Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
LAS ILUMINACIONES FÉLIX ROMEO Lisboa, 35 años después T ANTOS LIBROS. Hemos venido a Lisboa para ver la galería donde Mona expondrá en septiembre. Traigo Malas influencias (Tropo) primer libro de relatos de Sergio del Molino; Crónicas del linfoma (Rey Lear) diario de enfermedad, sorprendentemente vital, de José Comas; Segundo matrimonio (Libros del Asteroide) de Phillip Lopate, una historia de cómo los celos imaginarios se convierten en reales; el duro Un paseo solitario (Periférica) de Gul Y. Davis, traducido por Daniel Gascón; Parque de atracciones (Akal) nueva novela de J. L. Rodríguez García; la reedición de una hermosa carta de (des) amor, Todas las mujeres (Paréntesis) de José María Conget; Historias falsas (Xordica) de Gonçalo Tavares, estrella de la joven literatura portuguesa; el nuevo libro de poemas de Ángel Petisme, Cinta transportadora (Hiperión) Llevo en la maleta tantos libros que parece que fuéramos a estar cinco meses, como desearía, en vez de cinco días. Es abril, y en Lisboa se celebra, en voz baja, el 35 aniversario de la Revolución de los Claveles. SOSTIENE TABUCCHI. Lo primero que encuentro no es un escritor portugués sino la cara de Antonio Tabucchi en la portada de la revista Ler. Una larga entrevista en la que sostiene que no quiere vivir en Italia, y que prefiere París y Lisboa; en la que sostiene que no teme por el libro de papel porque las motos no acabaron con las bicicletas; en la que sostiene que no piensa escribir memorias porque los escritores tenemos unas vidas muy aburridas; en la que habla de su próximo libro de relatos, Il Tempo invecchia in fretta (algo así como El tiempo envejece deprisa, que aparecerá en mayo en Italia, publicado por Feltrinelli) Hoy vivimos una dimensión temporal diferente de la que vivieron nuestros abuelos y nuestros padres Sostiene Tabucchi: En el fondo, los sentimientos son universales. En el fondo, los Derechos Humanos se basan en la igualdad del ser humano. En todos sus aspectos. El problema es que los torturadores que lo mismo pueden existir en China como en Guantánamo saben perfectamente que tocando algunas partes del cuerpo humano provocan el mismo dolor. Saben dónde tocar. Por eso digo que la literatura debe ser algo que inquieta, que incomoda. Por eso, los escritores son los primeros en ser perseguidos CONTRA PESSOA. Me compro el Dicionário de Fernando Pessoa y del modernismo portugués (Caminho) coordinado por Fernando Cabral Martins, donde colabora Antonio Sáez Delgado, y que está inspirado por el Diccionario de las vanguardias en España (Alianza) de Juan Manuel Bonet. Pessoa sigue siendo el poeta emblema, y sus libros e inéditos siguen lloviendo, como las novelas policiacas que rescató hace poco su editorial de referencia, Assírio Alvim: Quaresma, decifrador. Pero no faltan los fatigados de la santidad de Pessoa. En Ler de marzo, Vasco Graça Moura, de quien Hiperión publicó Una carta de invierno y otros poemas, escribe sobre el Libro del desasosiego (Acantilado) Me deja indiferente. Es más o menos lo que pasa con el Diario de Amiel, que lo precede en varios aspectos, como en el análisis exclusivamente disgregador de sí mismo y en la manifestación de un sentimiento de vacío y de desinterés por todo lo que constituye el mundo. Incluso cuando es interesante, Fernando Pessoa no me interesa 1 EN ESPAÑOL. En la revista mensual Os meus livros, y a propósito de la traducción de Gasolina, de Quim Monzó, sostienen que la literatura española es una de la más vitales de la actualidad. Muchos escritores españoles acaparan la atención de los medios: Juan Manuel de Prada, por la traducción de El séptimo velo; Juan José Millás, por El mundo, y, más intensamente, Ricardo Menéndez Salmón, por la traducción de La ofensa, que en Ler alaban por su economía narrativa, por sus sutiles transiciones entre los varios niveles de la historia y en el que la brevedad es sinónimo de rigor y depuración Pero, sin duda, el escritor en castellano más elogiado es Julio Cortázar. Sólo hace unos meses apareció la primera traducción de Rayuela al portugués O jogo do mundo y 2 el éxito lleva a rescatar sus otros libros, como Volta ao dia en oitenta mundos (Cavalo de Ferro) que hojeo en la hermosa, pero sin libros, Livraria Buccholz. TOULOUSE. Al volver a Zaragoza, cenamos con Eva Puyó e Ismael Grasa, que llegan de Toulouse. Me traen una bolsa llena de libros y revistas. En Les Inrockuptibles, hablan de un libro de John Dos Passos sobre la pena de muerte, que no conozco y que ya deseo para siempre, y de un libro de memorias de Claude Lanzmann, Le Lièvre de Patagonie (Gallimard) que ya me falta tiempo para leer. Siento una extraña fascinación por Lanzmann, director de Shoah, el más brutal documental nunca rodado y todavía sin edición en DVD en España. No llegamos y ya queremos irnos. DIMENSIONES TEMPORALES. ANTONIO TABUCCHI (1) SELLO CONMEMORATIVO DEL CINCUENTENARIO DE LA MUERTE DE FERNANDO PESSOA (2) CLAUDE LANZMANN, EN EGIPTO, CON SIMONE DE BEAUVOIR Y JEANPAUL SARTRE (3) Y JULIO CORTÁZAR (4) 3 4 ABCD 9