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Libros 14 VENTANAS DE PAPEL JOSÉ LUIS GARCÍA MARTÍN PEARSALL SMITH o abundan los escritores cuya obra completa puede leerse en una tarde, pero cuya lectura dura toda la vida. Logan Pearsall Smith es uno de ellos. Nació en Estados Unidos, pero por vocación y devoción fue ciudadano inglés. Sus hermanas se casaron con dos de las figuras más notables del siglo XX: el filósofo Bertrand Russell y el historiador del arte Bernard Berenson. Al contrario que sus ilustres cuñados, no quiso ser una figura pública. Vivió ocultamente, dedicado a sus erudiciones y a anotar, muy de tarde en tarde, ironías, entusiasmos y desencantos. Para quitarles importancia, tituló Trivia, trivialidades, a estas reflexiones suyas. Comienzan hablando de las cosas que crean en él una ilusión de felicidad: Los jugadores de críquet en el parque, los campesinos recogiendo el heno al sol del atardecer, las pequeñas barcas que navegan empujadas por el viento... Leyéndole aprendemos que el reino luminoso de la felicidad no se esconde en mares lejanos o tras montañas inaccesibles sino que está muy cerca: Ciertos caminos forestales cubiertos de hierba parecen llevar allí; los pájaros del bosque hablan de ello entre los árboles Muy cerca, al alcance de la mano, pero en un valle inencontrable. Ensayos mínimos, relatos en embrión, apuntes costumbristas, notas de diario, las anotaciones de Logan Pearsall Smith oscilan entre diversos géneros para acabar desembocando en el aforismo, que él define como las almendritas saladas, no azucaradas, del banquete de la razón Con el título de Todas las trivialidades (Trabe) Héctor Blanco acaba de traducir, si no la obra completa de Logan Pearsall Smith, sí la parte de su obra que ha resistido el paso del tiempo, que ha suscitado desde sus inicios en 1902 la devoción de los lectores más inteligentemente alerta. Lo que me gusta de un buen escritor no es lo que dice, sino lo que susurra escribe, y él no alza la voz, no se pone solemne, jamás pierde las buenas maneras aunque enuncie las más desoladoras verdades. Quizá por eso nunca nos cansamos de escucharle. N l club de los optimistas incorregibles se desarrolla en París entre 1959 y 1964 y, si he elegido esa época, es para que el Mayo del 68 y todas las imágenes que conlleva no me parasitaran. Me pareció más interesante trabajar sobre las premisas del 68 que se encuentran en estado latente en la novela. El Mayo del 68 acompaña la evolución de las sociedades occidentales contemporáneas en tres puntos importantes: el triunfo de la sociedad de consumo, la emancipación de la mujer y la afirmación de lo personal y del individuo sobre el colectivo. La descolonización y las guerras de Argelia y de Vietnam no eran entonces más que renaceres de una época pasada que había que saldar para entrar en la época moderna. La novela es un fresco que narra el advenimiento de la sociedad de consumo con la aparición de la distribución a gran escala y del crédito fácil. La familia Delaunay- Marini abre una tienda de electrodomésticos con un éxito fulgurante. El negocio lo va a dirigir la madre del protagonista, que da prioridad a su carrera profesional en vez de a sus hijos. Una empresaria no era muy habitual entonces. Ella vive a diario la emancipación de la mujer. Su marido la vivirá con más dificultades. Es el final de la familia tradicional y desemboca en un divorcio difícil que a los hijos les costará mucho aceptar. Debido a la desintegración de su familia, Michel se busca otra de sustitución frecuentando a los refugiados de Europa del Este que ha conocido en el bar donde va a jugar al futbolín después del instituto. Ellos todavía tienen valores humanos, sentimientos, principios y una moral: cosas de otra época que están desapareciendo. Estos exiliados son hombres que han perdido la fe en su ideal. Puede decirse que el siglo XX es el siglo de las ilusiones. Se creyó que existían soluciones colectivas para resolver los problemas del hombre. Nadie puede decir que el socialismo y después el comunismo no sean unas ideas generosas. Desgraciadamente, en todas partes acabaron en dictaduras, juicios políticos, campos de internamiento y ejecuciones, y el Mayo del 68 E Refugiados del Este El fracaso de los ideales En El club de los optimistas incorregibles Premio Goncourt des Lycéens 2009, Jean- Michel Guenassia retrata la antesala de Mayo del 68. Un cambio de sociedad y de mentalidad. Un cambio de época no hizo más que constatar ese fracaso; el último intento utópico del maoísmo termina hoy, tras décadas de masacres, en una apología del capitalismo desmedido, y los avatares de la Banda de Baader, de las Brigadas Rojas o de otros movimientos ultras y radicales han demostrado la imposibilidad de una evolución social o política nacida de la violencia. Lo que queda de esa época es una desconfianza hacia la política de derechas e izquierdas. Si la política no puede hacer nada por nosotros, cojamos las riendas de nuestro destino. Ya no hay un futuro colectivo sino individual. En los años setenta se desarrollan de forma espectacular los mo- vimientos asociativos y alternativos y las organizaciones no gubernamentales, en las que se implican masivamente los ciudadanos en todos los países y pueden influir en el curso de las cosas. El club de los optimistas incorregibles es una novela sobre la traición, pero ante todo, sobre el fracaso de los ideales. RICARDO PIGLIA Blanco nocturno 2 edición inmediata La tan esperada novela del mayor autor argentino actual ANAGRAMA TRADUCCIÓN DE NEWS CLIPS