Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Libros 20 SUICIDIOS EJEMPLARES ANAQUELES SIN DUEÑO PEDRO A. GONZÁLEZ MORENO Premio Alfons El Magnànim Hiperión. Madrid, 2010 89 páginas, 9 euros COMO UN ESPÍRITU LA VÍSPERA DE SANTA INÉS e vez en cuando, la poesía nos regala de un libro que nos sorprende, nos emociona y nos produce un gran gozo estético. Es el caso de Anaqueles sin dueño, galardonado con el Premio Alfons el Magnànim Valencia de Poesía en Castellano. Se trata del quinto poemario de Pedro A. González Moreno (Calzada de Calatrava, Ciudad Real, 1960) que antes había publicado Señales de ceniza (1986, Premio Joaquín Benito de Lucas) Pentagrama para escribir silencios (1987, Accésit del Premio Adonais) El desván sumergido (1997, Premio Francisco de Quevedo- Villa de Madrid) y Calendario de sombras (2005, Premio Tiflos) de los que puede leerse una buena muestra en la antología La erosión y sus formas (1986- 2006) aparecida en 2007. También ha publicado ensayos, una novela y un libro de viajes. D plado desde una perspectiva existencial y estética a la vez: Un cuerpo, cuando cuelga de la soga, refleja en su siniestro balanceo una violenta negación del mundo, pero también irradia una turbia y excéntrica belleza De ahí que pueda hablarse de suicidios ejemplares. Pero lo más importante es el extraordinario vigor de esta poesía, caracterizada por la palabra precisa, la imagen deslumbrante, la música acompasada y el gran rigor constructivo de los poemas, con unos finales siempre contundentes. El volumen presenta una cuidada y sabia estructura, que yo me atrevería a calificar como sinfónica y arquitectónica, pues consta de un prólogo y un epílogo escritos en cursiva una presentación general Estantería una obertura en cinco partes Anaqueles sin dueño y, como cuerpo central, cinco grandes movimientos o baldas con cinco poemas cada una, todos ellos encabezados por una cita significativa del autor en cuestión que desarrollan los motivos enunciados en la obertura, glosan las citas y presentan una serie de motivos y elementos recurrentes. El resultado es un libro de una gran densidad de pensamiento y una gran tensión expresiva, lleno de antítesis y paradojas, originales comparaciones Una belleza tan insoportable y turbia, como el gesto (nunca fue más grotesca la elegancia) de ahorcarse con sombrero imágenes insólitas Hay casas que se quedan vacías mucho antes de ser abandonadas, que nacen ya con cierta vocación de intemperie... e inquietantes observaciones. Poesía de alto vuelo. LUIS GARCÍA JAMBRINA JOHN KEATS Trad. de L. A. de Cuenca y J. Fernández Bueno Reino de Cordelia. Madrid, 2010 112 páginas, 8,95 euros Tensión expresiva Siniestro balanceo Su nuevo título está centrado en la muerte de varios poetas y escritores suicidas muy conocidos y en la posible vinculación de ese acto final literalmente, la última voluntad con la esencia de su obra literaria. Por sus anaqueles desfilan José Agustín Goytisolo, Dylan Thomas, Celan, Sylvia Plath, Alejandra Pizarnik, José A. Ramos Sucre, Alfonso Costafreda, Marina Tsvietàieva, Anne Sexton, Alfonsina Storni, Mário de Sá- Carneiro, Salgari, Virginia Woolf, José Asunción Silva, Gabriel Ferrater, Horacio Quiroga, Maïakovsky, Hart Crane, Gérard de Nerval, Pavese, Antero de Quental, Florbela Espanca, Leopoldo Lugones, Georg Trakl y Larra. Pero más allá de los nombres nos ofrece una reflexión sobre la muerte y el sentido de la vida y de la poesía. Es el suicidio, en fin, contem- l más clásico de mente descritas aquí. Pero su los poetas ro- carácter romántico no se limimánticos ingle- ta al asunto ni al tratamiento, ses si no, tam- sino que su base es la realidad bién, el más mo- de la imaginación que lo enderno reúne, vuelve y, en concreto, el sueño en una obra mucho más am- y el ensueño que son quienes plia que su breve vida, el re- posibilitan y potencian su pertorio de temas que el ro- existir. Albert Béguin dedicó manticismo generó. En John todo un hermoso libro a ello. Keats (1795- 1821) está muy Y, en La caída de Hiperión bien representado el imagina- Keats pone en boca de Moneta rio que los románticos britá- la afirmación de que el poeta nicos se hicieron de lo griego no es más que un soñador. y del mundo medieval: sobre Palabras que harán suyas, todo, de sus castillos, fantas- modificándolas, Pessoa, para mas y leyendas que pueblan quien el poeta es un fingidor, sus líricas baladas, a las que y Sophia de Mello Breyner AnLa víspera de Santa Inés se su- dressen, para quien el poeta es ma con su retablo de estrofas un escuchador. spensarianas, con ecos de Chaucer, recorridas por mul- Clima de misterio titud de asociaciones sinesté- Pero volvamos a la fecha de sicas, en las que el tratamien- composición: a varios meto barroco de los cinco senti- ses después de la escritura dos se superpone a casi toda de sus grandes odas, y de su la panoplia temática medieval. conversación con Coleridge, Escrito en enero de 1819, Keats mantiene en este texto coincidiendo con la festividad la sensación poética pero de la santa, que se celebra el difumina la sensación me 21 de ese mes, este texto rinde tafísica La Hélade de Keats culto tanto a la religión como parece haber dejado paso a a la sensualidad. Por eso po- una visión cristiana mediedría verse en él una síntesis de val, hecha a partir de la lesu doble sistema de creencias: yenda relativa a una santa, una fusión de la Psique paga- muerta en las persecuciones na y de la santa de Diocleciano, cristiana, prosobre la que no EL CARÁCTER tectora de los deja de proyecROMÁNTICO adolescentes, DEL TEXTO NO SE tar imágenes de y c u yo p o d e r LIMITA AL TEMA. su visión de la mágico sirve de Psique. SU BASE ES LA marco mítico a El resultado REALIDAD DE LA es un extraorla secuencia de IMAGINACIÓN acciones ópticadinario poema E narrativo, en el que hay partes dialogadas, preciosismo léxico, clima de misterio y una absoluta maestría formal, que recoge la triple división keatsiana expuesta el 13 de marzo de 1818 en una carta a Benjamin Bailey: esto es, que las cosas etéreas pueden ser reales bajo tres denominaciones diferentes: cosas reales, cosas semirreales y cosas irreales A ello parece ajustarse su visión del amor y de la muerte aquí. Algunos estudiosos suponen que sus fuentes más directas fueron Romeo y Julieta, de su adorado Shakespeare, y Anatomy of Melancholy (1621) de Robert Burton. Las 42 estrofas que lo integran reflejan los contrastes que hay en su contenido y que son por completo acordes con el pensamiento poético de Keats elaborado a partir de noviembre de 1817, cuando, en una carta al ya citado Bailey, habla de la verdad de la imaginación y dice que cuánto ésta concibe como belleza tiene que ser verdad existiera o no antes En términos similares se expresa en otra, del 21 de diciembre de ese mismo año, dirigida a sus hermanos George y Thomas, en la que afirma que la excelencia de todo arte reside en su intensidad capaz de hacer desaparecer todo lo discordante, por estar en estrecha relación con la belleza y la verdad Keats percibía Belleza y verdad