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LO QUE LLAMA LA ATENCIÓN EN AUDEN ES UNA IRONÍA TAN DESPIADADA COMO DIVERTIDA Y UNA IMPLACABLE INTELIGENCIA QUE PONE EN TELA DE JUICIO LA HIPOCRESÍA que pone en estrofas perfectamente rimadas la mala conciencia occidental. Las islas del yo no desaparecen, pero se camuflan en un difuso y artificial nosotros al que el amor dio la energía, pero le hurtó la voluntad En Mientras paseaba una noche ensaya un tipo de poema más ligero, que comparte con Baudelaire, Laforgue y Eliot su inicio, pero no su posterior metamorfosis en canción. COMPROMISO Y DENUNCIA. España, 1937 es una de las novedades que esta importante antología aporta: Álvaro García, en su excelente versión de Another Time, respetó la criba a que su autor lo había sometido, y lo excluyó. Eduardo Iriarte en la suya lo recoge, como habían hecho ya Román Álvarez Rodríguez y Ramón López Ortega en su Poesía anglo- norteamericana de la guerra civil española. Al leerlo se puede comprender por qué, pese a su innegable valor de testimonio, Auden lo suprimió: por un lado, es un texto de compromiso; por otro, de denuncia y no sólo del enemigo el verso la aceptación, a sabiendas, de la culpa en el asesinato necesario podría aludir a lo que Ignacio Martínez de Pisón en la Vergangenheitsbewältigung de su libro Enterrar a los muertos ha reconstruido. Carta de año nuevo marca uno de los grandes momentos de Auden: en él la poética y el discurso forman una unidad. Por razones distintas interesa la crítica social contenida en El ciudadano desconocido en el que las necesidades del hombre moderno son enumeradas: fonógrafo, radio, coche y frigorífico Valor histórico ha adquirido 1 de septiembre de 1939 casi todos los poemas escritos ese año tienen esto en común su clarividencia, que hace que su verdad no sólo sea histórica sino también moral. En memoria de Sigmund Freud tiene un verso cuya morfosintaxis pasó a Brines a través de Cernuda: cuán abundante había sido la vida y cuán absurda Auden fue un poeta de su tiempo, que asistió a las contradicciones de su época y que, además de analizarlas y poetizarlas, las protagonizó. El impresionante final de su poema ante la tumba de Henry James maestro del matiz y del crepúsculo... adelanta ya el de su no menos intensa elegía a Louis MacNeice, como El mar y el espejo supera al Ariel eliotiano con el que guarda mucha relación, y como su sátira social de los años treinta adquiere una nueva forma en Bajo qué lira subtitulada Un tratado reaccionario para estos tiempos El Auden que más interesó a Gil de Biedma fue el de The Age of Anxiety el de Homenaje a Clío y, sobre todo, el de Tres poemas póstumos que es el que indica la ruta que él mismo siguió. Este Auden de Iriarte merece nuestro aplauso por el criterio con que ha seleccionado los poemas y por esta literal y valiosa traducción. COVER ACTOS DE CONTRICIÓN CANCIÓN DE CUNA Y OTROS POEMAS W. H. AUDEN SELECCIÓN, TRADUCCIÓN Y PRÓLOGO DE EDUARDO IRIARTE LUMEN. BARCELONA, 2006 363 PÁGINAS, 14,90 EUROS JAIME SILES En World within World Stephen Spender nos ha legado diferentes improntas y viñetas del Auden juvenil. Según él, Auden, ya desde su primer libro, era un poeta de alto nivel intelectual que ordenaba su mundo en modelos, ilustrándolo con brillantes imágenes extraídas de su experiencia y de su observación Muchas de estas imágenes procedían del material no elaborado del inconsciente sobre el que Auden desplegaba un virtuosismo técnico casi sin parangón. Con un dominio métrico y estrófico casi sin precedentes, Auden superó a Eliot no tanto en la técnica del verso como en la del tono y, sobre todo, en las modulaciones de la voz. Hay más tonos y voces en Auden que en cualquier otro poeta contemporáneo. Juan Ferraté fue el primero de los nuestros en advertirlo, y Jaime Gil de Biedma, el primero en imitarlo. Pero la singularidad de Auden no termina ahí: más bien empieza. Porque lo que llama la atención en él es el tratamiento de la persona poemática y el desarrollo del poema largo, unidos a una ironía tan despiadada como divertida y a una implacable inteligencia que reduce el yo a sus actos de habla y que pone en tela de juicio la hipocresía de los supuestos reformadores tanto como la de la malsana sociedad. Carlos Barral fue uno de los pocos que supo comprender lo que de poesía social había en El vals de Aleixandre. Pues bien, ese es el tipo de poesía social que Auden quiso y supo hacer: una poesía social que lo era también de las costumbres; que como el Transitional Poem de Day Lewis corregía el gusto de los georgianos introduciendo fábricas y suburbios dentro de su sistema referencial; y que acuñaba motivos como el de los faros de los coches que retomarían después Larkin y Ricardo Defarges. AIRE DE VAIVÉN. Auden atraviesa con maestría las pluralidades de la forma, sin sentirse identificado con ninguna, porque lo que persigue no es la pirotecnia ni el capricho sino el saber sencillo de lo virtuoso y ello le exige tanta contención como delgadez. En 1930 su discurso se estrecha y lleva otro compás que empieza a cambiar en La pregunta un poema que deja la puerta abierta a lo confuso de la voluntad y a los espectros que pueblan la conciencia. Ese mismo año su escritura gira en la dirección marcada por su época: esto es, hacia lo que Gerardo Diego definió como la vuelta a la estrofa Sus Cinco canciones pueden interpretarse así, aunque esa vuelta en Auden no es total ni definitiva sino que alterna con otras posibilidades que dan a su obra un continuo aire de vaivén. De junio de 1933, e incluso de antes, datan sus primeros poemas políticos, como Una noche de verano RECORRIDO CRONOLÓGICO POR LOS MEJORES MOMENTOS DE LA OBRA DE AUDEN. EN LA IMAGEN SUPERIOR, EL POETA EN EL MUELLE DE CHERRY GROVE (FIRE ISLAND, NUEVA YORK, 1946) ABCD 21