Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
SÁBADO, 30 DE ABRIL DE 2011 abc. es ABC cultural 15 EL FILÓSOFO ANTE LA POLÍTICA JOSÉ ORTEGA Y GASSET Y LA RAZÓN PRÁCTICA PEDRO CEREZO GALÁN Biblioteca Nueva Fundación Ortega- Marañón Madrid, 2011 424 páginas, 26 euros Cuaderno de apuntes El de dibujante y grabador fue el primer oficio de Günter Grass (arriba) Esa pasión vuelve a manifestarse en De Alemania a Alemania texto trufado de ilustraciones como la de la izquierda La otra Alemania La reunificación alemana, a raíz de la caída del Muro de Berlín (junto a estas líneas) desencadena las páginas de este diario, que recogen los viajes del Premio Nobel por la RDA y dejado de la mano de Dios, sus instalaciones industriales listas para el desguace, los pueblos agazapados, como dejados allí por azar Habla con unos y con otros, mantie- ne intensos debates sobre la unidad alemana y sale en defensa de Christa Wolf cuando es difamada en las páginas del Frankfurter Allgemeine Zeitung por Reich- Ranicki y su grupo, cayendo en una fuerte depresión ahora empiezan los ajustes de cuentas y la arrogancia anota Grass) Es estimulante ver cómo el poderío del temible crítico ha encontrado siempre la firme oposición del autor de El tambor de hojalata, tal vez el único escritor alemán capaz de mantener a raya la lengua viperina de Reich- Ranicki. Su combate cuerpo a cuerpo a raíz del primer volumen de la autobiografía de Grass, Pelando la cebolla (2006) es un ejemplo. En todo caso, al hilo de la disidencia política que recorre el volumen y le da sentido, aflora la cotidianidad del escri- Lengua viperina tor: sus dotes para el dibujo y el grabado su primera profesión le llevan a reproducir con la pasión de un entomólogo todo tipo de naturalezas. De modo que podemos hacernos una idea de la forma que tiene la vida diaria de Grass: un escritor que publica con cuatro editoriales al mismo tiempo, da conferencias, escribe en los periódicos, trabaja en sus manuscritos, viaja con sus lápices y pinceles, cultiva su propio huerto, disfruta de la cocina, habla con sus agentes, ama a su gran familia (ocho hijos y cuatro esposas) y procura, en fin, que las diferencias entre ellos no interfieran demasiado en su necesidad de sentirse el patriarca de todos: Es posible conciliar a los hijos, pero no a las madres admite, abatido, en un momento de conflicto. ANNA CABALLÉ n un momento en el que aparecen claras las dificultades de mantener una política democrática, la obra de Ortega tiene un especial atractivo. El pensador madrileño fue ejemplar por asumir los problemas de su época, diagnosticarlos y, en términos generales, contribuir a una discusión que tendría que facilitar su solución. Por encima de todo, una política ilustrada necesita elevar las opciones de gobierno a un contexto de ideas, programas electorales y medidas concretas que, respetando los principios de la convivencia, permitan llegar a soluciones. La aportación más importante de Pedro Cerezo se encuentra en el estudio de la obra de Ortega. La voluntad de aventura (1984) marcó un periodo de mayor interés por parte de los filósofos profesionales. Ahora, José Ortega y Gasset y la razón práctica recoge un conjunto de trabajos que ha publicado a partir de 1984. Los textos abundan en el interés por Ortega como pensador político y moral. Un último trabajo, Significación de Ortega en la cultura española, mantiene que la aportación más importante de Ortega se encuentra en su obra política. Es interesante la visión, por otra parte acertada, de Ortega como autor no doctrinario, es decir, no identificado con fórmulas preconcebidas, sino partidario de que la sociedad descubra en cada momento modos de organización que funcionen a la hora de solucionar los problemas comunes. Este es uno de los mayores aciertos de Ortega. No se trata de soluciones concretas, sino de la defensa de la validez de cualquier solución que respete la deliberación, las libertades y la posibilidad de contar con una E opinión pública informada. Desde este punto de vista, una sociedad debe tener en cuenta la aportación de los intelectuales para poder situarse en política. Y efectivamente, Ortega es ejemplar en este sentido. A partir de estos planteamientos, se puede percibir el interés del momento presente. España se enfrenta a problemas puntuales y puede recurrir a Ortega para pensarlos. Por ejemplo, los particularismos regionales. Hay otras dificultades, como la pura incompetencia o venalidad de los políticos, que se puede entender, según Ortega, como falta de nivel de la sociedad. A ello hay que añadir que nos encontramos en una situación distinta en otras cuestiones. Hay dificultades que remiten al problema de la globalización, que atenta contra la noción clásica de soberanía nacional. Esta es la gran asignatura pendiente en la hora actual. Los políticos deben encontrar las soluciones y los filósofos deberán explicarlas y justificarlas. La aportación tardía de Ortega y sus reflexiones sobre Europa son especialmente importantes, pero es claro que, aun conociendo el proceso de globalización, este ha rebasado con creces lo previsto y está transformando la conciencia política. En este libro de Pedro Cerezo se encuentra una buena, docta, clara y en definitiva fiable reconstrucción sobre todo de las posiciones políticas y éticas de Ortega hasta La rebelión de las masas, pero su mayor interés reside en la tesis implícita y acertada de la relevancia de la reflexión política para el funcionamiento de un Estado moderno. JAIME DE SALAS Asignatura pendiente Valiosa aportación