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lEcturas y rElEcturas rafael reig Alma y caparazón n uno de sus Comunicados de la tortuga celeste arremetía Andrés Ibáñez contra la literatura que se preocupa por los demás Lo importante, afirma, es el individuo. El camino libre e individual ¿O es que acaso somos hormigas? No sé si seremos hormigas, pero siempre he creído, como Unamuno, que el propósito de la vida es hacerse un alma (no la traemos de fábrica) en lugar de un caparazón de tortuga (por muy celeste que sea) Sin los demás, a mi modo de ver, no es posible construirse un alma que merezca ese nombre. Para Ibáñez, en cambio, tanto interés por los otros desemboca en el homo sovieticus, el fin del mundo, el fin de la civilización, el fin del hombre ¡Barástolis, qué carácter! En España inteligible, recuerda Julián Marías (que no era, por cierto, bolchevique) el momento en que el Don Juan de Zorrilla suplica perdón de rodillas al Comendador y le confiesa que siente miedo de la condenación de su alma. El Comendador responde con los dos versos más feroces, implacables y pétreos que se han escrito en nuestra lengua (según los juzga Marías) ¿Y qué tengo yo, don Juan, con tu salvación que ver? Como apostilla Marías: ¿Qué tengo yo que ver con tu hambre, con tus inquietudes, con tus dudas, con tus afanes, con tus diferencias? Por eso Marías considera al Comendador el hombre de derechas químicamente puro, con bastantes virtudes, pero de feroz insolidaridad La persona de izquierdas se caracteriza, para Marías, por la solidaridad y porque siente que todo va con él le implica. mr. scrooge. Ibáñez expone una ética implacable (químicamente pura) que a mí me recuerda a Mr. Scrooge mucho más que a Mr. Pickwick: No le debemos nada a la sociedad. Si hacemos bien nuestro trabajo y pagamos nuestros impuestos, la sociedad no tiene derecho a exigirnos nada más Yo en cambio creo que la salvación, la libertad o el dolor de los demás sí tienen que ver conmigo, y considero que debo algo a los otros (pero yo sí soy bolchevique) Vale, Ibáñez y yo no estamos de acuerdo, pero lo que me pregunto es qué pinta la literatura en todo esto. Se torea como se es decía don Juan Belmonte, así que el compromiso en literatura no es optativo. Depende de cómo sea cada uno. La derecha químicamente pura escribe (mejor o peor) sin compromiso, es ese arte deportivo y deshumanizado que propugnaba Ortega; la izquierda escribe (mejor o peor) literatura comprometida. Pero la opción es ética (y previa) no literaria. Hasta ahí, todo está claro. Si uno E no cree en el compromiso (personal y ético) y si la idea de ser útil a la sociedad le parece (como a Ibáñez) una patochada cursi y pasada de moda pues su literatura no será comprometida, faltaría más. Podrá ser gran literatura (tal vez) igual que una novela comprometida podrá ser un churro. Lo único que embarulla las cosas es el tópico del compromiso con uno mismo Mi compromiso como escritor es un compromiso conmigo mismo, con la realidad y con las palabras, con el arte y con la belleza. Este compromiso va mucho más allá de la política o de los problemas sociales Ya lo creo: hasta Sebastopol (pero a paso de tortuga) relación de pareja a solas. Como dice mi amigo Constantino Bértolo: los compromisos necesitan a otro, a alguien que pueda reclamar su cumplimiento. Si no es ante los demás, ¿dónde narices hay compromiso? Suena tan estrambótico como decir que una relación de pareja a solas con uno mismo va mucho más allá del sexo o el amor. Es el que escribe el que se siente o no comprometido con los demás. Si lo está, sin duda lo trasladará a lo que escriba, salvo que se tome su literatura como una broma. Como decía el Humbert Humbert de Nabokov (que tampoco era, por cierto, bolchevique) para mí no hay remedio, salvo que se pueda probar que, in the infinite run importa un rábano que una niña norteamericana haya sido privada de su infancia. And if it can, then life is a joke y si se puede probar, entonces la vida es una broma. Personalmente yo no creo que la vida sea una broma. Ni la literatura. n prEocupados por los dEmás. ¿LItErAtUrA DE COMPrOMISO Sí O LItErAtUrA DE COMPrOMISO NO? rAfAEL rEIg CONtEStA A UN ArtíCULO QUE SEMANAS AtráS PUBLICó EN EStAS PágINAS ANDréS IBáñEZ (EN LA IMAgEN) aBcd C. DE LA SErNA