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Libros 20 LA VOZ INTERIOR ÚLTIMAS CARTAS (1532- 1535) alcanza su mayor libertad al ser fiel a su conciencia. Moro, autor de una famosa Utopía, fue un espíritu sosegado, estudioso y defensor del catolicismo; también, un atizador de herejes (el creciente protestantismo) desde una creencia sin fisuras. Trabajó para el Rey desde 1518 y a los cincuenta y cuatro años, aduciendo problemas de salud, se retiró a su casa de Chelsea para dedicarse a las Humanidades y al diálogo con Dios. No podía imaginar que Enrique VIII, al que tanto parece amar como temer, iba a acabar con su vida. Moro no expresó su desaprobación del documento, porque sabía que no saldría vivo de hacerlo. Si lo juraba, ganaba su vida pero perdía su alma y la fidelidad a su conciencia; si no lo hacía, perdería la cabeza pero salvaba su conciencia. Fiel al Papa, piensa que no puede servir a dos autoridades. La lucidez con que desarrolla esta actitud convierte algunas de estas cartas en uno de los testimonios más relevantes de la lucha de una conciencia por su libertad y dignidad frente al poder. Moro afirma que cada cual puede creer en lo que quiera (como en su Utopía) y que no se entromete en la conciencia de los otros. Es cierto, fue un hombre no exento de contradicciones, porque no siempre había actuado igual. Silva piensa que fue un mártir del derecho a seguir la voz interior y suprema de la conciencia frente a cualquier poder que busque suprimirla algo en lo que han estado empeñados en el siglo XX todos los Estados totalitarios. El valor más radical de Moro quizás resida en su fidelidad a su conciencia y en su serenidad, que viene de su fe en valores ultraterrenos. Un librepensador habría defendido su conciencia en nombre de la libertad del individuo; Moro lo hace apoyado en la fe en Dios y en que su razón le conduce a creer en esa única verdad trascendente. Si fuera sólo un hombre de fe la importancia para la posteridad sería inferior; pero no sólo no quiere cometer perjurio sino que rehúsa ir contra su conciencia, y la conciencia es un elemento que abre las puertas de la modernidad, aunque ya se encontrara en los últimos días de Sócrates. JUAN MALPARTIDA Lucidez y serenidad DEUDA BUDISTA SOSEKI, INMORTAL Y TIGRE SORPRESAS TE DA LA VIDA EL VERANO DE LA NUTRIA TOMÁS MORO Edición de Álvaro Silva Acantilado. Barcelona, 2010 240 páginas, 24 euros FERNANDO SÁNCHEZ DRAGÓ Planeta. Barcelona, 2010, 352 páginas, 19 euros T omás Moro (1478- 1535) perdió la vida por salvar su conciencia. El litigio de Enrique VIII con el Papado situó al recién jubilado canciller y humanista ante un dilema: la firma del juramento en el que se reconocía el repudio de Catalina, la boda con Ana Bolena y la ruptura con la jefatura eclesial de Roma, que convertía a Enrique VIII en jefe supremo de la Iglesia. Reformas morales, fuerte afirmación nacional y búsqueda de independencia respecto a Roma, están en la base de la Iglesia Anglicana. Estas cartas dirigidas a su familia, pero también a Erasmo, al Rey y a otros personajes de la Corte, son un testimonio admirable, de alguien que, al superar el miedo a la muerte, La serie de televisión Los Tudor recrea el reinado de Enrique VIII (arriba) a quien se enfrentó Tomás Moro. En la imagen superior, una escena de la serie ernando Sánchez Dragó, que aquí se muestra muy poco castizo y ha sacado lo mejor de su deuda budista, ha publicado Soseki, inmortal y tigre, una suerte de memoria novelada de un gato que se encontró y se llevó a convivir con él a Castilfrío de la Sierra, donde tiene una casa en cuyo jardín se encuentra una estatua de Buda. Que Sánchez Dragó escriba un libro sobre animales, sobre un gato, no es de extrañar, entra dentro de lo que imaginamos de él, de su conformación espiritual, pero que este libro esté escrito con una prosa ajustada, carente de gestos tendentes al barroquismo, y de continuas digresiones, sí es motivo de sorpresa. Y esto es, quizá, lo más llamativo de esta narración, lo primero que nos salta a la vista. Luego, la emoción de lo que ahí se cuenta nos embarga, pero esto llega después de esa sorpresa inicial, como si esta prosa hubiese querido tener una vocación de veracidad y no hubiese lugar a la digresión, que puede apartar de la contemplación pura. ¿Cómo es Soseki? es caritativo, amaba, quería ser amado e intentaba ser inmortal Todo esto nos lleva a pensar que aquí el narrador ha elegido, o ha sido el gato el que le ha elegido a él, una vía casi ascética para dar a entender la particular relación de este animal con su dueño. JUAN ÁNGEL JURISTO F MILAGROS FRÍAS XXI Premio de Narrativa Torrente Ballester Algaida. Sevilla, 2010 297 páginas, 20 euros U na famosa canción de salsa dice que la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida Suscribiría este aserto Clara, la protagonista y narradora de El verano de la nutria, quien, volviendo la vista atrás, nos cuenta lo que le sucedió cuando todo parecía estar bajo control: El trabajo en la agencia de traductores iba viento en popa, la relación con Nacho se consolidaba. Sentía una serenidad desconocida Pero resulta que un día su pareja la abandona y comienzan las dificultades económicas, si bien, gracias a un inesperado golpe de fortuna, consigue ir remontando el bache. Y, en estas, decide emprender un viaje vacacional a un destino aparentemente paradisiaco, pero que se convierte en un complicado y un punto trágico periplo, aunque también de crecimiento personal. Milagros Frías autora de La alambrada de Levi, entre otros títulos no solo consolida con esta novela sus indudables dotes como narradora, sino que nos sitúa en un relato de aventuras, absorbente de principio a fin, que, a la vez, plantea cuestiones merecedoras de reflexión: el miedo siempre acechante, la capacidad de superación en la adversidad, el imprescindible conocimiento de uno mismo... Y, planeando sobre la historia, los ecos de Conrad y Defoe, una buena compañía. CARMEN R. SANTOS