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EN MENOS DE UN AÑO TENDREMOS DOS PERSPECTIVAS PLENAMENTE ENFOCADAS EN LA CREACIÓN ESPAÑOLA MÁS CONTEMPORÁNEA EL DISCRETO ENCANTO DE LA TECNOLOGÍA Y BANQUETE EN UNO DE LOS MEJORES ESCENARIOS POSIBLES Hoy, como entonces, el ZKM ha tratado de resolver esos problemas inéditos con exposiciones, talleres, aproximaciones didácticas, lúdicas... Una visita al centro significa pasar de reflexiones sociológicas trasformadas en datos visibles a un amplio espacio con los últimos videojuegos a disposición de niños y mayores. Desde luego, no es un templo de la cultura visual al uso. O quizás sí lo sea, como cuando los templos no sólo funcionaban como lugar de recogimiento, sino también de intercambio social y de vivencia estética. El discreto encanto de la tecnología (nombre cuestionable pero efectivo) pertenece de lleno al género exposición Tras una promesa de interactividad limitada (on- off) en el cable rotatorio de Daniel Palacios Jiménez, la muestra entra en un trayecto que comienza de forma muy dramática con los facsímiles de Ramón Llull. Visto en esta distancia, la inclusión de Llull, Ramón y Cajal o Valdelomar resulta un acierto pleno: al establecer referencias propias de esta potencia, se desvía la atención de lo derivativo de algún trabajo, e indica de manera muy visible cómo inquietudes europeo- americanas también se han venido dando en nuestro país de forma coetánea e incluso pionera. RETRATO DE LA SITUACIÓN. A LA IZQUIERDA, LA REGIÓN CENTRAL (1994) DE PEDRO GARHEL, EN EL MONTAJE DE LA EXPOSICIÓN DE ARTE ELECTRÓNICO ESPAÑOL EN EL ALEMÁN ZKM cas notables, producen dos efectos: dar la impresión de que la cosa va en serio y constituirse en referencias insoslayables cuando se estudie alguno de los temas presentados aquí de manera tan exhaustiva. El de El discreto encanto de la tecnología, editado por el MEIAC, se alinea con el resto de tomazos publicados por el ZKM, y, presumiblemente, compartirá su prestigio. Si alguien en Los Ángeles o Tokyo quiere investigar el desarrollo de estas nuevas prácticas, ahora ya tiene una documentación fiable y accesible de lo realizado en España a lo largo de más de 40 años. En lo local, los pacenses deben saber que su ciudad figura como introductora internacional del nuevo arte español. No es poco. NI UNO SOLO. Un ejemplo: la colección permanente del ZKM dedica unas cuantas salas a los pioneros, a aquellos artistas que comenzaron a utilizar los ordenadores con fines artísticos. Es un periodo que va aproximadamente de 1968 a 1973, plasmado en gráficas por lo general en blanco y negro, que es lo que había entonces. Muchas son estupendas en su reduccionismo pero... No hay un solo nombre español. Lo curioso es que hacia esa época, y en contra de lo que cabría suponer, en España se estaban haciendo exactamente el mismo tipo de cosas. En El discreto... ahí al lado, pueden verse ahora los trabajos de Barbadillo o Alexanco (podrían haber sido Asins, Sempere, Briones, Lugan... y esto ya es en sí un grito por la reparación de una injusticia. Comprensible, pero injusticia al fin. Por suerte, no acaba aquí la cosa. En marzo, el ZKM acogerá Banquete, una muestra de arte digital español que estuvo en la Laboral de Gijón (otra periferia) El enfoque de Banquete era sobre la producción actual, y aunque en el abrumador espacio de la Laboral se perdía mucho, cabe pensar que el montaje en el ZKM sea bastante más efectivo. Detalles cuestionables al margen, en menos de un año tendremos dos perspectivas plenamente enfocadas a la creación española más contemporánea en uno de los mejores escenarios posibles. Cabe discutir el coste, incluso según qué ausencias y presencias, aspectos del montaje... Se puede y se debe discutir todo, faltaría más. Pero estas presencias en el ZKM, con la solidez de El discreto encanto de la tecnología y las inquietudes últimas de Banquete, muestran el camino. Lo que hay que hacer. Karlsruhe, el Zentrum für Kunst und Medietechnologie, que pasa por ser el más importante del mundo en el ámbito de que hablamos. RITMO FRENÉTICO. Hace once años, el ZKM abría sus puertas en una fiesta non- stop donde, tras recorrer por primera vez una colección permanente única y llena de sorpresas, se continuaba por la tarde con un concierto casi obligado de Kraftwerk, rematado por un gran set del dj francés Laurent Garnier, quien realizó el milagro de poner a bailar hasta la madrugada a un público acostumbrado a pasar este tipo de veladas platicando con un buen riesling en la copa. Aquello resultaba excitante porque el ZKM era el primer museo de gran porte fundado sobre esas nuevas prácticas relacionadas con las tecnologías emergentes. Estábamos entonces en una primera infancia, había mucha confusión y se planteaban no sólo nuevas aproximaciones, sino todo tipo de incógnitas y problemas sin precedentes. Dadas las nuevas características de lo expuesto (sonido, dinamismo, interactividad... había de pensarse en cómo mostrarlo, en encontrar la (s) forma (s) de presentación adecuadas para unos medios que rompían de manera radical con los utilizados durante milenios para pintar o esculpir. EN SU CONTEXTO. No es cuestión aquí de repetir la reseña de la muestra que ya escribió en ABCD Juan Antonio Álvarez Reyes, sino de pensar un poco sobre lo adecuado o no de estas acciones como forma de integrar nuestras prácticas artísticas en el contexto internacional donde tienen lugar. El salto entre instituciones de ciudades periféricas puede resultar simpático y solidario, pero quizás no sería merecedor de una gran inversión que implica diversos tipos de ayuda pública. El radio de acción debe rebasar la barroca Karlsruhe si quiere tener sentido. El director del ZKM, Peter Waibel (artista austriaco, antes director del Ars Electrónica de Linz) tiene esto muy claro. La forma de lograr esa trascendencia viene en forma de catálogos. Los de las grandes exposiciones del ZKM no son normales. El dedicado a El discreto encanto... tiene unas 590 páginas; otro de una exposición sobre las actividades artísticas pioneras en la ciudad de Buffalo (EEUU) más de 800... Esto no es (sólo) una tendencia hacia lo elefantiásico, sino pura estrategia. Catálogos de ese porte, extraordinariamente diseñados y documentados, repletos de aportaciones teóri- ABCD 33