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A. RECORRIDOS RENOVAR UN CLÁSICO VARIOS ARTISTAS OBRA RECIENTE GALERÍA GUILLERMINA CAICOYA. OVIEDO C ASTURIAS, 12 HASTA EL 24 DE MAYO CARNE ERES ANTONIO SANTÍN NATURALEZA MUERTA (GULA) GALERÍA RITA CASTELLOTE. MADRID C TORRECILLA DEL LEAL, 3 HASTA EL 31 DE MAYO M. M. M. EL BLUES DEL MATADERO. A LA IZQUIERDA, UNO DE LOS CÁRNICOS RETRATOS DE ANTONIO SANTÍN. ARRIBA, OBRA DE PACO FERNÁNDEZ Que se inaugure una nueva galería siempre es positivo. Que dicha galería esté dirigida por alguien que conoce perfectamente este mundillo tanto por experiencia propia como por tradición familiar aporta garantías para el futuro de la andadura del espacio. Y que la galería sea una de las mayores de su región (Asturias en este caso) goce de una situación céntrica y esté distribuida de forma que permitirá una gran variedad expositiva son ventajas adicionales que la convierten en una referencia desde su misma inauguración. Pero la Galería Guillermina Caicoya (que toma el nombre de su directora) no es sólo una nueva galería, sino que recoge el testigo y el local de la que era una de las salas más conocidas de Oviedo, la Galería Nogal, fundada en 1969 por Elías Caicoya Masaveu. Para esta inauguración, la galería ha optado por cinco artistas que representan la línea moderna que se pretende adoptar en esta nueva etapa, reflejando perfectamente un proyecto: Herminio, Paco Fernández, Carlos Coronas, Ignacio Martínez, Antonio Mesones y Santiago Mayo. MIGUEL CERECEDA Antonio Santín es un joven escultor nacido en Madrid en 1978, Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Madrid y que actualmente vive y trabaja en Berlín. Como escultor es el autor de un pequeño monumento a la Antigua Universidad de Madrid, erigido a pie de calle en la confluencia de las calles Pez y San Bernardo. Sin embargo Antonio Santín presenta en esta ocasión en la Galería Rita Castellote un interesante trabajo pictórico, centrado en el tema de la carne. Tomando como hilo conductor la mezcla entre el retrato y el bodegón, expone cabezas de animales y cuerpos desollados como si fueran retratos humanos, y rostros humanos y desnudos femeninos presentados con la rudeza y la rotundidad fría y objetiva de quien retrata un pedazo de carne. El español no distingue, como las otras lenguas europeas, entre la carne comestible y la del cuerpo humano, y a esa confusión dedica el artista su trabajo, otorgando a sus cuadros una apariencia volumétrica muy propia de una pieza de carne o, por qué no, de una pieza igualmente escultórica. TOQUE DE DIANA CRISTINA MALUMBRES OBRA ÚLTIMA GALERÍA RAFAEL GARCÍA, MADRID PZA. DE LA INDEPENDENCIA, 10 HASTA EL 31 DE MAYO EN EL FONDO DEL MAR RAFAEL MACARRÓN OBRA ÚLTIMA AUTORIO JOAQUÍN RODRIGO. MADRID LAS ROZAS HASTA EL 25 DE MAYO LA VIDA ACUÁTICA CON RAFAEL MACARRÓN (A LA IZQUIERDA, UNO DE LOS CUADROS DE SU ÚLTIMA MUESTRA) ARRIBA, OBRA DE CRISTINA MALUMBRES Con mucha fuerza. Así es como se presentan en un primer momento de la exposición las obras de Cristina Malumbres, de trazo firme y gesto enérgico que conducen a la abstracción a fuerza de golpes de color, de pedazos arrogantes de composición. Una reestructuración de la materia pictórica, concienzudamente pensada sin parecerlo, es el detonante de una obra en la que figuración y abstracto se fusionan al amparo de un expresionismo vital e imaginativo, poético en ocasiones incluso. Creaciones controladas en su expansión, que provocan en el espectador una clara conciencia física al tiempo que se constituyen en espejos pasados o presentes del propio visitante y del mundo que le rodea. Los cuadros de Malumbres suponen un toque de diana para las pulsiones intensas que dormitan bajo la serenidad de la civilización, a la par que un exponente de la naturaleza. Ejercicios fácticos de un mundo mentalmente construido, que vive en el imaginario artístico de la autora y es transportado, reordenado y compartido a través de una vía de escape oscilante entre extremos estilísticos. VIRGINIA LÓPEZ JUAN PATRICIO LOMBERA Con tan sólo veintisiete años de edad, Rafa Macarrón presenta su tercera exposición de pintura en el auditorio Joaquín Rodrigo de Las Rozas. Su obra hace especial hincapié en escenas de tipo subacuático realizados con trazos casi infantiles que enmascaran al espectador la crueldad de un medio en el que predomina la ley del más fuerte. Tal es el caso de esa anguila devorada por un tiburón, o la amenaza que representa una morena de cuyo lado huyen despavoridos los demás peces, o incluso el ataque de un tiburón a un nadador. También se encuentra la amenaza humana en forma de pescador con arpón. Rafael Macarrón se permite otras transgresiones, como sus retratos de personas con caras de moluscos, la representación de una ballena como un iceberg invertido. Igualmente, presenta escenas de la vida cotidiana en un ambiente submarino. Como se afirma en el catálogo de la exposición, Rafael Macarrón está centrado en una pintura conceptual, que sigue una misma tendencia propia en su estilo, pero incorporando un ritmo y una atmósfera que hacen especiales sus cuadros ABCD 46