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SÁBADO, 26 DE MARZO DE 2011 abc. es ABC cultural 33 A la izquierda, Fumées de Ángela Leccia. Bajo estas líneas, obras de Laszlo Moholy- Nagy, Claude Lévêque, J. A. Sistiaga y Roman Signer como metáfora de lo sublime La metáfora floral sigue siendo uno de los principales temas de la retórica de los espectáculos de fuego indica Michaud) y fijándose en la inmovilidad de la toma, que desarrolla así un efecto de brote donde los fuegos artificiales, al ser lanzados contra la bóveda celeste, descubren la imagen desmultiplicada. Muy cerca, el audiovisual Feuerwerk (2000) de Helga Fanderl, es la única deriva política de la muestra, que celebra el levantamiento revolucionario de 1789. Entre las grandes instalaciones destacan las recientes esculturas de luz del británico Anthony McCall, que ocupan los 1.000 m 2 de la sala 1 B con cuatro obras que dibujan el suelo mediante luces proyectadas en el techo. En 1980, en la película Untitled (Gunpowder Work 1) Ana Mendieta grabó su silueta con marcas a fuego en la tierra y velas encendidas en la oscuridad, a la manera de petroglifos neolíticos que aquí respiran un sutil aroma intemporal. Otras piezas parten de supuestos más anecdóticos con audio o vídeo (Rui Toscano, Yoko Ono, Anri Sala... que reclaman una larga visita. La exposición tiene un claro sentido didáctico y se estructura en numerosos grupos temáticos para desarrollar un discurso fácilmente digerible por todos los públicos. ÁNGEL A. RODRÍGUEZ LAS NOCHES ELÉCTRICAS COLECTIVA LABoral. CAMINO AL ÉXITO A lo grande alma al pintor. Después está Picasso omnipresente (expone un buen ejemplar Artur Ramon Art) o el provocador manojo de penes y dedos de Tracey Emin. Al poner la atención (que es poner el acento, volverse hacia en las obras en sí, y en cómo le hablan al espectador de su propio vivir, pueden hacerse descubrimientos sorprendentes, como la serie de fotografías de un desconocido americano que representan en 1870 a un mimo ensayando distintos gestos, y de una modernidad adelantada a su tiempo; o el Don Quijote y Sancho Panza que expone Whitefield Fine Art, y que es una de las primeras reproducciones del personaje cervantino, dicen en esta galería, que anteriores a las españolas. La obra, de 1830, se atribuye al entorno de los hermanos Le Nain, al primer naturalismo francés. Don Quijote aparece retratado como un hombre mayor de ojos tristemente cuerdos, que lleva la armadura desajustada, como si fuera prestada. Al salir de TEFAF por el mismo hall enmoquetado que es en realidad una encrucijada de dos caminos el visitante puede echar la vista atrás y contemplarlos ambos a lo lejos. Por un lado está el mercado del arte, que se recupera a nivel global, con China avanzando fuerte (le ha quitado el segundo puesto al Reino Unido) y los bolsos de Chanel, y los cheques extendiéndose. El visitante puede pensar que un bolso de Chanel es indudablemente atractivo, pero su belleza es estética, no tanto artística en sentido estricto. La belleza artística no es solo decorativa, sino que se extiende hasta tocar los conflictos más profundos del sentir humano. En medio del primer camino de ostentación siempre se cuela la humanidad: un anciano millonario en silla de ruedas apenas puede sostener en la mano temblorosa la servilleta del suntuoso catering. Esta humanidad trágica forma parte del segundo camino, que se impone: el sendero contenido en la imperecedera belleza artística. PALOMA TORRES TEFAF 2011 (XIV EDICIÓN) Maastricht (Holanda) China frente a Europa Gijón. Los Prados, 121. Comisarios: P Michaud, L. Le Bon y -A. B. Weil. Http: www. laboralcentrodearte. org Hasta el 12 de septiembre l terminar de escribir estas líneas, ya se conocen las primeras ventas de TEFAF, la feria de arte y antigüedades considerada la más influyente del mundo. Como si de los resultados de la quiniela de fútbol se tratara, se informa de la buena marcha del primer fin de semana: galería Landau, excepcional escultura en madera de olivo Pájaro lunar (1945) de Joan Miró, vendida por cinco millones de dólares. Tres puntos parece que debería anotarse al lado. La entrada enmoquetada de esta feria maravillosa es en realidad una encrucijada desde la que se pueden emprender dos caminos distintos: uno es el que va desde la obra hacia el exterior; el otro, el que recorre la distancia entre la obra y el interior del espectador (Amos Oz identificó dos dimensiones similares en la obra literaria) En TEFAF, el primer camino está empedrado de champagne y tacones altos, sembrado de esperanzas de venta y adornado con la historia externa de A Retrato de un hombre de Rembrandt cada pieza (a veces hermosas, a veces rocambolescas, y en ocasiones sospechosas) El segundo camino está formado por las obras en sí mismas y por su calidad (es rigurosa la selección del comité de expertos, y de cada stand primorosamente iluminado se desprende seriedad) Desde el neolítico hasta nuestros días, TEFAF permite recorrer la sensibilidad cambiante de las épocas, pasando, por ejemplo, por los dos lienzos de Murillo expuestos en Caylus (una virgen dolorosa y un ecce homo magnífico, ya vendidos) por Renoir, o por el Retrato de un hombre, de Rembrandt, que es la pieza más cara de la feria (unos 33 millones de euros) Representa a un sujeto con las manos en la cintura y un aire entre insolente y temeroso, que no desea entregar su Sensibilidad cambiante Palacio de Congresos y Exposiciones MECC. Http: www. tefaf. com Hasta el 27 de marzo