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SÁBADO, 12 DE FEBRERO DE 2011 abc. es ABC cultural 25 Q uizás la tarea más urgente a la que debemos enfrentamos los europeos es la de prepararnos a vivir en un mundo en el que Europa no solo no tendrá un papel hegemónico como en los últimos quinientos años, sino que, según los datos de crecimiento y desarrollo mundiales, su papel será cada vez más insignificante. Urge, por lo tanto, abordar el porvenir de la Unión Europa (UE) analizar las formas en las que el orden internacional puede afectarnos negativamente, y plantear fórmulas mediante las cuales Europa pueda alcanzar mayor relevancia. Por ello, la iniciativa de la Academia Europea de Ciencias y Artes de invitar a destacados expertos a tratar este asunto y publicar sus investigaciones es especialmente oportuna. Según se explica en esta obra, en el siglo XXI Estados Unidos seguirá siendo una superpotencia, China se convertirá en la primera potencia económica, y la India, Brasil y otros países emergentes, se situarán entre las primeras economías y exigirán mayor poder político, acapararán más recursos naturales y tendrán la mayor parte de la población del planeta. te. Resulta paradójico que, a pesar de que es la mayor economía del mundo, el segundo bloque comercial, y la segunda fuerza militar, ningunear a Europa nunca ha sido tan fácil ni ha salido tan barato, como observa José Ignacio Torreblanca. Estados Unidos, Rusia y China lo han hecho en varias ocasiones a lo largo de los últimos años. La razón principal es que su poder está muy fragmentado. La UE ha desarrollado poderosos y eficaces medios para su proyección exterior desde el Tratado de Lisboa. Sin embargo, su puesta en práctica está siendo lenta y requiere mejor coordinación y mayor politización de la acción exterior, como recomienda José María de Areilza. Con respecto a la seguridad en un mundo tan repleto de amenazas, la cuestión principal sigue siendo que no hay una visión europea de la seguridad colectiva, sentencia Florentino Portero. ¿Y España? Para España Europa fue la solución a gran parte de sus problemas históricos, y ello explica lo positiva que ha sido para el país su trayectoria como miembro de la Unión Europea. Pero, como analiza Charles Powell, España no ha logrado consolidar su posición como una de las cinco grandes naciones de la UE, y de ser el modelo del efecto transformador que puede tener la UE sobre sus miembros, ha pasado a ser un ejemplo de los males europeos. La melancolía que produce este pormenorizado análisis de la actual situación de Europa queda compensada por las conclusiones. A pesar de sus pasivos, la Unión Europea sigue teniendo poderosos activos, y, si se siguen las recomendaciones finales que hacen los autores de esta obra, Europa aún está a tiempo de recobrar su destino. JULIO CRESPO MACLENNAN Recobrar su destino EL FUTURO DE EUROPA EUROPA DESPUÉS DE EUROPA Occidentalización Ante este panorama, Europa corre el riesgo de ser simplemente libre y feliz como Suiza, según explica el coordinador de este volumen, Emilio Lamo de Espinosa. Disfrutará de un alto grado de desarrollo, pero su papel en el ámbito global puede ser irrelevante. Por otro lado, goza de una ventaja, y es que la occidentalización del mundo es irreversible, se ha impuesto un acquis occidentale, como señala Lamo: la democracia, el mercado y la ciencia son las tres palabras clave para todo país que quiera desarrollarse. El problema de la economía europea es el de la elevada intervención y la pér- EMILIO LAMO DE ESPINOSA (COOR. Academia Europea de Ciencias y Artes. Madrid, 2010. 619 páginas, 14 euros dida del espíritu trabajador de sus ciudadanos. Europa es muy vulnerable desde el punto de vista energético, pues no es autosuficiente, y ha asumido el difícil reto de liderar la lucha contra el cambio climático. Especialmente preocupantes son las perspectivas demográficas, en las que la baja natalidad y el envejecimiento harán que los habitantes de la UE sean tan solo un 8 por ciento de la población mundial a mediados de este siglo. Con respecto al papel de Europa desde el prisma político y diplomático, la situación dista mucho de satisfacer las expectativas de los europeos. Como explica Javier Noya, la Poder blando UE es identificada con el llamado poder blando una forma más sutil de influir en las relaciones internacionales mediante una política exterior basada en valores, la atracción de su cultura y la ayuda al desarrollo; sin embargo, no está dando los resultados esperados, entre otros factores por el liderazgo gris que tiene la Unión Europea actualmen- La última oportunidad Peligro de irrelevancia Europa puede ser libre y feliz como Suiza, señala el coordinador de esta obra, Emilio Lamo de Espinosa (a la derecha) pero corre el riesgo de perder cada vez más influencia en el ámbito global ES EL AÑO en el que se firmó el Tratado de la Unión Europea. Hoy debe replantearse su eficacia ante países emergentes como India y China. Arriba, la bandera de la UE y de sus 27 estados miembros 1992 Grandes desafíos Javier Noya, Florentino Portero y Charles Powell (a la izquierda) son algunos de los autores que colaboran en el volumen, donde se abordan cuestiones como la economía y la seguridad colectiva