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Libros 12 AL PASO EL LIBRO DEL FÚTBOL IGNACIO RUIZ QUINTANO l enterarse de que la Noche de los Libros (jo, qué noche) coincidiría con el Madrid- Barcelona de Copa de Europa, el director general del Libro y sus circunstancias, don Rogelio Blanco, tuvo una salida españolísima: Que cambien el partido. Ahí tienen ustedes a un español bragado. En competencia con el duelo Cristiano- Messi del Bernabéu, don Rogelio, que se llama como el médico de cabecera de José Tomás, había montado una charla de vieja junto a la lumbre del sensibilísimo poeta García Montero. Ahora, cuando te subes a un Ave (el tren botijo de la posmodernidad) te encasquetan un librillo ferroviario prologado por García Montero, de quien uno admira su capacidad para extraer de los caminos de hierro moneditas de oro, algo que yo no he conseguido ni cuando el Ave llega tarde y te devuelven el importe del billete, porque la ganancia no compensa la lata del trámite. Pocos poetas, sin embargo, han prestado atención a los propios viajeros, con sus expectativas y sus problemas escribe García Montero en su prólogo ferroviario Todas las maletas se parecen, nos homologan, sobre todo en la ignorancia de quién detenta el poder. ¿Otro que no sabe el significado de la palabra detentar Quia. El escrito abunda en imágenes preñadas de saudade: Los pasajeros más afortunados... podían observar los campos de labranza y cómo los trabajadores dejaban a un lado los aperos para saludarles ¡Cielos, los aperos! Al final de la lectura, García Montero revela que es jurado del premio ferroviario cuya piñata se ha derramado sobre las testas de Molina Foix, por un relato según el cual Sixto se alejó por el pasillo y de Benítez Reyes, por un poema en que los sombreros vuelan como en Muerte entre las flores. Y la gente, viendo el fútbol. A VIDAS IMAGINADAS CUENTOS RUSOS FRANCESC SERÉS Mondadori. Barcelona, 2011 225 páginas, 17,90 euros sobresalientes: el dominio del cuento y la construcción irónica de sus libros, puesto que ponen en marcha un dispositivo satírico en el que el humor no es ácido, aunque tampoco benevolente. Como es inevitable en una colección de tantos relatos, hay tres o cuatro que desmerecen de la calidad del conjunto. Pero en el caso de Serés considero más justo decirlo de otro modo: es tanta la calidad de casi todos, que unos pocos no están a igual altura, y se nota mucho. Ocurre cuando la tesis sostenida domina el cuento borrando los matices, como le ocurre a El camino ruso o cuando se atiene a una convencional historia como el amor vivido por La campesina y el mecánico Pero son excepciones. Los mejores son los que ponen en funcionamiento la sátira por medio del humor negro. Así, las reacciones del astronauta que ha quedado en una órbita sin retorno por una avería de programación y que echa al traste toda la grandeur revolucionaria El hombre más solo del mundo Con frecuencia, es la parodia la que sustenta la deconstrucción del mensaje soviético; por ejemplo, en el cuento dedicado al espionaje en la guerra fría con la perplejidad con la que un infiltrado en Omaha que lleva años preparándose como espía doble vive la caída del Muro de Berlín en 1989. El título del cuento, ¡La madre que los parió! habla por sí solo, con la pregunta subsiguiente del espía que el lector imagina: Y ahora, ¿qué? No oculta esta tonalidad irónica la eficacia con que Serés se enfrenta a otras duras realidades de la vida soviética, como es el caso de la fina sensibilidad con la que La transparencia del mal narra el regreso de dos viejos a una aldea junto a la central desmantelada de Chernóbil, a la que ha sido siempre su casa y en la que se obstinan en vivir, contra todo consejo y esperanza. A través de tonalidades diferentes, Serés logra que su desmontaje de las mentiras oficiales, fijándose en detalles aparentemente menores, se dote de una particular percepción plagada de inteligentes situaciones que lo confirman como buen escritor. J. M. POZUELO YVANCOS Espía doble rancesc Serés, que consiguió el pasado año con este libro el Premio de la Crítica en narrativa catalana, ha ideado un dispositivo muy original que proporciona unidad a los veintiún cuentos que lo componen. Imagina una antología de cinco autores rusos dos mujeres y tres hombres a los que habría seleccionado y publicado originariamente en catalán, vertidos ahora al castellano por una traductora asimismo imaginaria, Anastasia Maxímovna. Formalmente nada se diferencia de una antología al uso, con prefacio de la traductora y nota introductoria del propio Serés. Cada autor está precedido por una nota biobibliográfica, en la que alguno de los datos o títulos de los libros F (por ejemplo, La Perspectiva Nevski podría ser demasiado corta) hacen asomar ya la ironía presidida por un juego supuestamente metaliterario que nada tiene de tal. Todos los relatos tratan de anécdotas ocurridas a gentes del pueblo ruso entre finales del siglo XIX y nuestros días. Casi todos, sin embargo, están centrados en la deconstrucción impía de la epopeya comunista, que se va recorriendo desde diferentes lados, siempre haciendo ver el contraste enorme entre los ideales de justicia e igualdad proclamados por la ideología oficial y la miserable realidad de mentiras que escondía. Serés, que es narrador joven (nacido en 1972) comparte con escritores catalanes de una generación inmediatamente anterior, como Quim Monzó y Sergi Pàmies, dos rasgos Serés (arriba) evita la nómina oficial de autores rusos, que encabezan Tolstói y Dostoievski (abajo) y se inventa obras de cinco nuevos escritores