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ESPINAS DE LA MENTE ANTOLOGÍA POÉTICA R. S. THOMAS PRÓLOGO Y TRADUCCIÓN DE MISAEL RUIZ ALBARRACÍN TREA. GIJÓN, 2008 139 PÁGINAS, 15 EUROS manera irónica con el optimismo del judío de Tudela Abraham Ibn Ezra, en cuya boca puso Robert Browning aquello de la vida triunfa allí donde parece que fracasa generando un mecanismo crítico pero también consolador, que no es fácil distinguir, dado su carácter simultáneo. TENSIÓN TEOLÓGICA. DIOS ES LA GRAN AUSENCIA EN NUESTRAS VIDAS ESCRIBE R. S. THOMAS, CUYOS POEMAS TAMBIÉN RECREAN CUADROS DE GAUGUIN. ARRIBA, VISIÓN DEL SERMÓN (1888) JAIME SILES El galés R. S. Thomas (1913- 2000) es un poeta de andadura extraña no por la forma verbal en que se expresa sino por su manera de pensar: es, pues, un raro, pero no al modo en que lo han sido y lo son tantos poetas de la época moderna. Misael Ruiz Albarracín que lo traduce lo sitúa también en sus coordenadas, iluminando su figura a la luz del continuo claroscuro que rige su unamuniano principio de contradicción y la serie de insistentes obsesiones que de ello derivan. El título de su autobiografía Neb, que en galés significa Nadie como el último libro de Pureza Canelo adelanta la clave de su negado yo y de sus constantes tensiones teológicas. Pastor anglicano enfrentado a la cruel dureza de la vida rural y de un paisaje que no es el idealizado por la tradición romántica, y poeta religioso que no llega a comprender la condición silenciosa y esquiva de su Dios, lo que su poesía tematiza son las situaciones trágicas, por domésticas, del hombre, haciendo un realismo transcendente, en el que la llamada vía negativa de la mística del Pseudo Dionisio se mezcla de PREGUNTAS SIN RESPUESTA. Poesía de apariencia sencilla pero de estructura emotiva y mental complicada, el yo lírico que en ella se conforma es el de una conciencia reflexiva, angustiada por las preguntas sin respuesta que impone el hecho de vivir. La suya es una fe generada en la duda y que cuestiona tanto la realidad de su creencia como el acto mismo de creer: es, pues, una poesía dialéctica y dialógica, en cuyo fondo siempre late la forma del rezo y la oración. Seguidor de Shakespeare en el manejo de los monosílabos, su sintaxis de abruptos cortes rítmicos traduce a y en los encablagamientos característicos de su estilo las contradicciones existentes no sólo entre ritmo y sintaxis sino también y sobre todo entre fe y razón. La creación de un personaje arquetípico como Iago Pryterch le permite hacer una etopeya del campesino que vive bajo la curiosidad de las estrellas y muere de cara a la pared éste es su Cristo y también su héroe en un espacio desolado en el que el tiempo presente parece no existir para un pueblo impotente, enfermo de endogamia, que sacude el cadáver de una vieja canción Sin embargo, es esa misma afilada canción la que lo salva: La música me salva del vacío de este lugar de desesperación Thomas que se considera al servicio del tiempo busca el sentido más en la espera que en la fe, si es que en él no son la misma cosa. Un poema descriptivo- interpretativo, dedicado a Burgos, da cuenta de su capacidad de pintura intrahistórica y análisis, y en otro de los suyos más significativos confiesa que nunca ha dejado de pensar que Dios es la gran ausencia en nuestras vidas, el vacío silencio interior, el lugar adonde vamos buscando, sin esperanza de llegar a encontrar Por eso lo que en el poema intenta hallar es tanto el dolor como la conciencia, convertidos ambos como también Dios en la adulta geometría de la mente La poesía es para él un laboratorio de la mente y, por eso, implora: Líbrame de la larga sequía de la mente en la que no sólo está la escritura sino la epifanía del dolor convertido en conciencia, y la del propio Dios convertido en lenguaje, aunque sabe que no hay remedio para el fracaso del lenguaje No poca parte de su obra es lo qué llama una pesadilla intelectual y muchos de sus poemas están escritos de un tirón o de un soplo. Lo que les confiere un carácter de vivida instantaneidad. SOMBRA BAJO LAS RAMAS. Su idea del tiempo es griega más que romana, aunque tome de esta última su idea de espiral, visible en estos versos que entre nosotros podrían haber escrito Borges o Juan Larrea: Cualquier cosa que imagines ha sucedido. No hay palabra que no haya sido dicha, ni acción que no haya sido hecha La muerte se le presenta como la sombra bajo las grandes ramas de la vida y afirma que no es la luz de Dios lo que nos ciega, sino su oscuridad. Su obra temprana atrajo la atención de Eliot que, sin embargo, no la publicó. Pero su última etapa la posterior a 1975 es la más interesante: destacan en ella un poema como The White Tiger los dedicados a cuadros de Cézanne y Gauguin, Gift A marriage y, en general, todos los que tienen como tema la flor de la verdad que, en su caso, crece entre la fe y la duda La poesía de Thomas ha sido para mí, que la desconocía, un regalo de Navidad: una auténtica sorpresa. LA POESÍA DE THOMAS PARA QUIEN NO ES LA LUZ DE DIOS LO QUE NOS CIEGA, SINO SU OSCURIDAD HA SIDO PARA MÍ, QUE LA DESCONOCÍA, UNA AUTÉNTICA SORPRESA ABCD 17