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UGO RONDINONE: EL PODER DEL ARTE ES QUE TE PONE EN ALERTA EL MUSAC CIERRA LA TEMPORADA CON UN BROCHE DE ORO: LA PRIMERA EXPOSICIÓN DEL ARTISTA SUIZO UGO RONDINONE EN ESPAÑA. SU REALIDAD SE TRASLADA AL CENTRO DE ARTE LEONÉS Y ENFRENTA AL ESPECTADOR CON EL TIEMPO DETENIDO UGO RONDINONE LA NOCHE DE PLOMO MUSAC. LEÓN AVENIDA DE LOS REYES LEONESES, 24 COMISARIO: AGUSTÍN PÉREZ RUBIO HASTA EL 10 DE ENERO DE 2010 UN BOSQUE DE REFERENCIAS. EN LA OTRA PÁGINA, RONDINONE EN LA SALA QUE ABRE EL RECORRIDO DE SU EXPOSICIÓN EN LEÓN. UNA LUZ ARTIFICIAL, LA DE LA BOMBILLA THE TWENTIETH HOUR OF THE POEM ILUMINA ESTA PORCIÓN DE NATURALEZA EN EL MUSEO Antes de comenzar nuestra conversación, Ugo Rondinone (Suiza, 1964) insiste en que recorramos juntos la muestra que le trae por primera vez a España en una individual: La exposición se distribuye en cinco salas, pero metafóricamente comparten un único color, el azul. El recorrido empieza con el blanco (los seis olivos milenarios que se acompañan de la bombilla gigante The Twentieth Hour of the Poem) fluye al negro (los inmensos lienzos sobre constelaciones) el gris (las gigantescas Scholar Rocks, en cemento, junto a minúsculos dibujos en yeso) y el azul (la chimenea Still. Life, de John Giorno) que se dispara en la sala de los vídeos (It s late... Rondinone, que pertenece a una muy laureada generación de artistas suizos nacidos en los años sesenta (Pipilotti Rist, Thomas Hirschhorn... recalca que, en cualquier caso, es necesario hacer una lectura global de la muestra. Todo está conectado, parece insinuarnos: Los árboles tienen más de 2.000 años explica y se acompañan de tierra de donde nacieron mis padres en Italia. Lo que me gusta de ellos es que son como una red hecha de viento y tiempo. Yo no he forzado nada En la segunda sala se exhibe el último de los cinco grupos de cuadros que he hecho hasta la fecha: paisajes, mándalas, horizontes, ventanas (en la siguiente estancia) y estrellas. Partir para regresar. Los títulos de mis pinturas apostilla siempre son una fecha, así que todos los grupos se convierten en una especie de diario personal. Los últimos han sido realizados a la par que las Scholar Rocks, que surgen de una nueva meditación sobre la Naturaleza. Es mi colección de piedras a gran escala, las que envuelven mi vida cotidiana El recorrido sigue con la chimenea en bronce de John Giorno su pareja sentimental y culmina en las seis proyecciones, en las que hombres y mujeres (del cine y de la vida real) alternan sus actividades anodinas, mientras su banda sonora se repite insistentemente. JAVIER DÍAZ- GUARDIOLA Pese a su escala, todo el conjunto rezuma una sensación de cercanía: Todo el mundo ha visto un árbol o una bombilla, una estrella o una ventana. Son cosas que uno siente muy cercanas. Y eso es lo que me gusta de mis obras: que, independientemente de su trasfondo cultural o social, le llegan a cualquiera. Para mí, es obligación del arte atraparte y pararte en seco. Estar delante de una obra de arte debe ser distinto a cuando te adentras en un libro. El poder del arte es que te pone en estado de alerta, que te absorbe sin que lo pienses. Es una cosa física y mental que te lleva a olvidar todo lo que te rodea La literatura rodea todo su imaginario. Sin ir más lejos, el título de la muestra es del alemán Hans Henny Jahann. Lo que me gusta de La noche de plomo es la situación humana que relata, con la que me identifico. La historia cuenta cómo un individuo entra en una ciudad desconocida una noche de invierno y se encuentra consigo mismo 20 años más joven y a punto de morir. Ambos permanecen juntos hasta que el yo joven muere. Es un reflejo de una cierta subjetividad. ¿Cómo es la suya? Tal y como la presento: Aquí les ofrezco esos árboles que marcan las relaciones con la historia de mi familia; aquí están mis diarios a modo de cuadros; está la chimenea de mi novio en Nueva York... Para mí, todas las obras requieren una razón personal pero, al mismo tiempo, albergan metáforas que son universales. ¿Cada paso cuenta? No sé si esta exposición es un paso más allá. Sí que es es una adición, porque también rescato cosas. Nunca hago grupos cerrados con las obras. Nunca digo: Ya he terminado con este conjunto sino que siempre puedo volver. Y mis combinaciones no son fijas: el payaso podría estar junto a los árboles o con la chimenea. Usted es un corredor de fondo. Su primera cita expositiva la celebró con 21 años. Las adiciones habrán sido numerosas. En los ochenta ni siquiera me consideraba un artista. Eran mis años formativos. Y con las obras empecé a finales de esa década, con esos paisajes que ya he mencionado. Fue una decisión de hacer algo personal, salir del estudio, ir hasta el paisaje y hacer un paisaje. Ése es el privilegio del artista: que tienes tiempo para pasarlo contigo mismo. Sigo sin trabajar con un ayudante. O sigo viviendo y trabajando en el mismo sitio. Creo que todo tiene que seguir siendo tal y como empezó: es una forma de reunir tiempo para mí. Por entonces, ya necesitaba que la obra siguiría existiendo independientemente de su creador. El tiempo es su obsesión... No. El tiempo es tan sólo la situación en la que vivo. Pero es una referencia. La referencia es el diario, mi vida personal. Ése es el anclaje a partir del que puedo partir y conectar. Símbolos que pueden tener una historia personal para mí, pero que no tienen por qué traducirse de igual forma para el público, aunque también sea su punto de arranque. En mi obra siempre permanece cierta conexión entre la vida normal mi vida cotidiana y la vida espiritual y de meditación. Obra inmensas, frente a otras diminutas; el universo frente al individuo, insignificante; lo privado y lo público... ¿Es un artista de contrastes? O de dualidades, no cabe duda. No creo en la energía absoluta. Si hago algo grande, también creo en algo muy pequeño. O si hago una exposición en blanco, la siguiente la haré en negro. Es simplemente para evitar las etiquetas y los valores. Antes me dijo que ésta era azul. Ahora no lo tengo tan claro. Es cierto que el color siempre es una referencia emocional. Y el blanco y el negro son sólo una formación fácil que distingue básicamente la forma de un objeto. El color puede ser infinito. El árbol podría ser amarillo... La decisión de poner blanco o negro es mucho más fácil. De lo contrario, tendría que pensar... También los materiales se cargan en su caso de significado. Los materiales siempre deben contar de partida la mitad de la historia. Si estas piedras gigantes estuvieran fuera de contexto, tendríamos una sensación urbanística de la Natu- LA REFERENCIA ES EL DIARIO, MI VIDA PERSONAL. ÉSE ES EL ANCLAJE A PARTIR DEL QUE PUEDO PARTIR Y CONECTAR. SÍMBOLOS QUE PUEDE TENER UNA HISTORIA PERSONAL raleza. O los árboles de aluminio, pintados de blanco, se convierten en el fantasma de un tiempo congelado. Entre los cuadros de las estrellas, uno de sus payasos. Admite que son sus álter ego... Con ellos me refiero al negocio del arte como entretenimiento. Yo me niego a entretener con lo mío, prefiero tener una visión más bien nihilista de la obra. Éstos son payasos pasivos, que no hacen nada. La pasividad me ayuda a mantener cierta distancia. Si eres activo, ya estás creando valores. Si eres pasivo, no sé sabe qué posición tienes. Es simplemente una protección. Para el Palais de Tokio, trabajó no hace mucho como comisario. Eso lleva mucha actividad. A mí lo que me gusta es trabajar para mí mismo. Ésa era una situación extraordinaria. No es algo que volvería a hacer. En este caso, es que el proyecto estaba muy relacionado con mi vida personal. De todos los artistas convocados tenía al menos una obra en mi casa. Así que ya existía una relación. No hablé con ninguno de ellos. Sabía cómo era su trabajo y lo que me iba a encontrar. Empezamos hablando de literatura, y así acabamos. Su inauguración del MUSAC coincidió con una performance de John Giorno. No fue realmente una colaboración. Ésta era su chimenea, por lo que era lógico que hiciera algo ante ella. No suelo colaborar con otros artistas. Creo que el trabajo de cada uno es una situación muy particular. Se pueden generar ideas conjuntas, pero el arte debe ser un monólogo contigo mismo que no se puede dividir. ¿Está usted haciendo de algún modo literatura con su arte? No, en absoluto. Para mí, lo visual tiene su energía personal. No se puede traducir. Es propia por lo que ni siquiera creo que se pueda escribir sobre arte. Creo que puede haber una escritura temporal sobre el arte, pero la misma obra 20 años después dará de sí un texto distinto. ¿Y lo del teatro? Estoy trabajando en una pieza nueva, sólo con voces, un hombre y una mujer. Será mi décimo libreto. Empecé a escribir en 1995 por la necesidad de la dualidad. Y la de ahora funciona igual que los vídeos de León: es un bucle. Al final, de repente, se oye que ella hace el papel de él; y él, el de ella, con las mismas palabras. Y luego, vuelta a empezar. ABCD 29