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L. POESÍA VENTANAS DE PAPEL UNI- VERSOS JOSÉ LUIS GARCÍA MARTÍN SARAH KIRSCH Cotidianidad y milagro reguntado por José Luna Borge acerca de su concepción de la poesía, Alejandro Martín Navarro (Sevilla, 1978) declaró: Me gustaría creer que la poesía nos recuerda el carácter mágico del mundo y que nos lo pone frente a los ojos, como otras formas de arte, a través de imágenes, de símbolos hechos por la inteligencia y el corazón del hombre. Querría pensar que la poesía hace que las cosas hablen, que se muestren como espíritu y no como meras piezas de un engranaje sin sentido Fiel a esa poética de corte simbolista, en la que se inscribe buena parte de la mejor poesía contemporánea, continúa en su segundo libro, Aquel lugar (Hiperión) que no busca ganar lectores entre el abundante grupo de los que le piden a la poesía joven algo distinto Ya está bien de crepúsculos y melancolías llegó a exclamar un afamado y aplicado antólogo sino entre los que buscan en ella, como en la poesía de cualquier edad, algo verdadero. Los versos de Martín Navarro nos hablan de un patio y de un jardín, del imposible retorno a un paraíso que sigue estando donde quizá nunca estuvo, en la infancia, también de amores y de viajes, cotidianidades y milagros. Y no pretende asombrarnos ni deslumbrarnos, sólo comunicarnos algo de su emoción y tantear respuestas a una eterna pregunta sin respuestas. La incurable nostalgia de Martín Navarro, como la de todos nosotros, es de algo que no recuerda haber tenido En muchos de sus poemas, mira el mundo con los ojos despiertos y asombrados de un animal enfermo Pero también acierta a formular un Himno con sobrias, precisas palabras: Está el almendro blanco, allá arriba, en el monte, y una inquietud de pájaros asoma a la luz que creaste con Tus manos pensando en mí, Señor, en el alba radiante de este día en que has dispuesto todo para que yo lo cante, lo cante en estos versos que han de decir al mundo que has creado esta luz para mis ojos y que es verdad la vida Alejandro Martín Navarro es un poeta confesional, pero la fe religiosa que transparentan sus poemas escucho a Bach como quien busca a Dios no consiste en un cómodo formulario de soluciones para la incertidumbre de este perpetuo caminar entre bancos de niebla sobre el fango oscuro a que llamamos vida. Podemos no compartir alguna de sus respuestas, pero las tanteantes, estremecidas preguntas de sus versos son las que se ha formulado el hombre desde el origen del mundo, las que seguiremos formulándonos hasta el fin de los tiempos. Jardín de invierno JARDÍN DE INVIERNO I Estoy tendida debajo del hielo en una piel de luz transparente. Los peces empujan el hielo, el sol está parado encima, siento los agudos cantos del reyezuelo. Larga reina una negra ruidosa ventosa noche. Zumbar y quebrarse del hielo. Grave pesa el mar sobre mí y sobre el país. JARDÍN DE INVIERNO II Entretanto todos hemos comenzado aquí a beber. Los árboles y ciervos sobre los tapices anhelan salir al aire libre. Ventanas y puertas están para siempre claveteadas y totalmente cerradas. Nadie puede decir qué estación del año reina. ¡Y cómo corre mi corazón! ¿Late de miedo o anhelo? Sólo sé que espero algo o bien a ti o a la muerte. Ah cuán desdichados somos todos nosotros y fumamos algo gravemente aturdidor. Traducción de José Luis Reina Palazón P cuyo verdadero nombre es Ingrid Bernstein, nació en 1935, en la región alemana del Harz. Tras concluir el bachillerato trabajó en una fábrica de azúcar de la RDA, antes de estudiar biología en Halle, donde se diplomó. En 1963 se casó con el escritor Rainer Kirsch, del que se divorció en 1968. Vivió de su escritura en la Alemania Oriental hasta que la abandonó en 1977 y se trasladó a Schleswig- Holstein (RFA) Fue muy pronto famosa, ya en la RDA, por su poesía amorosa y de la naturaleza, que aunque se negaba al idilio tradicional, no era del gusto de la censura comunista. Nuevas experiencias de sus viajes al extranjero y de su nuevo entorno conjuran en Sarah Kirsch lo horrible de la realidad en un tono mágico. Ha traducido del ruso a Blok, Ajmátova, Iesenin y otros. Ha recibido prácticamente todos los premios importantes para la poesía en Alemania, entre ellos el correspondiente a nuestro Premio Cervantes, el Premio Büchner, en 1996. El poema que publicamos está integrado en su libro La hija del Rey de los Elfos. SELECCIÓN Y COORDINACIÓN DE AMALIA IGLESIAS SERNA SARAH KIRSCH, WINTERGARTEN I Ich liege unter dem Eis ausgestreckt In einer Haut durchsichtigen Lichts. Die Fischen stossen das Eis an, die Sonne Stehet darüber, ich fühle Zaunkönigs spitze Gesänge. Länger schwarze polternde windige Nacht. Dröhnen und Brechen von Eis. Schwer Lastet das Meer auf mir und dem Land. WINTERGARTEN II Wir haben hier inzwischen Alle zu trinken angefangen. Die Bäume und Hirsche auf den Tapeten haben Sehnsucht ins Freie gelangen. Fenster und Türen sind Auf immer vernagelt und Gänzlich verschlossen. Niemand Kann sagen was für eine Jahreszeit Un wie mein Herz jagt! Klopft es Aus Angst oder Sehnsucht? Ich weiss Nur dass ich auf etwas warte ent- Weder auf dich oder den Tod. Ach wie unglücklich wir Alle sind und rauchen Schweres betäubendes Zeug. ABCD 18