis e Interpretación para Actores. Levantará el telón Los locos de Valencia, de Lope, en el ya aludido espectáculo de Teatres de la Generalitat, y continuarán en días sucesivos, entre otros montajes, Los enredos de Scapin, de Molière, dirigida por Eva del Palacio y a cargo de Morboria Teatro; Pasión, aproximación teatral a las pasiones barrocas castellanas, que fue uno de los más aplaudidos montajes de Urdiales y ahora recupera Teatro Corsario; El sueño de una noche de verano, de Shakespeare, con dirección de Carlos Marchena al frente de Teatro Furtivo; Las almenas de Toro, de Lope, dirigida por Abel González Melo y representada por el Aula de Teatro de la Universidad Carlos III de Madrid, dentro de Las huellas de La Barraca La violación de Lucrecia, de Shakespeare, una gran producción de Juanjo Seoane, protagonizada por Nuria Espert y dirigida por Miguel del Arco; y Donde hay agravios no hay celos, de Francisco de Rojas Zorrilla, que lleva a escena Liuba Cid con la compañía cubana Mefisto Teatro. Más información en www. olmedo. es olmedoclasico general. php? sec id 233. EL ARTISTA INGENIERO TEATRO Y FASCISMO EN ESPAÑA. EL ITINERARIO DE FELIPE LLUCH VÍCTOR GARCÍA RUIZ Iberoamericana Vervuert. Madrid, 2011 412 páginas, 28 euros Homenaje a Fernando Urdiales iel a la efervescencia estacional que acelera los motores que el resto del año suelen permanecer al ralentí, el teatro clásico sube a los escenarios de media España. Un archipiélago de festivales despereza los viejos y nobles textos y los devuelve a escena frescos y vivos, en montajes que nos hacen reconocernos en las palabras de ayer servidas con tonos de hoy. Ya en marcha Almagro y Mérida, los dos más veteranos y que suelen concitar mayor atención mediática, se asoman al calendario dos propuestas jóvenes y vigorosas, a veces opacadas por el brillo de los dos hermanos mayores. El Festival de Teatro Clásico de Olite, que este año celebra su duodécima edición, y Olmedo Clásico, que encara su sexta comparecencia, ofrecen una programación variada y muy atractiva. La cita en Olite arranca el próximo día 15 y se desarrollará hasta el 31. Uno de los platos fuertes de su oferta es una poco frecuentada comedia de 1654, El invisible príncipe del baúl, de Álvaro Cubillo de Aragón, en montaje de Juan Dolores Caballero, a cargo del Teatro del Velador (19 de julio, en La Cava) En torno a la vida y la muerte gravitan las propuestas de Nao d amores, que celebra su F n la fértil historia del teatro español, existen todavía numerosas figuras que no han obtenido la atención que merecen. De ahí que su recuperación resulte una tarea tan imprescindible como meritoria. En este sentido, hay que saludar este volumen, que es el primer estudio completo sobre Felipe Lluch, quien, a pesar de su corta vida marcada por la desgracia, desempeñó un decisivo papel en varias vertientes de la escena de nuestro país durante las décadas de los años treinta y principios de los cuarenta del siglo XX. Fue un auténtico hombre de teatro, como dramaturgo, teórico y docente, actor, director e impulsor de proyectos escénicos. Felipe Lluch, nacido en Valencia en 1906, y fallecido en Madrid el 10 de junio de 1941, mostró desde su etapa estudiantil una gran pasión por las tablas. Así, aunque curso la carrera de Ingeniería Industrial, se volcó en el teatro en una compleja trayectoria, que Víctor García Ruiz, profesor de la Universidad de Navarra y especialista en el teatro español del pasado siglo y en el de la época áurea, recorre con solvencia e exhaustiva documentación, dándonos las claves de este artista ingeniero como le denomina el autor de este trabajo, y situándole en el amplio contexto de la tragedia de la Guerra Civil española, sin olvidar sus repercusiones europeas. De esta forma, vemos que Lluch fue el responsable de grupos experimentales como Caracol y el Teatro Estudio de Arte, creados por Rivas Cherif, y de buena parte de la actividad teatral de la Alianza de Intelectuales Antifascistas, para convertirse después en el primer director del Teatro Español de Madrid, tras una evolución que nada tiene que ver con cambios oportunistas, como bien analiza García Ruiz desde postulados republicanos hasta la cosmovisión de la Falange. Este ensayo se enriquece con varios escritos de Felipe Lluch, junto a significativo material gráfico. CARMEN R. SANTOS E